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Los hijos predilectos, las medallas y la vocación de un político

02/03/2011 20:50 3 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Hacen falta reconocimientos ostentosos para premiar el trabajo de los políticos? ¿Es esto eticamente compatible con un pensamiento de izquierdas?

Todos, incluso los políticos, somos dueños de nuestras palabras y nuestros silencios. En 2004, Zapatero concedía la medalla al mérito militar a Jose Bono, después de ejercer un mes y medio como ministro. En aquella ocasión, Alfonso Guerra hacía unas declaraciones en el programa " la respuesta" de Antena 3 en las que decía textualmente:

"¿Se puede condecorar a miembros del Gobierno por la acción ordinaria del Gobierno?. Entonces a lo mejor el Ministro Caldera puede reivindicar que ha subido el salario mínimo...pues que le den la del mérito laboral ¿no? "

Detrás de aquellas declaraciones de Guerra y de otros políticos de partidos contrarios, Bono se vió forzado a renunciar a la medalla. Se presupone que cuando una persona asume la responsabilidad de un cargo público entra dentro de su compromiso, que la tarea a realizar se haga con la mayor dedicación y excelencia posibles.

¿Hacen falta reconocimientos ostentosos para premiar el trabajo de los políticos? ¿Es esto éticamente compatible con un pensamiento de izquierdas?

Este 28 de febrero Alfonso Guerra ha sido nombrado hijo predilecto de Andalucía, título que en 1998 ya recibiera Felipe Gonzalez.

El título de hijo predilecto de Andalucía se crea por Decreto en 1983 y su finalidad es el reconocimiento público de los méritos excepcionales o la distinción a quienes en relación con Andalucía por su trabajo o actuaciones científicas, sociales o políticas, se considere que se hayan hecho acreedores de recompensa.

Dicho título constituye la más alta distinción de la Comunidad Autónoma Andaluza.

Nadie duda que Alfonso Guerra ha sido y es un político afamado en nuestro país y seguramente su trayectoria hubiera sido mucho más brillante si no hubiera tenido que dimitir de vicepresidente del Gobierno a causa de los desmanes de su hermano.

Juan Guerra, pasó de operario de la fábrica sevillana de Santa Bárbara, vendedor de enciclopedias y de cobrar el subsidio del paro, a obtener enormes ingresos y poseer chales y lujosos coches.

No, no le tocó la lotería a Juan Guerra, le tocó algo mejor: un despacho en la plaza de España, sede del Gobierno Andaluz.

No sé en que mala tarde se le pudo ocurrir a Alfonso Guerra buscarse un enlace en Andalucía para mantenerle informado. Desgraciadamente este paso le costó posiblemente llegar a presidir el Gobierno como sucesor de Felipe.

En aquel despacho andaluz, Juan Guerra se dedicó a todo y con manga ancha: tráfico de influencias, cohecho, fraude fiscal, prevaricación, malversación de fondos, usurpación de funciones, etc, etc.

En toda Sevilla se comentaban las visitas al despacho y el trasiego de billetes envueltos en periódicos que el hermanísimo tenía por costumbre aceptar ejerciendo de mediador en negocios poco claros.

Finalmente, Juan Guerra fue condenado a un año de cárcel y a una multa de 150.000 euros por un delito fiscal aunque esta cantidad parece irrisoria en comparación al dinero que pudo pasar por sus manos en esta negra etapa.

¿Pueden decirme ustedes que ha hecho sinceramente Bibiana Aido para merecer tanto premio y distinción?

En 1991, Felipe Gonzalez acepta la dimisión de Alfonso Guerra tras dos conatos anteriores fallidos. En 1992, la justicia exoneró a Alfonso Guerra de toda culpa por los delitos cometidos por su hermano Juan, pero debía estar Alfonso ciego y sordo para no conocer las andanzas de su hermano que claramente vivía muy por encima de sus posibilidades económicas y es más, Alfonso también contaba con despacho en la Plaza de España al que acudía según él dos días en semana.

¿Era desconocedor Alfonso Guerra de los coches que ostentosamente estrenaba su hermano? Si él no lo sabía ¿ninguno de sus otros nueve hermanos se lo comentaron?

Mantener a su hermano en aquel despacho fue poner al frente de la Administración Andaluza lo que en términos rurales se define como manijero, pero con las connotaciones más cutres de la Andalucía profunda. Y si se equivocó por desconocer la catadura moral de su hermano, quien sabe porqué no rectificó a tiempo, aunque las malas lenguas hablan de un chantaje lo suficientemente escandaloso como para sellar los labios del vicepresidente.

Pues bien, no creo que Alfonso Guerra pueda merecerse el título de hijo predilecto de Andalucía, pues si bien, el no fue acusado ni condenado por las vilezas de su hermano, si permitió que continuase en aquel despacho cuando ya eran sabidos sus negocios sucios. El Gobierno andaluz, otorgándole este honorable título, da el visto bueno a la cultura del pelotazo y disculpa el enriquecimiento y la prevaricación en cargos públicos.

¿Quien será hijo predilecto de Andalucía el próximo año?, ¿será Manuel Chaves quien reciba dicho título y para nada recordaremos los dineros en subvenciones que casualmente han recaído en la empresa que contrata a su hija al mismo tiempo que recibe la subvención?.

Algo de bueno tengo que reconocerle a Alfonso Guerra y fue el coraje de dimitir, algo impensable hoy en día en nuestro país donde los políticos pillados ya sea del signo que sea, colocan una capa grande sobre sus espaldas y aguantan con estoicismo el chaparrón: las irregularidades manifiestas de los expedientes de regulación de empleo gestionados por el PSOE en Andalucía, el más que apestoso caso Gurtel que parece que el PP solo quiere dejar reducido a tres trajes con tal de salvar a Camps, el desorbitado enriquecimiento de Jose Bono que cuenta con amigos tan generosos como para rehabilitar y amueblar sus residencias de forma gratuita, el patrimonio de Jaume Matas que se ha visto multiplicado por 100 cuan parábola de panes y de peces.

Por otro lado, esta tarde Bibiana Aido recibe de manos de los socialistas gaditanos el premio "Mujer Constitucional" en reconocimiento por su trabajo por la Igualdad y no discriminación. Este premio, lo guardará seguramente junto a la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III que ya le otorgó Zapatero en noviembre pasado.

Esta distinción, tiene la finalidad de condecorar a aquellas personas que se hubiesen destacado especialmente por sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona.

¿Pueden decirme ustedes que ha hecho sinceramente Bibiana Aido para merecer tanto premio y distinción a parte de ser ahijada de Manuel Chaves y ser catapultada vertiginosamente en el escalafón político?¿Que le está pasando a la izquierda de este país que vive últimamente mirándose solo su ombligo?

Pienso que al igual que existe una Real Academia de la Lengua Española que vela por la integridad de nuestra lengua, sería más que urgente crear algo así como un tribunal de hombres buenos que velase por la integridad y el buen hacer de nuestros políticos dentro del marco democrático del que todos nos sentimos orgullosos. No es sano para nuestra democracia ir tapando escándalo tras escándalo sin que los políticos asuman su responsabilidad y como bien ha dicho el Presidente del Parlamento alemán tras la dimisión del Ministro de Defensa al ser descubrirse que plagió su tesis doctoral en 2006, los actos innobles de políticos relevantes, son un clavo en la confianza en la Democracia.

Me permito destacar aquí la figura de un político honesto que nos ha dejado hoy: "Enrique Curiel", al que tuve la suerte de conocer en 1985, en un pequeño bar de Antequera, cuando junto con Alonso Puerta recorría la península organizando la infraestructura de la Mesa por el Referendum de la OTAN. Gracias a esas charlas de café, humildes, con poquita gente, pueblo a pueblo fue naciendo una conciencia pacifista popular contraria a nuestra permanencia en la OTAN, conciencia que Felipe Gonzalez se encargó de cercenar. Enrique Curiel, después de militar en el PCE, se unió con los años a las filas socialistas, pero ningún partido consiguió acabar con su opinión crítica. A su favor y en su memoria, recordar aquí que él ha sido el único político de este país que al dejar el partido por el que fué elegido (por sus discrepancias con Julio Anguita), dejó también su escaño en el Congreso.

Y para terminar y aunque este artículo por sus dimensiones pudiera ser considerado panfletario, una última puntada que tal vez algunos desconozcan. Según declararía años más tarde Jose Luis Balbín, conductor del programa "La clave", fué Alfonso Guerra uno de los censores informativos más incisivos en las primeras legislaturas socialistas, llegando a vetar por ejemplo a Alonso Puerta en uno de los debates donde éste pretendía sacar a la luz un escándalo de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid. A tal fin, fingieron una enfermedad del presentador y el programa no se emitió. Este censor, es hoy nuestro hijo predilecto.

¿Se puede condecorar a miembros del Gobierno por la acción ordinaria del Gobierno?


Sobre esta noticia

Autor:
Lola Duque (130 noticias)
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Tipo:
Opinión
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Amparo (02/03/2011)

Felicidades, Lola, lo has "clavado"...
Un beso

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Usuario anónimo (03/03/2011)

Muy bien dicho, q no se olvide

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Anónimo (03/03/2011)

Aquí se premia la incompetencia y el mangoneo en vez de los valores y las aportaciones de las personas para construir un mundo mejor. ¡Ah! y el presentador del acto, lo mejor.