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Cómo ahorrar combustible con el curso de conducción eficiente 'Drive4Life'

11/01/2010 22:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Puedes reducir el gasto de combustible en un 20%. Podríamos ahorrar unos 750 € al año al volante de nuestro vehículo

Cómo ahorrar combustible con el curso de conducción eficiente 'Drive4Life'  (Imagen: AUTOSCOUT24)Ampliar fotoCambiar estas 'feas' costumbres es más fácil de lo que parece. (Imagen: AUTOSCOUT24

¿Sabías que hay un mundo de diferencia entre circular a 100 o a 120 Km/h de media en lo que al consumo se refiere? ¿Y que hay que intentar mantener el motor el menor tiempo posible a ralentí porque en punto muerto no ahorramos tanto combustible como pensábamos? ¿O que un coche a 4.000 vueltas hace el mismo ruido que 32 a 2.000 rpm? Éstas y otras muchas cuestiones las pudimos comprobar in situ en el curso de conducción segura y eficiente que la compañía Arval impartió en el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial.

<p>Drive4life</p>¡Cuántas y cuántas veces he escuchado a amigos o conocidos decir que son mejores conductores que nadie! Esta afirmación, muy común entre nosotros (los españoles), en ocasiones suele venir acompañada de otras “perlas” que tampoco tienen desperdicio. Me refiero a cosas del tipo “yo me bajo el puerto de montaña a ralentí porque así no consumo nada de nada” o “yo cambio siempre entre 2.500 y 3.000 revoluciones porque eso me decía el de la autoescuela”.

Ya sea por desidia o por desconocimiento, casi todos tenemos malos hábitos al volante. Cambiar estas “feas” costumbres es más fácil de lo que parece y, siguiendo unos cuantos consejos básicos, además de depurar nuestra técnica, aprender a realizar una conducción eficiente, preventiva y más segura, podemos hacer que nuestro bolsillo lo agradezca más allá de lo que imaginamos.

Con el objetivo de orientarnos en todos estos aspectos, Arval, una de las mayores compañías especializadas en el renting de vehículos, ha desarrollado un programa de cursos de conducción eficiente denominados “Drive4Life”. Dicho programa está dirigido a empresas y demuestra cómo éstas pueden reducir significativamente los gastos inherentes a su flota de vehículos; su doctrina, sin embargo, puede (y debe) aplicarse de forma individual a todos y cada uno de nosotros.

Teoría y práctica

Como decíamos, tuvimos la suerte de poder a acudir a uno de estos cursos y de la mano de auténticos expertos (por citar algunos, los monitores eran conocidos “cracks” como Luis Villamil, Francisco Fernández o Víctor Fernández...) intentamos aprender a depurar nuestra forma de conducir.

<p>Drive4life</p>Inicialmente nos reunieron a todos en una “clase” y nos hicieron realizar un breve test de conocimiento sobre el ahorro económico, de carburante y emisiones derivados de una conducción responsable. Me atrevo a decir que todos suspendimos. Luego llegó el turno de subirnos al coche, arrancar… y empezar a aprender.

He de confesar que al principio me resultaba cuanto menos curioso ver cómo pilotos profesionales de carreras me enseñaban a conducir de manera eficiente. Una pequeña tontería que rápidamente desapareció de mi cabeza tras los primeros metros. Escuchando sus sabios consejos, me quedó claro que están hechos de otra pasta y que dominan todos y cada uno de los registros posibles en el mundo de las cuatro ruedas. Durante varias vueltas a una pista de pruebas del INTA (junto con varios ejercicios aparte poniendo a prueba el ABS y el control de estabilidad) abordamos las técnicas y recomendaciones necesarias para saber aprovechar la inercia del coche o anticiparnos a situaciones de peligro.

Fueron muchos los conceptos aprendidos. En este sentido, los cuatro pilares básicos que definen una conducción óptima (preventiva, defensiva, eficiente y respetuosa) giran en torno a “diez mandamientos” imprescindibles. Arval los resume de la siguiente manera:

  • Arrancar el vehículo sin acelerar: El mero hecho de poner el coche en funcionamiento ya consume energía, pero arrancar sin acelerar hará posible que el motor precise de un menor gasto de carburante.
  • Utilizar marchas largas: La forma más eficiente de conducir es hacerlo con las marchas más largas posibles manteniendo el motor a bajas revoluciones para que la energía necesaria sea menor. Así, es preciso prestar atención al cuentarrevoluciones. Por regla general, en los motores de gasolina la aceleración y el cambio de marcha debe realizarse cuando se han alcanzado las 2.000 o 2.500 rpm. En cuanto a los diesel, entre las 1.500 y 2.000 rpm. Además, de esta forma se reducirá la contaminación acústica.
  • Emplear correctamente la caja de cambios: La primera velocidad tan sólo se utiliza para arrancar, cambiando a segunda velocidad una vez recorridos seis metros desde la puesta en marcha; de segunda a tercera a partir de los 30 km/h; en cuarta a partir de los 40 km/h y la quinta velocidad, por encima de los 50 km/h.
  • Mantener la velocidad de circulación: Durante la conducción es conveniente mantener la velocidad de circulación lo más uniforme posible, evitando frenazos bruscos. De esta forma, se incrementa la seguridad al volante, disminuyendo el riesgo de accidentes entre un 10% y un 25%, y se reduce el gasto en gasolina. Pasar de 100 a 120 kilómetros por hora supone aumentar el consumo de carburante en un ¡44%!
  • Evitar el punto muerto: Es importante intentar mantener el motor al ralentí el menor tiempo posible puesto que, en contra de la creencia popular, en punto muerto el vehículo tiene un consumo fijo de aproximadamente medio litro de carburante por hora. Para ahorrar combustible es aconsejable poner una marcha larga y dejar que el automóvil ruede con ella sin acelerar. De esta forma, el movimiento de las ruedas mantendrá el motor en marcha y, a más de 20 km/h, el consumo de gasolina será nulo.
  • Apagar el motor en paradas prolongadas :En caso de retenciones, es recomendable apagar el motor del vehículo si la parada sobrepasa el minuto de duración.
  • Evitar la sobrecarga del vehículo: No es conveniente cargar el vehículo en exceso ni tampoco exceder el “aforo” del vehículo. Está comprobado que por cada 100 kilogramos de peso adicional el consumo de combustible se incrementa en un 5%.
  • No llevar las ventanillas totalmente bajadas y controlar el uso del aire acondicionado: Lo ideal es que el aire acondicionado funcione a una temperatura que oscile entre los 22 y los 23 grados, ya que un uso irracional puede incrementar el consumo de combustible hasta un 20%. Tampoco es conveniente llevar las ventanillas totalmente bajadas si se circula a más de 100 kilómetros por hora, ya que se gasta un 5% de carburante más.
  • Vigilar la presión de los neumáticos: Un mantenimiento inadecuado del vehículo también aumentará de forma innecesaria los gastos de combustible. Los neumáticos desinflados y un filtro de aire sucio aumentan un 6% el consumo, mientras que unas bujías sucias lo incrementan hasta un 10%.
  • Respetar la distancia de seguridad: Es preciso mantener una distancia de seguridad adecuada y un campo de visión que permita divisar tres vehículos por delante. Además, en el momento en el que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación conviene levantar el pie del acelerador para anticipar las maniobras siguientes. De esta forma, el conductor evitará frenazos en seco, ganando en seguridad, pero también reduciendo el desgaste de frenos, embrague y motor.

Un ahorro evidente

<p>Drive4life</p>Poniendo todo esto en práctica, la compañía calcula que una conducción eficiente puede permitir un ahorro medio anual de hasta 500 € en consumo de carburante. Además, una conducta preventiva y defensiva hace posible reducir el número de accidentes en carretera, lo que repercute en la prima del seguro con una posible bonificación de hasta 250 € anuales. Así pues, podríamos ahorrar unos 750 € al año al volante de nuestro vehículo. En el caso de las empresas, teniendo en cuenta los factores añadidos que entran en juego, se estima que el recorte en gastos anual podría llegar hasta los 2.000 € por vehículo. Alejandro Madrigal, responsable de los cursos “Drive4Life” lo deja muy claro: “Una conducción ecológica es una conducción económica”.

En definitiva, seguro que antes desconocías que depurando tus malos hábitos al volante puedes reducir el gasto de combustible en un 20% o que conducir de forma preventiva puede rebajar en más de un 50% el número de accidentes. Ahora ya lo sabes, así que no tienes excusa para dejar atrás tus antiguas “manías” o falsas creencias y poner de una vez por todas estos consejos básicos en práctica.


Sobre esta noticia

Autor:
Manelprofessor (5478 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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