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La alquería Barrinto que yo conocí

27/11/2011 00:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Alquerías en la huerta de las tres provincias valencianas

La alquería Barrinto que yo conocí

La alquería Barrinto que yo conocí (1937) era una de las partidas más conocidas de nuestra barriada, la cual forzosamente asociábamos a la popularísima “estacioneta” de Marchalenes (1887) que durante sus primeros tiempos fue la estación principal de ese modelo de trenes en Valencia.

De aquel entorno mitad huertano y mitad capitalino también destacaban la presencia de los talleres de los ferrocarriles con su cubierta y su frontis principal y posterior construido de buenas y robustas maderas precisamente donde se estacionaban para su limpieza y puesta apunto automotores y vagones.

Tras le -estacioneta- después de un amplio espacio, se encontraba la alquería Barrinto de la cual sobresalía su edificación más antigua y el floreciente negocio de aceites (anteriormente había sido criadero y engorde de cerdos según nos reveló nuestro informador y amigo Félix Valls Pons).

La parte de aquel edificio recayente a la calle Montanyana data del s. XIV, pero en tiempos posteriores su hábitat fue adecuándose a economías y ciclos cambiantes en los tiempos que me refiero aquel entorno tenia una mezcla entre rural y alrededores de gran ciudad donde después de caminar un corto trecho de la calle de Montanyana se alcanzaba las primeras casas de lo quedó como la calle de Marchalenes (1919), “La calle principal de Marchalenes comienza en la bajada del puente de San José(…). Hoy se denomina calle del Doctor Olóriz. Aunque nos halaga el cambio por muchas razones que no son del caso especificar, protestamos siempre de todo atentado a la toponimia local”. *

Casa Barrinto De l’oli, era como coloquialmente conocíamos aquel para nosotros importante negocio. Las viviendas de sus propietarios se encontraban en la parte posterior de la referida -estacioneta- no obstante quiero recordar que en el nomenclátor de la ciudad de Valencia se denominaba “carrer Montanyana” del que ahora tan solo queda un ignorado y corto tramo adoquinado (posiblemente reminiscencias de la renombrada Vía Augusta). En la parte opuesta de la casona habían unos campos hasta que se alcanzaba el camino Barcelona (actualmente Avenida Constitución).

El espacio que rodeaba la casona y aledaños en aquellos tiempos tenía todo el aspecto de lo que llamamos los valencianos “llogaret”, en cuya construcción se observaban tápiales tardomedievales de anchos tendeles, un olivo alto recio y de tronco añoso que se conserva actualmente en el mismo sitio, en el muro había perforado un orificio donde había colocada una cadena que alcanzaba hasta el mojón que se hallaba situado junto al mencionado olivo que cuando los propietarios decidían tensar la cadena quedaba interrumpido el paso de toda clase de vehículos de motor, caballerías y carros.

Antes de rehabilitar la vieja casona y transformarla en la actual y flamante -Biblioteca Joanot Martorell- aún se podían ver los restos de una antigua puerta de sillería, en parte desmontada.

Por los muros en diferentes lugares se veían piedras repetidamente cimentadas, para nuevos y muy diversos usos. Rodeaban aquel lugar acequias, braços y braçals, junto algunas cimentaciones más modernas, etc.

Tras todo ello, los restos de un patio con grandes adoquines de rodeno en su parte derecha adquieren cierta presencia las viviendas producto en parte de la transformación de los volúmenes de la antigua casona reformada en 1914. Tras los hierros y las ménsulas cimentadas en mortero y largo tiempo sin ser adecentadas o blanqueadas de cal, se podían observar aún la presencia de un volumen compacto, de vacíos correspondientes a razones distintas y niveles hoy inexistentes, que nos hablaban del paso del tiempo y que son vestigio de la insistencia de su pasado.

En torno al resto del patio localizamos otros volúmenes mas limpios, construido de ladrillo y la nave de techumbre de frágil Uralita, allí estuvo la primitiva y única almazara que creemos que ha existido y que aun pudimos acreditar la existencia de un arcaico molino para refinar aceite de cacahuete de aquella primera evolución que experimentó este negocio cuando concluyó la anterior actividad relacionada con el engorde de ganado porcino.

En el suelo una pequeña elevación de trazado sinuoso se acercaba hacia el patio y lo atravesaba la histórica acequia de Rascanya proveniente del “encreuament o bollidor” -colosal obra hidráulica- próxima al renombrado “pont del anell” por donde José Cavanilles (1795) caminó para visitar el pueblo de Campanar.

Las acequias (ár. Sekia), Rascanya, Mestalla, Tormos, Rambla, Algirós, Petra, “goleró de l`Esperança”, “braços i braçals” posibilitaron la existencia de los próximos molinos de l`Esperança, Bas, Plantes y Serra y en lugares contiguos donde te encontrabas con los desaparecidos caseríos de la l`Olleria, barrio Barrinto. Casas del Real (mija galta) actualmente Actor Mora, las alquerías de Castelló (Foraster), Felix, Guinart, Montesinos, Casinet, Giner o Ciri, Ballador, Geroni de lloca, Farinós, Aznar, Rossafenc, Bonica, y Pedaç

Dentro del recinto del nuevo Parque ( 2001) , además de la alquería Barrinto se encuentran totalmente restauradas las alquerías de Félix (s.XV), Clotilde Goretti (Lluna, 1914), Voro de barraca (1919), todo ello se encuentra tan remozado que ha desaparecido los restos de un paisaje huertano donde se apreciaba que aquí, hubo una manera de vivir, y una cultura eminentemente hortelana, donde hasta hace muy poco de tiempo aun se podía contemplar el manifestado arraigo a la huerta.

El nuevo paisaje del Parque es apropiado para los tiempos que vivimos, pero muy distinto y diferente, por lo tanto se puede y se debe incluir un fragmento de huerta que permita recordar el sentido que antaño tenían aquellas portentosas alquerías y sus entornos en la configuración de en otros tiempos lugares huertanos dentro de aquel antiguo –raval- donde en su hondonada se originaban las determinativas -terres marjalenques- que dieron origen al topónimo de este lugar lacustre y huertano situado a la orilla izquierda del río Turia en el septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia.


Sobre esta noticia

Autor:
Juan B. Viñals Cebriá (1591 noticias)
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Reportaje
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