Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

AMLO, despierte que lo asan, antes de asumir el mando, la misma izquierda

24
- +
28/10/2018 01:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las reacciones, ante tal situación han sido las esperadas

La Tecla Fértil

 

Estamos frente a una crisis humanitaria sin precedentes porque, los ciudadanos residentes de cualquier país centroamericano o de Latinoamérica buscan huir de la experiencia de su país, antes que caiga en manos de gente que se dice progresista, pero la realidad es que, los presidentes elegidos por el pueblo en elecciones electorales aceptables quieren perpetuarse en el poder, allí tenemos el caso de Nicaragua, Venezuela, Bolivia y México. En este caso, AMLO fue candidato varias veces por la derecha y ante su fracaso, busco nuevas alianzas entre partidos de la izquierda, los mismo que quieren chotearle su ascenso al poder, al motivar una gran marcha de todo un género hacia Estados Unidos de Norteamérica, país imperial que no reúne las condiciones ambientales y de seguridad urbana para recibir tal muchedumbre.

Las reacciones, ante tal situación han sido las esperadas. Por una parte, hay quienes reprueban la presencia de los migrantes por distintas razones —racismo, clasismo, xenofobia, miedo a que los migrantes les roben su empleo, o porque, desafortunadamente, han sido agredidos por delincuentes migrantes. Honduras es uno de los países más violentos y más del 60 por ciento de su población vive en condiciones de pobreza. México tampoco es un paraíso: sus niveles de violencia, pobreza y corrupción son alarmantes.

Jacques Ranciére, publicó una obra llamada, la política es imaginación, es un libro claro que nos revela con precisiones, los niveles de pobreza y corrupción de los países colonizados por Imperios que, solo les interesa sus riquezas, lo que incide en violencia. Nacido en Argelia en 1940, proviene del grupo encabezado por Louis Althusser que revaloró y refrescó la tradición marxista. El rompimiento, sin embargo, llegó tras las revueltas del Mayo francés, que se plasmó en el ensayo La lección de Althusser (1974). Entre 1969 y el año 2000 fue profesor de Filosofía en la Universidad París VIII. Su obra transita entre la redefinición del movimiento obrero (La noche de los proletarios) y la crítica a la izquierda ortodoxa. ha querido mostrar la política mediante una investigación histórica que se enfoque más bien en la emancipación, que es lo que le ha interesado en la historia social, es decir, la transformación existencial de alguien que de pronto decide no solo rebelarse sino entrar en otro universo, cambiar la vida de servidumbre y obediencia que llevaba. Y esto lo ha conducido a observar la manera en la que los fenómenos de igualdad y desigualdad se expresan en la percepción sensible.

Imaginemos cuál será la situación en algunos países centroamericanos que, para algunos, México, a pesar del clima de violencia en el que viven, es una mejor opción. Otros, como se sabe, pretenden ingresar a Estados Unidos, en donde no serán bienvenidos. Como alcanza a vislumbrarse, el problema no es menor y polariza los puntos de vista.   Desde siempre hubo enormes olas migratorias, incluso antes de que marcos legales y acuerdos internacionales regularan la circulación de las personas. Por mucho tiempo, la migración favoreció a muchos países. En varios de ellos la mayoría de la población o una porción altamente representativa es migrante y, en consecuencia, la economía se sostiene gracias a su presencia. Ha circulado en las redes sociales una sentencia que no es del todo falsa: todos —o cuando menos muchos— somos migrantes. No obstante, en estos tiempos tan peculiares, estamos presenciando la “ilegalización de la migración”. Existe un pánico a los flujos migratorios. Se ha generalizado la idea de que las naciones prósperas han de fortalecer los controles fronterizos porque la migración podría salir de control y desestabilizar la economía y la política internas, además de que afectaría a la soberanía de los países de llegada.

Yo provengo de una familia de migrantes españoles y alemanes, muchos de ellos, enviaron a sus hijos a Estados Unidos y Canadá. Por lo menos, mi familia toda se asentó en EEUU.

Ante esta situación existen quienes creen que las fronteras deben cerrarse y quienes creen que, al contrario, deben abrirse; existen los anti- inmigrantes y los pro-migrantes. El debate involucra asuntos muy complejos que van desde el desafío económico que podría implicar la entrada de migrantes, el desequilibrio ante las oportunidades laborales de por sí ya escasas, el incremento de la delincuencia al no existir los recursos para garantizar al migrante un entorno social y laboral adecuado, hasta la idea —muy en boga con los rebrotes nacionalistas— de que los migrantes son un riesgo para la preservación de las identidades nacionales y culturales.

La migración, en efecto, no es un asunto exclusivamente político-administrativo. Es un asunto que trasciende el derecho de una nación a controlar sus fronteras. Este derecho está en realidad condicionado por un conjunto de obligaciones morales adquiridas por los países en los distintos acuerdos migratorios internacionales: es imperativo proteger la integridad del migrante y garantizar el respeto a sus derechos humanos. Que en la práctica suceda lo contrario es algo vergonzoso.

La respuesta es contundente, aunque para algunos es incómoda: en estos casos la deportación es inmoral e inhumana. La deportación llevaría a esas personas a su aniquilación. En tiempos del nazismo se suscitó un dilema similar: o se ayudaba a los judíos o se les garantizaba su exterminio. Por fortuna, siempre ha habido asociaciones, grupos y personas trabajando activamente en pro del migrante. Todas ellas merecen nuestro respeto, admiración y apoyo. Son, como diría Javier Sicilia, parte de la “reserva moral” de este país. El migrante viene huyendo de situaciones lamentables. Los mexicanos podríamos ser sensibles a ello en vista de que su situación tampoco es la mejor.

El problema más difícil, es si se debe o no deportar a los migrantes ilegales

El migrante es altamente vulnerable. Su vida está en constante riego. Muchas veces es maltratado y torturado por la policía fronteriza, por agentes migratorios o por grupos criminales. Pasa hambre y sed. En ocasiones, muere en el camino. Si llega a su destino, su tragedia continúa: llega a un nuevo país en donde no tiene trabajo, en el que se le desprecia y se le margina. Si alguien le ofrece un empleo, se le paga mal y es explotado. En ocasiones, su única alternativa es ser reclutado por pandillas criminales o por narcotraficantes. El pronunciamiento de López Obrador (“Aquí habrá empleos para mexicanos y migrantes”) es deseable, aunque implica un gran desafío. ¿Estaremos a la altura, gobierno y sociedad civil, de generar los cambios sociopolíticos requeridos para aliviar la situación de los miles de mexicanos pobres y marginados y, al mismo tiempo, brindar el apoyo necesario a los hermanos migrantes? ¿Servirá “la amenaza migrante” para que aquellos mexicanos, sumidos aún en la apatía, el egoísmo y la indiferencia, se percaten de que la construcción de sociedades más humanas y más justas es urgente y no es ajena a nadie?

Hay, en la tradición cristiana, una famosa parábola, la del samaritano, de la que todos, incluidos los no cristianos, podemos aprender algo. La historia es conocida: un samaritano —un fuereño— se encuentra con un herido en el camino y entonces lo recoge y lo auxilia. Se ha entendido que el samaritano es un amigo en la necesidad. Sin embargo, como observa Iván Illich, en realidad es alguien que no solo excede la frontera de su preferencia étnica.

En una oportunidad, Jacques, manifestó que*No soy alguien que emite grandes juicios acerca del orden del mundo; más bien me concentro en la forma en que igualdad y desigualdad se manifiestan en el orden cotidiano, en el universo perceptivo, en la manera de ocupar el tiempo y el espacio. Intento aportar otra mirada sobre lo que se ve, se oye, se percibe, lo cual me aleja forzosamente de quienes esperan que critique y juzgue todo lo que ocurre. La idea de que la emancipación está al alcance de todos ocupa un lugar central en su pensamiento. ¿Habría un desplazamiento de lo que podríamos llamar una macro estructura hacia lo cotidiano? Acontecimientos como el de mayo del 68 o mi trabajo sobre la emancipación obrera me permitieron tomar distancia del modelo marxista según el cual la emancipación pasa por el conocimiento y el conocimiento por la ciencia, por el privilegio de los que saben*

Más que por una candidatura de unidad opositora —aún en ciernes—, las tendencias proyectan un voto castigo al prorroguismo. Su efectividad dependerá mucho de cuán coherente y de La violencia germinada. Crece. Se reproduce y acaba echando raíces por doquier. La violencia se la justifica. Ésta se empodera de un sector que había aparentemente “superado” aquella derrota del ser humano, la de la sumisión al miedo, al ego. ¿Y no es que luego se había encaminado hacia un mundo mejor, dizque tolerable? No. Sus acciones develan lo contrario. Muestran que permanecemos ahí, en el limbo. Tan cerca del abismo que no vemos los escasos centímetros que nos separan de la catástrofe: del fango, de la brutalidad. Los presidentes de izquierda desean, ahora eternizarse

En su famoso libro La marcha de la locura, Barbara W. Tuchman, habla de la insensatez como política de Estado e ilustra algunos momentos de la historia en que los gobernantes, obnubilados por su poder o su necedad, atentan contra su propio interés y el de su pueblo. Sin embargo, la irracionalidad no solo afecta a gobernantes y masas enervadas y, a menudo, quienes se supone ejercen la vocación de la crítica y deberían representar un contrapeso, es decir los artistas, los intelectuales y los científicos, también han sido presas del arrebato.

Ojala que el gobierno de La Habana olvide ese pasado guerrillero, ya están en la historia y, dejen de motivar cuadros de inseguridad social y económica en países de la periferia, los que tenemos residencia en este Continente no queremos ver muertes como en Europa y Tierra Santa y, ojala que el presidente Miguel Diaz- Clane pueda abrigar en las provincias cubanas, unos tres- 3000- mil inmigrantes.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (721 noticias)
Visitas:
695
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.