Apuntes sobre CTOS, SOT y CCSVI: Tras la oscuridad llega la luz

Riquilda Romero.
Hacen diez años, en el número del 21 de octubre del año 2000, la revista “Discovery DSalud” sorprendió con un reportaje titulado: “EL PARKINSON Y LA ESCLEROSIS SE CURAN…CON CIRUGÍA”. Allí se describen las investigaciones del Dr. Fernández Noda sobre lo que él denominó Síndrome Cerebral del Opérculo Torácico (Cerebellar Thoracic Outler Síndrome -CTOS-) y su relación con enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, la Esclerosis Múltiple, la epilepsia o la ataxia cerebelosa.
Según refiere este investigador, el CTOS es una “compresión patológica de las estructuras neurovasculares que en ocasiones tienen lugar en la base del cuello”, esta compresión es continua o intermitente y ocurre en el plexo braquial, en la arteria o vena subclavias, en la arteria vertebral o en todos ellos. Esto ya se sabía desde hace tiempo, pero lo novedoso es que Fernández Noda descubrió que esa compresión afectaba también a la arteria vertebral disminuyendo entonces el flujo de sangre al cerebro y “dificultando el retorno venoso en la zona craneoencefálica”. Esta condición relaciona la patogénesis de los procesos degenerativos del sistema nervioso central con un problema vascular.
¿Qué decía el discípulo de Fernández Noda, el Dr. José Pérez Fernández hace más de diez años con respecto a la patogénesis de la EM? Este investigador manifestaba a la revista “Discovery Salud” que los fenómenos autoinmunes que se presentan en algunas enfermedades –como es el caso de la EM- eran de naturaleza secundaria y no la causa, y que el daño último y las lesiones eran producidos por “la masiva generación de radicales libres que se forman a causa del déficit circulatorio”.
¿Por qué no todo sale a la luz? ¿Cuándo sabemos los demás mortales si un descubrimiento es científico y cuándo es fanfarria mediática?
Tantas cosas pasan y tantas cosas dejan de pasar, o es que también pasan y no nos enteramos porque se mantienen ocultas en la oscuridad absoluta de un interés o un desinterés. Pero, “Post Nubila Phoebus”, tras la oscuridad llega la luz y se abre el conocimiento por la investigación.
Existe un dicho popular que es muy cierto y que reza: “hay cosas que por sabidas se callan y por calladas se olvidan”. Muchos grandes descubrimientos se han producido casualmente, Pasteur nos podría hablar bastante sobre esto. ¿Por qué no todo sale a la luz? ¿Cuándo sabemos los demás mortales si un descubrimiento es científico y cuándo es fanfarria mediática? ¿Quién lo determina? ¿Cuáles intereses toca un descubrimiento marginal (al margen de la ciencia oficial) pero eficaz? ¿Dónde acudir para no ser engañados?
Somos luchadores, todos somos luchadores a pesar de una enfermedad que “nos encarcela en nuestro propio cuerpo”. Pero qué sucedería si descubrimos que se han perdido un indeterminado número de años, muchos más que la edad del más viejo de nosotros, por conducir la patogenia de este mal por caminos equivocados, con diagnósticos errados, que produjeron muerte y sufrimiento.
Tantas cosas pasan y tantas cosas dejan de pasar, o es que también pasan y no nos enteramos porque se mantienen ocultas en la oscuridad absoluta de un interés o un desinterés
Añade tu comentario
Comentarios de Apuntes sobre CTOS, SOT y CCSVI: Tras la oscuridad llega la luz
alvaro (21-09-2011 00:17)
respecto a los articulos de discovery salud que mencionas, no has hablado de que esa operacion (ctos) perdia su eficacia transcurrido un año. hubo juicios e incluso los medicos que mencionas perdieron su licencia. esto se publico tambien en discovery salud, pero no haces alusion a ello.
Sobre esta noticia
Autor: Riqui Romero (19 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 3685
Tipo: Opinión
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita












