Atenas y las dos “D” griegas
Cada vez se ve más difícil que Grecia pueda escapar a una de las dos “D” que le amenazan, el default o la devaluación. Teóricamente podría asumir la primera dejando de pagar su Deuda y seguir en el euro. Pero para devaluar tendría necesariamente que salir de la moneda única. Y con una Deuda que seguiría nominada en euros sería ya totalmente inevitable el default.
Es decir, puede que tenga que pasar por las dos “D” a la vez. Pero en uno u otro caso su historia, y probablemente la de Europa, será bien diferente.
Lo que ha ocurrido en Atenas entre el 10 y el 15 de febrero es un fiel reflejo de las consecuencias políticas de la crisis del euro, o de la Deuda pública para ser más precisos, y de los efectos nefastos de la austeridad draconiana (por cierto, draconiano viene de Dracon, un legislador ateniense famoso por la dureza de sus leyes) impuesta por Alemania como remedio a sus males.
En Atenas se circula mal porque muchos semáforos han sido destruidos. Mientras los diputados votaban aceptar un trago más de la amarga medicina de la austeridad a ultranza, en la calle ardían más de veinte edificios. Al día siguiente, los atenienses depositaban velas ante las ruinas calcinantes del viejo cine Attikon, un edificio neoclásico de 1870, uno de los símbolos de la independencia y el resurgir cultural de Grecia. Un paisaje urbano desolador con 150 almacenes saqueados, 45 edificios destruidos o dañados, las calles llenas de los restos de la batalla campal entre policías y manifestantes.
¡Es por vuestro bien!, les dice el coro de Bruselas a los atribulados atenienses. No es para haceros sufrir, repite la pitonisa alemana que aquí representan con bigote hitleriano, sino para que saneéis vuestra economía y podáis volver a crecer. Pero es difícil creerlo. Frente a las hogueras todavía humeantes bajo la Acrópolis no es posible sentirse satisfecho de la terapia que los europeos hemos aplicado a Grecia hasta llevarla a la asfixia y la desesperación.
Como en una tragedia del teatro clásico, las purgas que los dioses de Bruselas y Berlín le están obligando a tragar al pueblo griego no sirven para curar sus males. La austeridad extrema sólo ha servido para que su Deuda pase del 120 % al 160 % del PIB. El desempleo ha pasado del 8 al 21 % y la caída de la actividad, -7 % este año, no deja ninguna esperanza de recuperación.
By: Josep Borrell
El problema se genera porque Grecia ha estado mal gobernada, qué duda cabe. Indisciplina fiscal y un sistema político clientelista han engordado el sector público de forma insostenible. Pero después falló también la capacidad europea de hacer frente a la situación creada y el remedio ha agravado la enfermedad. Se quiso castigar a los griegos por sus trampas más que ayudarles a salir del agujero en el que estaban. Y el agujero se ha hecho más grande hasta llevar a la explosión social y a la ruina no sólo de la economía sino del propio sistema político.
Los partidos políticos griegos están en la misma situación que los inmuebles quemados en Atenas. El rechazo a la clase política que expresan los manifestantes es tremendo. Más de 40 diputados han sido expulsados de sus partidos por no seguir las órdenes de votar el plan de austeridad ¿Pero qué remedio alternativo les quedaba a los grupos que sostienen el gobierno técnico de Papademos? Rechazar el plan de austeridad equivale a firmar la “D” del default en pocos días. Es posible que al final no tengan más remedio pero es difícil no calibrar las consecuencias de esa decisión porque aunque se le perdonara toda su Deuda, Grecia seguiría teniendo déficit primario, es decir antes de pagar los intereses, y tendría que seguir pidiendo prestado para financiar su gasto público. ¿Y quién se lo prestaría y a qué tipo de interés?
El Pasok tiene una intención de voto por debajo del 10 %. La izquierda no socialista tiene el 40 % de intención de voto pero está dividida en tres partidos enfrentados y el apoyo que recibe refleja sobre todo la frustración de una sociedad en la que los platos rotos los pagan los más débiles. Cuando salarios y pensiones mínimas se reducen un 25 % y tres años de austeridad destruyen los servicios públicos y derrumban la renta de las clases medias y populares, las lágrimas o la violencia es la forma que queda para expresar la frustración. Una de las imágenes más reproducidas por los medios griegos es la de ese soldado de guardia ante el Parlamento llorando frente a los manifestantes cuya ira debe contener.
La elección dramática que tienen ante sí es quedarse en el euro o salir de él. En Bruselas y Berlín se empieza a pensar que la salida es una opción a considerar. Un signo de mal agüero es que la reunión del Eurogrupo que debía tener lugar el pasado miércoles se ha anulado. Algunos gobiernos empiezan a resignarse a la idea de que el default griego es inevitable después de que el PIB griego se ha contraído un 7 % en el último trimestre y un 6, 8 % en el 2011. Y además la derecha griega todavía no ha dado su firma al acuerdo para que el plan de austeridad votado por el Parlamento se mantenga cualquiera que sea el resultado de las elecciones del próximo abril.
Antes de llegar a ellas, el primer ministro anuncia tres semanas de infierno” para poder devolver los 15 mil millones de euros de Deuda que vencen el próximo 20 de marzo y evitar así la bancarrota del país. Con bancarrota o sin ella cualquiera de los dos caminos, las dos “D”, que se abren ante los griegos será amargo. Y el infierno durara más de tres semanas. Salvo que Europa se convenza de que sólo un plan Marshall en ayuda de Grecia es la única solución para todos. Y a fin de cuentas la más barata de las posibles.
Añade tu comentario
Comentarios de Atenas y las dos “D” griegas
Sobre esta noticia
Autor: El Mundo (4189 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 720
Tipo: Nota de prensa
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita
- 1Deuda, corrupción y medios
- 2Cientos de personas participan en una marcha de antorchas en Barcelona contra la reforma laboral
- 3Toxo y Méndez acusan al Gobierno de escribir una "página negra" en la historia de las relaciones laborales
- 4Claves para conseguir empleo, según Page Personnel
- 5Anatomía de la lenta y silenciosa corrida bancaria que sufre la zona euro
-
1El dólar ya vale más que el euro...en Argentina
-
2El Gobierno está pensando en crear un gran banco público, ¿para que paguemos todos sin rechistar en caso de pérdidas?
-
3Más facilidades y seguridad a quienes opten por el alquiler
-
4El acuerdo entre Xunta y Pemex supondrá una inversión de 250 millones de euros y 2.500 empleos
-
5López Casasnovas admite que el Banco de España erró en su hoja de ruta
-
6El acuerdo entre Xunta y Pemex supondrá una inversión de 310 millones de dólares y 2.500 empleos










