Un ateo se confiesa en Navidad
Isidro Suárez, Tipógrafo del Far West

Años ha, este antónimo de ínclito ciudadano que suscribe se convirtió oficialmente en ateo ante el Arzobispado de Oviedo. Fue a través de una solicitud firmada y sellada en el palacio arzobispal ovetense que aún conserva. Precisamente en donde había ejercido unos años como monaguillo entre los canónigos catedralicios ovetenses durante el tránsito de su niñez a la adolescencia.
Tal decisión no la ha hecho uno a la ligera. Bastante después de bregar entre curas y monjas alternando en capillas e iglesias de la capital de Asturias, incluido el entonces Hospital General de Asturias (instalado en el Orfanato Minero de Asturias, en Oviedo), se hizo ateo por pura convicción después de vivir y bregar entre curas y monjas en su niñez. Nunca por influencias externas, familiares o amicales, sino por experiencias vividas que le sirvieron para forjarse sus ideas, no muy claras entonces.

Fue una decisión larvada a causa de las vivencias entre curas y monjas. Todo porque uno observaba demasiada hipocresía en su particular “corte de las mil y una noches”. Y lo que uno ha visto y oído en su niñez y adolescencia entre ellos no se olvida fácilmente.
...ateo por pura convicción después de vivir y bregar entre curas y monjas en su niñez
Este Espermatozoide en fase formativa y evolutiva suscribiente, una vez metidos en un régimen democrático, ya en su adultez, hizo pública su condición de ateo. Ateo por pura convicción después de sus vivencias entre el clero. Claro. Y es que uno presume de no ser hipócrita en un país en donde pulula demasiado animal con esa carga.

Y siendo así… ¿Como celebra las navidades una familia quasi toda ella atea, como la del firmante? Pues, en realidad, uno no lo sabe exactamente. Pero sí puede el suscribiente asegurar que no se sacrifican en su casa bebés, ni tan siquiera corderos; ni veneramos a ningún diablo, ni quemamos imágenes de santos o de algún Cristo de cualquier religión.
Ni deseamos mal a nadie. Eso sí: exigimos el mismo respeto que observamos con los demás si no adoramos a seres que no conocemos de nada, ni los deseamos conocer, tengan las creencias que tengan. El respeto debe de ser mutuo. Y que cada persona crea lo que quiera creer en el mes de diciembre. O los doce meses de cada año. Y si todo se disfruta en familia, mucho mejor¿..?
...no adoramos a seres que no conocemos de nada, ni los deseamos conocer

Que la reina y el rey de cada familia repartan regalos por estas mágicas fechas del 2010-2011. Y que también haya reciprocidad con ellos.
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