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¡Barriga llena corazón contento…!

18/10/2013 18:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A la vista de la realidad, de comprobar que seguimos por un tenebroso camino que nos depara mas paro, empobrecimiento y "fuga" de nuestros derechos, es imprescindible que asumamos nuestra responsabilidad soberana y democrática

 

Seguimos andando por el mismo camino incierto, trastabillando en las mismas piedras y esquivando las mismas grietas en el espinoso camino de una realidad que amenaza con permanecer varada en nuestro horizonte  una eternidad.

Sin embargo con estupor seguimos oyendo afirmaciones alucinantes que nos trasmiten un erróneo mensaje sobre la realidad más dispar jamás imaginada.

Las autoridades del gobierno intentan seducirnos “pintándonos” un país fantástico, donde todo es color de rosa, donde todo “va bien”, donde nadie carece de nada… Nos “intentan” vender un país donde sus ciudadanos viven disfrutando de un saludable estado de bienestar y disfrutando de unos salarios dignos que van en aumento… “Encargan” estadísticas que demuestren sus dichos, sin embargo estos números no cierran. Se alejan diametralmente de la realidad. Me gustaría mucho irme a vivir a ese país del que orgullosamente hablan estos personajes que están escribiendo una versión equivocada de la historia contemporánea. Una edición que conlleva un contenido onírico, loando el buen hacer de un equipo de gobierno que ha llevado a la quiebra económica, financiera y laboral a todo un país.

La otra versión “no oficial” recoge justamente lo contrario, está escrito por el conjunto de ciudadanos anónimos que integramos la sociedad de un país que atraviesa por una realidad desalentadora y poco halagüeña. Una realidad donde el color del cristal con que se mira dista mucho de ser rosa, sino que se tiñe en la escala de grises opacos…

Yo no sé si esto lo hacen adrede o sinceramente ellos mismos se están creyendo su propia versión de los hechos. El saber popular dice que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír… Y en cuanto a esto de oír precisamente, la “cúpula superior” de gobierno padece una sordera crónica que le impide escuchar los “gritos enardecidos” de una sociedad que clama desesperada por “justicia social”. Lo único que oyen son sus propios argumentos que intentan tapar el sol con un dedo y ocultar así una realidad herida mortalmente que necesita insoslayablemente un viraje total de dirección. Forzosamente quienes conducen el país están “obligados” a desandar el camino erróneo que han seguido y que nos ha llevado al cataclismo actual.

Azarosamente comprobamos día a día como eluden su responsabilidad de preservar el bienestar de los habitantes de este país, sino que la única escaramuza que ensayan es la de la confrontación o culpabilizar a terceros sin poner el freno de mano que les haga entrar en razón y encauzar al país. La nación, o país, o el Estado como quieran denominarlo somos “todos” no únicamente unos pocos. Buscar el beneficio de la “totalidad de la población” es el cometido de cualquier gobierno que se precie de justo y equitativo, lo contrario es inconstitucional.

Como dice el dicho “Barriga llena, corazón contento”… Sus barrigas están plenas, llenas, abarrotadas, satisfechas… ¿Cuántos son? 10.000 en 46:000.000. ¿Cuántos de ellos, cuentan con hijos que carezcan de lo más elemental?¿Cuantos de ellos se duermen con la pesadumbre de saber que a la mañana siguiente solo podrán servirles un desayuno a sus hijos con bocadillos rellenos de rebanadas de viento?. ¿Cuántos de ellos se desvelan por las noches con la aflicción de saber que el nuevo amanecer únicamente les reserva más de lo mismo? ¿Qué significa más de lo mismo? Caminatas interminables, recorriendo calles y calles repartiendo “curriculums”, haciendo  inacabables filas para aspirar a un puesto de trabajo, usualmente “no decente” debido a las “reformas laborales” implantadas in-consensualmente. Recortes y reformas implantadas autoritariamente que van en contra de los intereses de los ciudadanos.

Con la pasividad que estamos demostrando, estamos permitiéndoles que sigan gobernándonos con las botas puestas. Mientras ellos ganan tiempo debatiendo temas irrefutables como son la salud, la educación, la economía, el desempleo, están intentando distraer nuestra atención de nuestros propios intereses. Utilizan la demagogia y la argucia como arma precisa que apunta directamente a nuestras cabezas. ¿Qué medidas fijamos concretamente nosotros, que somos los perjudicados por su anacrónica gestión?. La respuesta a esta interrogante es “ninguna”. Nos conformamos con aceptar a regañadientes la abstracta realidad que nos venden; protestamos calladamente entre casa o entre amigos… Pero… ¿nadie se ha planteado que ya es hora de pasar del dicho al hecho?.

Los comedores populares están abarrotados de personas desesperadas que están tocando fondo sin recursos de ningún tipo, has sociedades civiles  se ven desbordados ante el requerimiento de ayuda a todos los niveles, cada día hay más personas que habitan donde pueden, en la calle, en los pórticos, en los cajeros de los bancos… Niños que están padeciendo desnutrición, ancianos que carecen de ayudas y ya no tienen a quien recurrir. Este panorama inaceptable e indecente es incompatible con una sociedad hipotéticamente organizada y saludable. La mayoría atravesamos situaciones límites que nos han superado ampliamente, mientras un reducido grupo de fenómenos arribistas, advenedizos, y oportunistas dominados por la ambición desmedida y inescrupulosa, segan irreflexivamente nuestros horizontes y el futuro de las generaciones venideras. Con una incontrolable sed de poder y un materialismo aberrante abarrotan sus cuentas bancarias sumergiéndonos a la mayoría en la bancarrota.

Poner punto final a tantos agravios y ejerzamos de magistrados de la sociedad en la que vivimos es el único camino a seguir

Esta es la realidad que vivimos, otra es solo una ilusión o una cruel mentira. No vivimos un cuento de Hadas, sino el infierno de Dante, si nuestros “representantes” no son aptos ni merecedores de nuestra confianza,  la “destitución de sus nombramientos” es el único camino a seguir. Es ahí justamente donde TODOS debemos dejar oír nuestras voces, donde todos los caminos nos conducen a un mismo interés. Salir de este caos que han generado por aquello de “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Pues los pescadores están atragantándose de tantos beneficios y los “pescados” yo no queremos más ser capturados, es deseable volver a nuestro cardumen en calma y bienestar.

La sociedad mundial está clamando por un cambio que comprometa calma y bienestar. Reparto equitativo de la riqueza, pero con fuentes de trabajo que nos permita desarrollarnos como seres humanos y autoabastecernos decentemente, respetando los derechos inalienables de todos los habitantes.

La camaradería está muy bien para la salida del trabajo, para los fines de semana o para ver algún partido de futbol, pero creo que ya es hora que asumamos nuestra responsabilidad y cambiemos de dirección porque la comodidad de nuestros “sofás” nos está costando carísimo. Y este sí es un lujo que no podemos permitirnos. Es “imprescindible” que pongamos en movimiento la maquinaria que nos conduzca a encontrar una “salida de emergencia” para la situación insostenible que está acabando con nosotros.

¿Referéndum?... ¿Es ese el camino?, pues a lo mejor si es el instrumento democrático que conservamos en nuestro poder para  modificar esta caótica y anárquica situación. No solo en nuestro país, sino en el mundo entero. Es hora de decir ¡Basta ya! Y tomar las riendas de nuestros propios destinos.

La ciudadanía posee el poder soberano de elegir democráticamente a sus representantes, a aquellos que breguen por la salvaguarda de sus intereses. La cruel realidad nos dice que llego el momento de hacer valer nuestros “derechos” y aplicar coherentemente nuestro poder de decisión en pro de un acabose a tanta charlatanería barata, engaños magistrales, soberbia, oligarquía y corrupción. La triste realidad es que todo el sistema ha fallado, el cajón de manzana que nos vendieron rojas, brillantes y jugosas esta en estado putrefacción. La única solución posible es botarlo al contenedor y para ello es preciso que estemos erguidos, firmes y aunados para extirpar y desterrar los canceres que padecemos y “mantenemos”.

Para lograr un referéndum (consulta popular) es necesario comenzar a recoger firmas, seguramente que ya poseemos las de 6:000.000 de parados, pero es importante que “todos” tomemos conciencia de la frágil situación en la que nos encontramos y en que esto no ha acabado aquí. El camino a seguir mundialmente es amedrentarnos, acallarnos, someternos y “empobrecernos” no solo económicamente sino también democráticamente y anularnos como personas de derecho.

Un referéndum nos permitirá disolver el actual sistema y votar uno responsable, solidario y equitativo. En este hipotético caso es menester que los representantes sean ciudadanos anónimos, que no persigan un interés personal y que no estén corrompidos por el actual sistema que ya está de modée. Es imprescindible que el nuevo sistema integre a personas realmente comprometidas con un fin común, alejado de partidos oligarcas y autócratas. Debemos elegir personas donde bregue la solidaridad y que sean “honorarios”. Personas que vivan en la verdadera sociedad que perciban como único beneficio un salario acorde a su responsabilidad pero no desorbitante.

Hay mucho que podemos hacer, pero primero debemos asumir que si nosotros mismos no nos preocupamos por buscar nuestros intereses y todos “unidos” buscar una salida airosa y beneficiosa para todos, “NADIE” lo hará, porque quienes conducen al país (que lo hacen con malísimas calificaciones) han perdido contacto con la realidad. Viven en otro mundo, en su propio mundo, y éste es opuesto a nuestros intereses y bienestar.  Nadie hará por nosotros lo que nosotros mismos no hagamos. Es hora entonces de poner manos a la obra y hacernos cargo de nuestros propios destinos, porque es la única manera de “cambiar” la oscura realidad en la que vivimos.


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
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Tipo:
Opinión
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