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Besos de Judas

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05/01/2021 20:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La función que desempeña la poesía en el siglo xxi se encuentra ligada al avance tecnológico y científico. Corrientes como: la biopoesía, metapoesía, la poesía ecologista, la poesía virtual, transmodernista o la poesía de la conciencia

 

 

El árbol en la cumbre es un volumen que agrupa a autores cubanos creadores de la poesía cubana actual. Como reúne a los nacidos a partir de 1975, refleja las experiencias vividas durante sus adolescencias y primeras juventudes en la etapa de “período especial”, circunstancia que marcó a nuestro país y al mundo. Muestra la riqueza de formas y asuntos de su quehacer, a partir de la diversidad temática que se encarga de las correspondencias del ser humano frente al mundo, pero de modo suave, lo que determina que dentro de cada situación expresiva exista la pertinente objetividad. En términos poéticos, se disfrutan poemas de índole diversa, tanto los llamados tradicionales como los llamados experimentales. En términos cotidianos y políticos, se visualiza enseguida las profundas insatisfacciones y el tratamiento de verdaderas encrucijadas dramáticas, expresadas con la fuerza de la honradez, siempre en términos de lenguaje lírico. No faltará la visión sobre los problemas terribles que vive la especie en su relación con la naturaleza, ni los temas de la emigración y las angustias que genera la dispersión y la incertidumbre frente al porvenir.

Este libro de poesía, agrupa voluntades y sueños que escriben nuestros poetas jóvenes. Elías Henoc Permut Pis (1976), es uno de estos poetas, oriundo de Ciego de Ávila, de espíritu inquieto. Dotado de una memoria prodigiosa es conocedor de la obra de innumerables poetas contemporáneos. Es un reconocido artista plástico, que trabaja con delectación las criptografías y los emblemas esotéricos, de los que extrae mucha sabiduría visual. Crea unas ilusiones de profundidad sin apelar a la perspectiva y enfrenta la bidimensionalidad como una posibilidad de crear espacios, o como metáfora de espacios posibles y relacionables. La gruesa línea negra de Amelia se adelgaza en sus cuadros, con una actividad de pulso, y de impulso, firmes: su función no es reservar espacios para un disfrute, sino engendrarlos con el movimiento. Como poeta también ha incursionado en la poesía más abierta y directa del coloquialismo, en cuyas exploraciones ha sumado al tono de la conversación saltos surrealistas o desenfados comunicativos diversos. Sus versos además, gozan de una elevada capacidad para la transmisión de lo inefable y lo que solo puede ser conocido a través del ejercicio simpático de la intuición. Posee un sentido crítico muy fino, educado en la aceptación de las más diferentes maneras de encarar la poesía. El libro incluye dos de sus poemas: Besos de Judas y Epitafio de la Luz. Del primero se puede reflexionar:

 

Análisis del poema Besos de Judas

Mi abuela Ana Audelina gritaba como un cataclismo

porque mis besos eran la forma interminable

de molestarla cuando quería verla enfurecida.

Quizás era una verdad celestial

su manera de llamar besos de Judas

a los cariños que yo le repartía en el recuerdo,

como si ella fuera el hijo que me iba a nacer mucho después.

Pero mi abuela se fue “como el sol cuando muere la tarde…”

Y me quedé parado en medio de un dolor muy lejano.

Entonces, con el pasar de los años más atroces,

comprendí que mis insoportables besos de Judas

eran mi despedida eterna para Ana Audelina;

porque ahora que no la tengo conmigo en el poniente

recuerdo con una sonrisa de poeta maldito:

Que mi manera de mortificar en la locura

es la forma más universal de tenerla conmigo,

ahora, que estoy solo como un perro debajo de un banco.

Lo primero que llama la atención del poema cuando lo leemos es precisamente su título: Besos de Judas, porque en lo que pensamos inconscientemente es en una traición, basándonos en el pasaje bíblico. Lo que sí no nos imaginamos, es que nos van a presentar todo lo contrario, pues estos besos van a estar ligados a la abuela, que a su vez corresponde al leitmotiv dentro del poema en la medida que es mencionada: abuela y nombrada: Ana Audelia. Es destacableque el poeta aluda a Ana Audelia, porque no es cualquier abuela es la suya, y coincide que tampoco el nombre es muy común. Entonces tenemos rápidamente la necesidad de continuar leyendo para saber de qué se trata todo esto y cómo termina la historia. Sí, la historia, porque es un poema épico de verso libre que un joven le dedica a su abuela y de esa manera honrar su memoria.

Análisis del poema Besos de Judas

Besos de Judas es un título muy sugerente que el autor emplea como hecho de elección y pretexto para regodearse en un suceso cotidiano aparentemente irrelevante, ahora que físicamente la abuela no está, y convertirlo en un suceso extraordinario y por tanto motivo recurrente y singular dentro del texto.

El poema mediante una imagen cinematográfica, nos invita a visualizar una escena alegre y a la vez conmovedora, en la que todos nos podemos reflejar, pues puede ocurrir en cualquier hogar, y quea veces por cotidiana le restamos importancia y no disfrutamos en toda su plenitud.

Es evidente la utilización de otros motivos religiosos como cataclismo, para hiperbolizar la manera de gritar de la abuela al darle efusivamente sus besos. También elemento anafórico que vaticina cómo se va a sentir en el momento de su vida en que ocurre la pérdida.

Besos de Judas es además una metáfora y antítesis de la adjetivación: verdad celestial, que refleja inexorablemente el destino de todo ser humano: nacer, crecer y morir y cómo después de una pérdida tan dolorosa, el Universo nos reconforta con el nacimiento de “un hijo”, que a su vez, le hubiese gustado compartir con la abuela.

Cuando se refiere a su dolor por la muerte de su ser querido utiliza un símil (con toda intención) préstamo de otro poeta “como el sol cuando muere la tarde…” y a pesar de ser una frase muchas veces repetida, lejos de opacar la obra, marca un sentimiento sublime y eleva el recuerdo dorado y apacible que atesora de la abuela, porque vive en él y en su hijo. La tranquilidad y la paz que transmite la frase están dadas también por la dicha que tuvo al proporcionarle en vida todo el amor que pudo en derroche y recibir a través de un reclamo pícaro de su abuela el mismo cariño.

Al final lo embarga la melancolía cuando evoca a los poetas malditos o se esconde tras la caricatura de un perro fiel que gime por su amo, sin embargo es simplemente reflejo de un poeta romántico de estos tiempos que nos hizo saltar una lágrima al leer cada verso.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Addis Alarcón (3 noticias)
Visitas:
731
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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