Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Carolina Martin escriba una noticia?

Breguemos por el bienestar de todos…

31/07/2015 03:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Y no solo por el de unos pocos, cuya principal preocupación es seguir ocupando sus “tronos”, sus lujos, beneficios, poder y ambición. Es posible que las nuevas opciones “asusten”, pero seguramente nadie podrá hacerlo peor que los viejos y archi conocidos bi partidistas

Como ciudadana creo captar el sentimiento que siente gran parte de la población. Una extraña y explosiva mezcla de impotencia, fastidio, cólera, repulsión, hastío,  ante los diferentes sucesos políticos que lastimosamente nos afectan a la gran mayoría.

Vemos como día a día se van desmembrando nuestros derechos, siendo ultrajados y enterrados como antaño, sin que se pueda siquiera manifestar nuestro desacuerdo. Se están atando de tal manera las cosas a través de leyes y decretos que solo buscan reprimirnos y dejarnos inertes. Esta etapa ya estaba superada, había quedado anclada como corresponde en la historia. Hemos dado un paso al frente al emprender el camino hacia la DEMOCRACIA. Sin embargo existen seres que aún permanecen en el pasado más oscuro de la historia y se agarran con uñas y dientes a ella para hacer prevalecer sus privilegios y su despotismo.

Muchos utilizan la herramienta más eficaz y conocida que les ha dado buenos resultados hasta el momento… “El sembradío del miedo y el temor” para mantener a las grandes masas aplacadas. Lo hacen a consecuencia del propio miedo y terror que sienten de perder su “status”. Resulta asqueante comprobar el poco respeto que tienen hacia la gran mayoría de la población y eso lo hemos visto y oído en muchos de sus representantes que han manifestado abiertamente su desprecio hacia quienes en su día los encumbraron a la posición que hoy ostentan pavoneándose de ella.

Desoyen el sentir del pueblo, desconocen sus derechos, desvirtúan las situaciones y cometen cualquier tipo de acciones ruines con el único fin de lograr mantenerse en el poder.

Pero lo más extraño de todo esto es que aun existan personas que comulguen con ellos, y que tengan intenciones de volver a votarlos. Sinceramente creo que aun éstos duermen el letargo de una ensoñación demente, sin pensar que su “comodidad” puede conducirnos al total descalabro cívico y democrático. Hablan ufanos contra otros sistemas democráticos a quienes intentan poner como referentes a la hora de solicitar el voto, cuando ellos mismos están cayendo en esas escondidas dictaduras, en enmascaradas democracias. A las horas, cualquier tipo de dictadura ya sea de izquierda como de derecha no es para nada recomendable por aquello de que los extremos son malos consejeros, siempre es preferible un término medio que contemple a todos por igual.

A lo largo de estos años hemos sido y somos testigos de múltiples y escandalosos  casos de corrupción que han empañado la democracia del país, sin embargo resulta curioso comprobar la intención de voto de quienes aún defienden a estos gobernantes que solo han bregado por su propio bienestar causando el mayor daño posible a la ciudadanía. Es menester pensar que la empatía nos hace más justos si logramos situarnos en el lugar del prójimo, por aquello de que el mundo es redondo y puede que un día nos toque a nosotros atravesar situaciones tan lastimosas como las que atraviesan los cinco millones de parados que hay en el país. Una razón más para meditar y sopesar a quienes erigiremos en la Moncloa el próximo mes de noviembre.

No somos ignorantes ni tontos para que intenten convencernos  que todo va bien cuando si miramos a nuestro alrededor comprobamos que nos están mintiendo sin ningún tipo de cargo de conciencia ni escrúpulos.

A veces me pregunto si pueden resultar tan ilusos como para creer realmente que sus “discursillos” son creíbles para alguien o si realmente ellos se los creen… Cuando año tras año en vísperas de verano o de Navidad anuncian desafiantes con bombos y platillos que ha disminuido el paro, o cuando pretenden contagiar su optimismo afirmando que la crisis es cosa del pasado… sinceramente reflexiono seriamente sobre la salud mental de quienes se encargan de escribir dichos discursos. Cada verano y cada diciembre se crean empleos precarios y temporales lo que aumenta la ocupación, pero es solo una quimera pasajera, una “realidad” que acaba inmediatamente después del verano o en cuando se acaba la temporada de Navidad y no hay más... En cuanto a la crisis bastaría con deambular por las calles de las ciudades y pueblos y comprobar la verdadera cara de la realidad. Observar los contenedores visitados por personas que hurgan en su interior en busca de comida o ropa… Recorrer las frías noches de invierno y detenerse ante aquellas personas que duermen a cielo raso arropados por cartones… O apostarse cercanos a los comedores oficiales y privados que dan de comer a miles de personas diariamente… ¿Estamos hablando del Primer Mundo? ¿Pertenecemos al mismo lugar geográfico en el que viven aquellos políticos que lo describen como la “isla de la Fantasía”? Ni por asomo, mientras un reducido grupo de privilegiados duermen arropados y calefaccionados, comen en lujosos restaurantes de moda, alquilan o poseen coches de lujo o vacacionan en paraísos terrenales, alojándose en hoteles cinco estrellas, existen millones de personas que sobreviven a duras penas… Esto representa la mezquindad, el egoísmo, la ruindad,  el oprobio y el desprecio total al prójimo.

La política tradicional no nos dará la solución a tantos quebraderos de cabeza, la gente ha ido posesionándose en otras opciones más realistas y más cercanas al pueblo… O por lo menos a quienes poseen más sensibilidad o empatía por las verdaderas necesidades de las personas.

Hay varias opciones y todas ellas tienen sus pros y sus contras. Nos han metido miedo aduciendo causas y consecuencias adversas al interés común, a la seguridad, a la paz, a la soberanía del pueblo y hasta han puesto en entredicho la libertad y la independencia.

El futuro depende de TODOS, es responsabilidad de TODOS, cuando el pueblo se une, nada ni nadie puede vencerlo

Analizando fríamente cada una de las opciones tradicionales y no tradicionales he llegado a la misma conclusión: Ambas representan el mismo peligro, es más estamos sufriendo en carne propia los efectos represivos de una de ellas, una prueba indiscutible lo representa la famosa “ley mordaza”. ¿Esto no es represión? Todo intento de abolir la libre expresión, la libertad individual o de manifestarse, o decantarse por ideologías diversas, es coacción, es dictadura, es represión… ¿Cuál es entonces la diferencia con otros sistemas “democráticos” con los que intentan asustarnos?

Venezuela, Cuba, Rusia, China, Grecia, Argentina, Brasil, Uruguay… Todos ellos han sido utilizando como argumentos contundentes para meternos el miedo en el cuerpo, sin embargo ocultan deliberadamente sus acciones represivas que con las que nos han despojado de derechos, libertades, dignidad y hasta honor.

Desde el comienzo de la democracia en nuestro país hemos sido gobernados por un bi partidismo que ya está demodée, obsoleto y que ha sido pernicioso para el grueso de la población. Creo que ha llegado la hora de demostrar no solo a los partidos tradicionales que tenemos el empuje, la inteligencia y el valor de afrontar nuevos retos y nuevas opciones. El cambio se impone. Comenzó a gestarse cuando las personas de a pie comenzaron a salir a la calle a manifestarse contra la injusta guerra “auspiciada por el trio de las Azores, cuando los presidentes de  EE.UU, Inglaterra y España se aliaron contra Irak. El pueblo manifestó su voz soberana diciendo un “NO” rotundo, sin embargo fue desoído entonces y sigue siéndolo en el presente en cada una de las manifestaciones contra el desahucio, contra los recortes en educación y salud, contra la corrupción y el despilfarro… por mencionar algunos.

El viejo sistema ya lo conocemos demasiado bien y hemos sufrido en carne viva las laceraciones de sus gestiones, por todo ello tenemos la obligación moral y el deber ciudadano de buscar la mejor opción para los intereses del pueblo y no para el enriquecimiento de los mismos de siempre a costa de los ríos de sangre con que nos estamos desangrando.

Nos hemos visto despojado de todo, en pocos años han barrido como un demoledor tornado, la paz social, la educación, la sanidad, la economía, los derechos laborales y ahora hasta la libertad… ¿Qué podemos esperar de quienes se han beneficiado sin ningún tipo de escrúpulos de nuestra desgracia? Nada, gritaran a viva voz para enaltecernos en contra de las nuevas corrientes porque temen la reacción del pueblo en las urnas, porque saben a conciencia que la soberanía del pueblo se manifestara allí. Saben que fueron elegidos por el pueblo para representarlo y saben que han defraudado la confianza y las expectativas, aunque intenten convencernos de lo contrario. Hemos soportado la vergüenza de encabezar los titulares de periódicos de todo el mundo con los escandalosos casos de corrupción protagonizada por un buen puñado de representantes del partido de gobierno. Realidad esta que prefieren obviar y desentendiéndose de la misma, dándole largas, minimizarla  y hasta manipulando la justicia. Hemos quedado a la cola en Europa hasta en salarios… ¿Qué más vamos a sacrificar para que estos “señores” sigan disfrutando de su maravilloso y particular país de las maravillas a costa del sufrimiento del pueblo?

Debemos avanzar, y confiar la defensa de nuestros derechos y bienestar a las nuevas opciones políticas. ¿Qué no poseen experiencia? Quizás, pero de que les ha servido la experiencia a estos personajes que nos han gobernado, si no saben hacer su trabajo… 68 miembros de este gobierno ni siquiera poseen el graduado escolar… ¡Con razón estamos como estamos! La hipocresía de la política actual debe acabar, los discursillos electoralistas vacíos de contenido y plagado de mentiras debe cesar de inmediato. Oportunidades las han tenido a montones, pero quienes realmente poseen  pocas oportunidades son los trabajadores, que son en definitiva el motor de todo país. Sin trabajadores no hay nada. No hay industrias, ni comercio, ni Estado. Los trabajadores son la base de la sociedad y el engranaje que motoriza toda la estructura del país, y son justamente a quienes más han castigado. Los ciudadanos somos quienes realmente gobiernan, eligiendo “representantes” que velen por el estado de bienestar de la mayoría y no al revés…

Creo que nos debemos a nosotros mismos  brindarle la oportunidad a los nuevos partidos un voto de confianza,   para que nos defiendan de verdad, para  que velen por nuestros intereses verdaderamente y para que respeten nuestra elección… Seguramente la lucha ha de ser dura y ardua porque el sistema político actual ha vaciado las arcas del erario popular, ha triplicado el endeudamiento… pero todo tiene remedio mientras exista la esperanza y ella debe prevalecer ahora más que nunca. No dejemos que sigan embaucándonos con promesas vanas y vacías, o estaremos condenados a seguir deambulando por el espinoso camino que han sembrado para nosotros soportando más recortes de derechos y de vida…

Viendo y viviendo el día a día, recibiendo las noticias - muchas veces manipuladas - de los noticieros de las diferentes cadenas, es posible afirmar que el futuro podría llegar a ser bastante incierto, pero en realidad lo será si seguimos apostando por quienes han sido los titiriteros de un deprimente espectáculo que ha sido caótico, incoherente y mezquino para el pueblo en general.

Las noticias son según el color de quien las difunde, curiosamente muchas difieren en contenido y forma, otras son distorsionadas, partidistas, la gran mayoría solo aparecen en la prensa y no en las cadenas televisivas… El cuarto poder, “el periodismo” se está plegando al mandato de quienes tienen la sartén por el mango… Me pregunto cómo actuaran en el hipotético caso que quienes resulten ganadores en las próximas elecciones cambien el azul horizonte por el morado o el naranja…El periodismo serio realmente debe ser imparcial, justo y leal a los valores, a la ética y a la moral… ¡Lo demás es demagogia y un simple royalty!

 


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
Visitas:
1287
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.