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El calendario lunar de Escocia recien descubierto es el más antiguo del mundo (10.000 años)

30/08/2013 12:16

0 Arqueólogos escoceses siguiendo las fases lunares han descubierto la existencia de un original calendario, que fue una herramienta para sus recolectores y cazadores. Es 5.000 años más antiguo que el de Mesopotamia

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Arqueólogos que trabajaban en las llanuras escocesas de Aberdeenshire creen haber hallado el calendario más antiguo del mundo. Hasta ahora se creía que el primer calendario lo hicieron los habitantes de Mesopotamia hace unos 5.000 años.

La capacidad de medir el tiempo es uno de los logros humanos más importantes y es fundamental para entender cómo se han desarrollado las sociedades. Arqueólogos británicos han descubierto en un monumento mesolítico de Aberdeenshire, Escocia, el que se considera ahora como el calendario más antiguo del mundo, que data de alrededor del año 8.000 aC. Este «anuario» unisolar mide el tiempo a partir de las fases del Sol y de la Luna. Si los científicos están en lo cierto, precede en 5.000 años al más primitivo sistema de medir el tiempo que se conoce.

El Calendario (del latín calenda) es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de actividades. Se trata de un conjunto de reglas o normas que tratan de hacer coincidir actualmente el año civil (regular) con el año trópico (estacionario).

El comienzo del año en la era romana era el mes de marzo, y se llamó de esa manera en honor a "Marte", dios de la guerra; abril, fue llamado por "Apru" que era la diosa etrusca de la fertilidad (como Aphrodita para los griegos); mayo, en honor a "Maia", la diosa de la primavera; junio, en honor a "Juno", esposa de Júpiter y diosa del matrimonio.

El calendario más antiguo encontrado en un monumento mesolítico de Aberdeenshire, por arqueólogos británicos, no tiene el menor parentesco con el romano por supuesto.

El calendario egipcio surgió a principios del tercer milenio antes de Cristo y es el primer calendario solar conocido de la Historia.

En la actualidad coexisten unos cuarenta calendarios, que no tienen nada que ver unos con otros. Medir el tiempo ha sido siempre una de nuestras pasiones y nuestros errores nos han hecho festejar la llegada de la primavera en pleno invierno

Los que han descubierto el calendario que se cree más antiguo del mundo pertenecen a la Universidad de Birmingham. Trabajaban en un monumento que comenzó a excavarse en 2004 y quizá la casualidad les llegó a un original calendario creado por cazadores-agricultores-escoceses en tiempo inmemorial.

El lugar, en Warren Field, Crathes, también se alinea con la salida del Sol del solsticio de invierno, proporcionando una corrección astronómica anual con el fin de mantener el vínculo entre el paso del tiempo, indicado por la Luna, el año solar y las estaciones asociadas. Asombra los conocimientos de los astrónomos de aquel tiempo.

«Las evidencias sugieren que las sociedades de cazadores-recolectores más que agricultores en Escocia tenían tanto la necesidad como la sofisticación que hacen falta para medir el tiempo a través de los años», dice el arqueólogo Vince Gaffney, responsable de la investigación, que se publica en la revista online Internet Archeology. «Al hacerlo, esto ilustra un paso importante hacia la construcción formal del tiempo y, por lo tanto, de la propia historia». Según Richard Bates, de la Universidad de St Andrews, «este es el primer ejemplo de una estructura de este tipo y no hay ningún sitio comparable conocido en Gran Bretaña y Europa».

El reconocimiento aéreo no había sido capaz a través de varias décadas de descubrir los hoyos en el suelo de Warren Field

«Hemos estado tomando fotografías del paisaje escocés durante casi 40 años, registrando miles de sitios arqueológicos que no han sido detectados desde el suelo. Warren Field destaca como algo especial. Es notable pensar que nuestro reconocimiento aéreo puede haber ayudado a encontrar el lugar en el que el tiempo mismo se inventó», dice David Cowley, otro de los investigadores.

¿Para qué necesitaban medir el tiempo y saber épocas del año estos primeros antepasados de los británicos? Christopher Gaffney, de la Universidad de Bradford, explica que para las comunidades de cazadores-recolectores prehistóricas, conocer qué fuentes de recursos alimenticios estaban disponibles en las cuatro estaciones del año era crucial para su supervivencia, porque el hombre-cazador dependía de la pasa de animales migratorios-sobre todo aves- y las consecuencias de perderse las épocas de estos fenómenos diríamos hoy cinegéticos entonces suponía hambre. «Necesitaban tener en cuenta las temporadas cuidadosamente para estar preparados para cuando ese recurso alimenticio estuviera a mano, por lo que un calendario estacional tiene sentido», dice Gaffney.

El calendario parece imitar las fases de la luna con el fin de realizar un seguimiento de los meses lunares en el transcurso del año. Y no sólo eso sino seguir la luna casi día a día, porque para pasar las aves que lo hacen de noche, por circunstancias metereológicas, pueden preferir la luna llena u otra fase. Lo más impresionante de este hallazgo es que es obra de sociedades de cazadores-recolectores que vivieron hace unos 10.000 años.

Clive Ruggles, profesor emérito de arqueo-astronomía de la Universidad de Leicester, quien asesoró al equipo de investigación, asegura que estas sociedades debían conocer bien los ciclos lunares para sincronizar las diferentes actividades de temporada, el equipo, los utensilios a llevar consigo, etc…

El hallazgo fue realizado en Aberdeenshire, Escocia, por el Fondo Nacional para Escocia (asociación para la conservación y revalorización de monumentos y lugares de interés) en 2004, pero el análisis de la obra mesolítica fue dirigido por un equipo de la Universidad de Birmingham, informa la revista 'Internet Archaeology'. Las imágenes del estudio aéreo se deben a la Comisión Real de Monumentos Antiguos e Históricos de Escocia (RCAHMS), que llevaba muchos años fotografiando la zona, y no había localizado nada especial desde tierra…

El profesor de la Universidad de Birmingham, Vince Gaffney, que encabezaba el estudio, declaró que el descubrimiento del antiguo calendario "muestra lo que fue un paso muy importante en la construcción formal del tiempo y por lo tanto para la propia historia".

El calendario más famoso, el Maya, es el que denota la cultura más universal de todos los conocidos

Durante sus excavaciones en un terreno del castillo de Crathes, los arqueólogos encontraron unos hoyos que parecen representar las fases de la Luna, entonces los expertos que analizaron los hoyos concluyeron que estos habrían contenido postes de madera. Se cree que los hoyos encontrados corresponden a las distintas fases de la Luna.

"Este es un ejemplo temprano de tal estructura y no hay un lugar comparable en Reino Unido o Europa en miles de años después de que se construyera el monumento de Warren Field", añadió Bates.

La disposición de los hoyos también se alinea con el solsticio de invierno. Se cree que era para dotar a estas comunidades de un sistema anual de "corrección astronómica", para así calcular mejor el paso del tiempo y el cambio de las estaciones.

Dave Cowley, director de proyectos de estudios aéreos del RCAHMS, explicó: "Hemos estado tomando fotografías del paisaje escocés durante 40 años, registrando miles de lugares arqueológicos y los hoyos nunca fueron detectados.".

Por su parte, la arqueóloga del Fondo Nacional para Escocia, Shannon Fraser, afirmó: "Este destacable monumento es único en Reino Unido".

"Nuestras excavaciones revelaron una mirada fascinante a la cultura de hace 10.000 años, y este último descubrimiento enriquece nuestra comprensión de su relación con el tiempo y los cielos".

El descubrimiento del calendario escocés tiene respecto a los calendarios antiguos orientales la originalidad de la sofisticación de la gente de campo de Escocia sobre todo en saber corregir los cambios estacionales gracias a las fases de la luna.

El Dr. Richard Bates, de la Universidad de St. Andrews, que también participó en el proyecto, dijo que el descubrimiento demuestran "nuevas evidencias excitantes" de la Escocia mesolítica.

La capacidad de medir el tiempo es uno de los logros humanos más importantes y es fundamental para entender cómo se han desarrollado las sociedades.

El calendario maya

Los antiguos mayas desarrollaron exactos y complicados mecanismos de medición del tiempo. Por medio de las matemáticas, la física y la astronomía en los cuales fundamentaron su cosmovisión, su relación con la “madre tierra”, el cultivo del maíz y la creación del universo, el mundo y la humanidad. Parece un sistema más científico que el Calendario de Escocia.

Según el Consejo Nacional de la Educación Maya de Guatemala, una de las singularidades de la cronología maya es que “se basa en un método que permite fusionar el tiempo con todo lo que existe, permitiendo a la vez, entender los diversos procesos cíclicos y el espiral evolutivo de la propia existencia”.

A partir de las evidencias encontradas en las estelas, pirámides, y códices, los científicos estudiosos de esta milenaria cultura han logrado establecer al menos tres diferentes calendarios por medio de los cuales medían los ciclos de la naturaleza alrededor del movimiento de los astros y los períodos de cultivo.

El Tzolkín, “período sagrado” o “la cuenta de los días”, es un calendario que establece los diversos ritos espirituales en un período de 260 días, dividido en 20 subperíodos de trece días cada uno. A cada día se le asigna un signo y un color específico que representa a un dios, el cual guía durante esos lapsos el rumbo del universo, según la posición de los cuatro puntos cardinales.

Otro de los calendarios organizado por los mayas es el Haab, medidor del año solar, el que al igual que el calendario gregoriano tiene un período de 365 días, pero que a diferencia de este, se divide en 18 meses llamados “winal”, de 20 días cada uno, los cuales suman un total de 360 días.

Los restantes cinco días, con los cuales se complementan los 365, son el período conocido como “wayeb”, los cuales quedan fuera de los 18 “winal” y sirven “de espacio sagrado para reflexionar y reorientar el comportamiento en el nuevo “haab”, en los ámbitos personal, familiar y comunitario”.

Antiguamente, muchos estaban basados en los ciclos lunares, perdurando su uso en el calendario musulmán, en la fecha de varias fiestas religiosas cristianas y en el uso de la semana (correspondiente a las cuatro fases lunares, aproximadamente).

En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares.

El calendario sideral se fundamenta en el movimiento terrestre respecto de otros astros diferentes al Sol.

FUENTE: DIASPORAweb ESPECIAL PARA GLOBEDIA

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