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Una Calle, una Isla y un País

11/02/2012 14:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Pequeñas historias y reflexiones relacionadas con la vida diaria desarrolladas en diversos lugares

<a href="http://www.flickr.com/photos/26445420@N00/6289007001/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/26445420@N00/6289007001/" target="_blank">tehzeta</a> via Flickr <a href="http://www.flickr.com/photos/25792423@N00/5534553250/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/25792423@N00/5534553250/" target="_blank">Rafa http://www.micamara.es</a> via Flickr <a href="http://www.flickr.com/photos/48600078653@N01/429594166/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/48600078653@N01/429594166/" target="_blank">jmerelo</a> via Flickr

1-Calle del Desengaño, Esquina el Fracaso.

Quinta Avenida, Nueva York.

¡Viva la vida, viva el amor!

En un taxi amarillo

me voy a Central Park.

¡Viva el sueño americano

Pobre italianito,

emigrante siciliano.

Robert de Niro,

Al Pacino,

Cosa Nostra,

Carlo Gambino.

Don Corleone.

¡Te respeto Padrino!

¡Despierta idiota,

tu sueño me importa un comino!

Maleta pequeña,

poca ropa

y algo de sitio,

para mis ilusiones rotas.

Vida vivida,

de risas y penas,

solo me alegran el día,

algunas tías buenas.

Y ese taxi que ya llega,

ese auto que me lleva.

Ya no es amarillo,

es blanco como la nieve

en una ciudad que no nieva.

Y no es Nueva York

y tampoco hay rascacielos.

Es un ghetto triste y gris,

y no veo el cielo.

¡Perdóneme señor Alcalde,

pero la estatua de Woody

me importa un bledo!

Y llueve,

y el paraguas de la vida,

ya no me protege,

y eso duele.

Las gotas de agua,

me mojan el alma

y me hieren.

¡Tonto del culo ¡

Ingenuo como un negrito en patera,

iluso,

todo es un bulo.

¿Quién te vendió que eso del amor,

todavía está en uso?

¡Lleveme rápido amigo taxista!

A la calle del Desengaño,

esquina el Fracaso.

¡Perdone que insista,

por favor, vaya rápido!

Quiero llegar pronto,

para clavar mi bandera,

mi estandarte,

de derrotado en la tierra.

Como Napoleón en Waterloo,

luego desterrado en Santa Elena.

Calle del Desengaño.

¿Dónde quedan tus ilusiones muchacho?

Esquina el Fracaso.

Vencido, Frustrado, Vacío.

Animal herido.

Y el túnel negro a un paso.

Pensamientos oscuros

………y lo buitres acechando.

Calle del Desengaño.

Mañana será otro día,

y prefiero estar con Joaquín

en Calle Melancolía.

2-En la Isla.

Perdido en mi propia isla.

Únicamente acompañado por un buen y fiel amigo.

Y también por un agobiante y puñetero enemigo.

(En ambos casos, yo mismo).

Desorientado en medio de un bosque de árboles que no dan sombra.

Confundido dentro del laberinto de mis propias contradicciones.

Incluso hundido en el agua de un pequeño tazón de sopa.

Sólo, en medio del mar.

Habitando un ridículo trozo de tierra.

Ese diminuto espacio, que abandera mi independencia.

Ese insignificante lugar, que defiende mi libertad.

Ese sagrado rincón, que es mi propia esencia,

En la isla me abandono a mis pensamientos.

Y comienza a oscurecer.

Llega la noche.

Y pienso en negro.

Y afortunadamente, también en blanco.

Aunque al final, el sueño me vence.

Y la fantasía se apodera de mí

Y tengo suerte, cuando los pájaros de mi azotea revolotean a favor del viento.

Y ponen todo lo bueno de su parte.

La imaginación en todo su esplendor.

La maquinaria neuronal a pleno rendimiento.

¡Fuera la cabeza hueca, que solo sirve de hospedaje para el sombrero!

Soñar con el sol.

El viaje alucinante a otros mundos.

A otros paraísos de dulce clima.

A otras tierras de bondadosa existencia.

A otros paisajes nuevos, verdes y vivos.

Y siempre esperando que al final, la realidad no sea cruel.

Para eso, mejor seguir soñando eternamente.

Pero mejor, que el despertar sea con el sonido suave de un mar en calma

Con el firme deseo de que el oleaje acerque su sonrisa hasta la orilla.

Y que en la arena se quede bien pegado un salitre de esperanza.

Muchas veces el mar arrastra hasta la orilla los restos de algún naufragio.

Y si escuchamos con atención, las olas nos susurran al oído, y quieren decirnos

que sepamos crear del fracaso, la oportunidad, que en forma de material de

Vendedores de palabras huecas

desecho llega hasta nosotros, para transformarlo y partir de ahí volver a utilizarlo

para reconstruir el edificio de nuestra propia vida.

3-EL País de las Maravillas.

País SA. Tenemos de todo como en botica.

Y esto es lo que uno se puede encontrar cualquier día, a cualquier hora y en cualquier sitio:

Poltroneros a perpetuidad que nunca quieren dejar su cargo.

Muchos desahucios y demasiados embargos.

Miedosos flojos de barriga que nunca salen del retrete.

Uno que se creía listo y resultó ser un zoquete.

Falsos alquimistas.

Redentores de andar por casa.

Perdonavidas que fracasan.

Nuevos ricos con mucha tripa.

Gente con mucha jeta que nunca pasa por caja.

Bastantes chorizos.

Punkis con pelos de erizo.

Falsas brujas que no saben hacer hechizos.

Fittipaldis de autopista.

Estómagos agradecidos.

Estresados equilibristas.

Muchos prepotentes.

Y mucha cirugía estética.

Pechos grandes como tiestos.

Sujetadores pequeños que los aprietan con empeño.

Tíos con los huevos bien puestos.

Y otros serviles que solo hacen lo que les mandan sus dueños.

Vidas travestidas.

Otros siempre con careta.

Personas muy salidas.

Cerebros en clausura.

Calentones de aupa.

Serpientes que viven de la usura.

Biografías que hacen pupa.

Rebeldes reciclados.

Bastantes memos y algunos tarados.

Muchos chivatos.

Y demasiados infelices que nunca rompieron un plato.

Ratones de oficina.

Gigolos para cincuentonas.

Falsas beatas que se acicalan para andar por casa.

Alpinistas de la vida.

Ingenieros de pacotilla.

Vendedores de pastillas.

Y bastantes tiranos que se les va la mano.

Tías que engatusan con ojos de gata.

Tíos que siempre vuelven a meter la pata.

Billeteros sin billetes.

Inocentes con grilletes.

Imbéciles y sinvergüenzas.

Impresentables y veletas.

Y algún bobo que se arruina por un par de tetas.

Predicadores de falsos sermones.

Vendedores de palabras huecas.

Falsos Mahomas que no vienen de La Meca.

Charlatanes con etiqueta.

Iluminados profetas.

Ineptos y rufianes.

Cuentista y holgazanes.

Pedantes.

Llorones itinerantes.

Envidiosos.

Matones grandes como osos.

Enormes cuernos y no de toros bravos.

Mentes privilegiadas.

Atrevidos malabaristas.

Silenciosos carteristas.

Blancas Nieves y Cenicientas.

Vecinas chismosas como cotorras deslenguadas.

Un consolador desconsolado.

Reincidentes pelmazos.

Algún presuntuoso licenciado.

Vendedores omnipresentes.

Adivinos de la mente.

Muchos contertulios aburridos (de aburrir al personal).

Algunos genios un poco idos.

Bailarines de salón.

Chiflados que corren un Maratón.

Músicos de pandereta.

Duros de oído.

Y otros que no tocan ni la trompeta.

Barrenderos sin escoba.

Payasetes de tuna.

Terroristas de la radio.

Beduinos sin dromedario.

Algún ingenuo estafado.

Una falsa princesa.

Muchas víctimas del desamor.

Corazones rotos.

Heridas sin cicatrizar.

Y Mucho atolondrado medio tuerto.

¡Ten cuidado, que no te lleven al huerto¡

En el País de las Maravillas, si metes los dedos donde no debes, seguro que te los pillas. Y hay que espabilar para que no te puedan seguir dando y dejarte el trasero como para sentarte en dos sillas.

Fran Álvarez

http://v3g.es/3u5


Sobre esta noticia

Autor:
Fran Álvarez (90 noticias)
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Tipo:
Opinión
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