Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Chaville escriba una noticia?

Carta abierta al Director de la "Casa de las Américas"

08/03/2017 21:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Reclamo la justa apreciación de mi derecho a ejercer la crítica libre de mi entorno social

Sr. Director Roberto Fernández Retamar

Estimado Compañero:

 

   Una vez más triunfo la reacción internacional en América Latina, en el último Premio "Casa de las Américas", en su Edición 58, 164 aniversario del natalicio de José Martí, de 26 de enero de 2017, que cumplió el cometido de otorgar el pase, de nuevo, a la extranjerización del premio. El amplio Salón Manuel Galich, resplandeciente de luces artificiales, brillaba por la ausencia notoria de las luces naturales de los intelectos humanos más prestigiosos de la Patria.

 

   Obviamente, es natural que lo más retrogrado del pensamiento culto latinoamericano esté interesado en que no se conozca la situación real que se vive en Cuba, que es, de todas las repúblicas latinoamericanas la más ultrajada después de Puerto Rico. Esa maldad se propone develar la estatua del más razonable entreguismo al capital, que se esconde en el velo simbólico de esa entrega de premios, minimizando su dramatismo con el permiso de las miradas complacientes que, sin respetar la prioridad de la problemática nacional por consideración al pueblo en cuyo país radica esa institución, dan prelación a voces que nos llevan cien años de Independencia.

 

   Es una canallada que parece agua con azúcar para las sensibilidades foráneas, decir que mi trabajo se resiente de "opiniones subjetivas", porque esas que se llaman así con el mayor eufemismo para no decir algo peor, son cosas nuevas, interpretaciones nuevas que hasta ahora nadie ha hecho y se dicen por primera vez como un mandato de la estirpe mambisa del pueblo cubano. Esas que ella, la señora jueza principal del género de Ensayo

Berenice Ramírez, llama "opiniones subjetivas" de mi obra: "El Eros Revolucionario de la Razón Comunitaria", son las que más están fundadas en la experiencia textual y contextual del país (tan cara a mi pueblo, cuanto extrañas a los que no sufren a Cuba desde sus entrañas, ni nunca podrán saber, por eso, lo que les pesa a los oprimidos los triunfos ignaros cuyas fanfarrias sienten como si oyeran llover). ¡Como esperar de esos contrición alguna por preterir a Cuba en el propio terreno humeante de su suerte, ahora que es más displicente la toma de conciencia sobre los interdictos de la Revolución!

 

   La reacción burguesa llama "subjetivas " a la más didáctica discriminación del elan revolucionario, malversado durante más de 50 años, con tan buen éxito en su apariencia de rectitud, que a los nuevos enemigos de la clase obrera les parece que cometer magnicidio literario en el país madre de la institución que perpetra la universalidad de los valores con la mala interpretación martiana de que América es una sola, pero dejando fuera a Cuba, y por supuesto, a la novísima problemática que ella aporta al campo revolucionario, según se entiende de las palabras que me dijo la citada jueza en conversación conmigo, acerca de que lo que se consideró más en dicha evaluación "no fue poner el énfasis en los asuntos de Cuba, sino en América", como si a mi trabajo le faltara la honda y extensa proyección americanista. La ambrosía del burgués es dar de palos al obrero y a sus aliados, autorizados por la misma mano que antes los defendía. ¿Se creen los dirigentes de la Casa que los intelectuales extranjeros y nacionales que invitan a regir los premios de sus concursos, no saben de esta traición?

 

  En Cuba ya no juzgan los superiores, sino los convictos de intensa confabulación con los poderes de facto, y me refiero a los literarios, que estamos luchando por quitarnos de encima. Es tal el monto de las cosas (méritos)que la crítica ignoró en mi ensayo (de 10 capítulos de Antropología Filosófica), que la hacen automáticamente injusta. ¿O es que estaba fuera de todo propósito del Premio señalar la evidencia de la alianza de la Revolución con la contrarrevolución interna y externa de que tanto nos trató de preservar Julio Cortázar con sus advertencias epistolares a Fernández Retamar ?¿Tal vez porque en mi ensayo están tan bien tramados todos sus capítulos basados en alta cultura filosófica, a través de la cual se explican los magnos errores de nuestra praxis social, con la idea bien justificada entonces, de que necesitamos regenerarnos como pueblo ?Ese es un menester que no ha sido eficazmente atendido por ninguno de nuestros científicos sociales hasta ahora, aunque los más prominentes de ellos sean como ríos tributarios de esta idea. ¿O finalmente, es que los capítulos más funestos de la historia de la Revolución Mexicana se vieron tan bien reflejados con los mismos estertores en la Revolución nuestra, que se creyó necesario esconder esa inconveniencia al pueblo y por ende, excomulgar el libro con su no publicación? He sido víctima de esa limitación del jurado.

 

   Los desahogos de sinceridad como expresión de hondos estudios en sujetos de excepción, que parecen capciosos a la turba, a la clase intelectual domesticada por la famosa formula pan o palo, no dejan de parecerle adecuados o fidedignos, lo que no les parece es conveniente, de ahí que tengan que rebajarlos a lugar común. Tengo la certidumbre moral de que esta conmoción en las sólidas convicciones individualistas de estas criaturas, se produjo ante la lectura de mi trabajo, pero luego no se refractó positivamente por el choque con el alma apocada.

 

   De acuerdo con esta lógica, lo que está haciendo la Casa de las Américas es emplear los dineros del pueblo en trabar sus procesos sociales emancipatorios con zancadillas que en definitiva evitan que se investigue lo que puso en el significado de un texto el medio humano en que fue escrito. En cada edición del Premio el gasto en sostener la presión imperativa del medio sobre el hombre, tiene ese sentido: proteger la posibilidad indiferente del premio, porque entre esa posibilidad indiferente y la imposición, está un acto creador de la voluntad desajustado de toda previsión, y opuesto a la resistencia del medio que emplea su poder en cuidar sus silos, y por muy sagaces organizadores que sean los responsables de su convocatoria, no podrán negar la veracidad de la coacción a que esas intenciones sean expresadas. Si contemplamos esa forma transnacional de ejercer la censura propia como un simple ataque a la democracia, dejamos intocado el núcleo más dañino de ella, y no podemos explicarnos entonces que tiene que ver el patriotismo con esa inconsecuencia, pues estaríamos desconociendo el problema como lo que realmente es: una variante cubana del casticismo español más rancio de la España de la Restauración, ya que no es posible negar que gracias a esa castiza comprensión de nuestra realidad la confianza en nuestros auspicios históricos se desmorona cada día más. Un hecho muy reciente ha ve nido a corroborar los desastrosos resultados de esa política de silenciamiento cultural que estoy condenando: recientemente, en el marco de la 26 ava Feria del Libro de la Habana, y con motivo de la premiación del Concurso de Ensayo "Pensar a Contracorriente", (14 de Febrero 2017) el Ministro de Cultura al anunciar que el Premio tuvo que ser declarado desierto, porque ninguno de los autores que concursaron, según la escandalizada Dra. Ana Cairo, "ni tenían idea de lo que era un ensayo, tenían serios errores de redacción e incluso, faltas de ortografía "hubo de confesar:" el pensamiento de izquierda está pasando una etapa de acelerado rudimento". Incluso hablo de suspender la convocatoria del premio por unos años.

 

   Si la Izquierda desprecia, ignora o desconoce los importantes aportes científicos a la Teoría y Practica de la Ideología del Movimiento Obrero, es porque está comprometida entonces con el Neocolonialismo internacional, y no quiere ni oír hablar de los argumentos que podrían verificar su apostasía en el contexto de una situación misógina que ella misma apadrina, y que se da como una curiosa consecuencia de esa actitud de ver la nación como la veían los intelectuales del siglo XIX de la Restauración española --"como un carácter dado a priori, configurador de todo cuanto la voluntad y la inteligencia deciden; decisivo en orden a la auténtica eficacia histórica, y condicionado en última instancia por la naturaleza biológica del pueblo" [ Pedro Lain Entralgo: "Menéndez Pelayo: Historia de sus problemas intelectuales" pag. 169. Editorial Juventud Argentina SABs As 1943] La experiencia del siglo XIX español demuestra que esta concepción de la nación como un modo de ser biológicamente dado, permea decisivamente el acontecer histórico, pues dicho concepto "se explana en varias notas raciales activas, codeterminantes del acontecer histórico-intelectual y político de una nación" [ P.L.Entralgo Ob. Cit. Pag 173 ], y que adquiere el cuerpo de una entidad realísima e innegable que se edifica a sí misma y que delinea invisiblemente el mandato de que las posibilidades de elección de la inteligencia humana están limitadas por su propia naturaleza y por el medio histórico en que se ejercita, de modo tal que resulte que no se haga producción original adecuada a la situación histórica en que se vive. Y este es el dilema de Cuba hoy.

 

  ¿Qué más hace falta decir para demostrar que el arma, las atribuciones y la desfachatez intelectual de ese "ente realísimo" esta hipostasiado en la figura y en la reputación académica de los agentes de la política cultural de nuestra Nación? A estos promotores y acto res en las injusticias de las Justas Culturales no les hace falta oír su condición de perpetradores, porque de sobra la conocen. Los cultos no pueden hacer el mal con ignorancia. Pero a los espíritus menos avisados les decimos que cualquier cosa que aquellos puedan decir, ya las dijo Don Emilio Castelar y Ripoll (1832-1899) a las masas confundidas que creían que este tribuno decía honestamente que "había que defender todas las libertades contra los abusos de arriba y los de abajo" [ "Discursos Escogidos políticos y parlamentarios " Emilio Castelar pag.114 Editorial Impulso. Bs As. 1943 ] Aunque Castelar criticaba las líneas generales de la política de gobierno de Cánovas y criticaba en el Parlamento al mismo Jefe de Gobierno en tanto que monárquico y católico, cosas estas contra las que se pronunciaba el gran orador, no cabe duda que en política interior pertenecía a su nomenclatura ministerial y le prestaba un gran servicio como puntal de la Restauración, ya que sus ardides ideológicos para engañar al pueblo eran los mismos. No le disgustaba mucho al representante de Alfonso XIII que Castelar propagara la especie de que el país no necesitaba la idea religiosa para fundar la moral porque el mismo la traicionaba.

 

   Es como si una inteligencia diabólica estuviera supervisando desde la Eternidad el cumplimiento del mandato político del hombre que deseaba " ardientemente que la Isla de Cuba se conservara para España"--según sus propias palabras--, pues esta tan orgánicamente imbricado el velamen social nuestro con la farsa de aquella epopeya ochocentista española, que tanto los testimonios que rindieron los llamados " regeneradores"(Ricardo Macias Picavea, Joaquín Costa, Ángel Ganivet, Menéndez Pelayo, Miguel de Unamuno), como los conceptos de propaganda política que inculcaban al pueblo aquellos muy cultos tribunos, sobre todo Castelar, coinciden hasta en las mismas insalvables dificultades de emancipación por el desenfado con que se presentaba al mundo atónito como modelo ejemplar de dignidad y de atenciones humanas en todas sus instituciones, estas dos sociedades muy separadas en el tiempo, por sus respectivos heraldos y voceros. Dejémosle compartir al lector nuestra perplejidad, a ver si no se asombra también de la vigencia que tienen hoy esos planteamientos castelarinos en Cuba pensados para tener a raya " a los heridos por el rayo del cielo", como el decía : " Las instituciones modernas ---decía Castelar-- tienen de bueno que no se dejan limitar, cuando así conviene a los intereses generales, por antiguas potestades históricas, más o menos valiosas.....Antes de llegar a donde llegaran, digan lo que quieran las generaciones presentes, adonde llegaran, repito, las generaciones venideras, hay que preparar muchos caminos y hay que hacer muchos pactos, así mercantiles como diplomáticos, así literarios como económicos, a fin de obligar a confluir nuestras vidas en los mismos cauces como confluyen nuestros ríos, y no es dado resistir a estas tendencias generales sin precipitarse abrumado por la fatalidad en triste decaimiento. Si la Patria ideal que todos queremos, es hoy soñada utopía, mañana será una viviente realidad." [Emilio Castelar: " Historia del año 1883 " pag. 243 Madrid, 1884] Por otra parte, la coacción es un leitmotiv permanente en la oratoria de Castelar, quien no se cansaba de enseñar el fuste de la legalidad a esas declaraciones contrarias a las "que se esforzaban en no avivar con palabras imprudentes pasiones imposibles de satisfacer hoy sin perpetrar una temeridad que rayaría en la demencia del suicidio" [ Ob. Cit. pag. 244. E.C.R] Pero desde la perspectiva del pueblo, de otra forma se veían las cosas. He aquí lo que nos cuenta de aquella España, Macías Picavea:

Más sobre

 

    "Así se comprende como los hombres que en las clases medias españolas valen algo intelectual y moralmente están en todo desconocidos, anulados, y desarmados para todo; nadie los conoce ni les hace caso, ni lee sus libros ni aprovecha sus informes, ni utiliza sus talentos y sus fuerzas en labor fecunda...mientras los círculos, la charlatanería, la gran prensa empina y diviniza a los de la clientela de amigos, a los de la grey parasitaria, diputándoles de ilustrados, de ilustres, de eminentes, y si son Grandes Caciques, de inmortales, aunque tales inmortales y eminentes e ilustrados sean en realidad taifa de ignorantes, ineptos y corrompidos, capaces de dar al traste no con una nación, sino con un continente entero." [" El Problema Nacional" pag.260 Ricardo Macías Picavea. Librería General Victoriano Suarez, Madrid 1899]

 

   " No habrá nunca bastante odio en el pecho de los hombres patriotas y amantes de la cultura hispana contra esa máquina infernal de hacer a los estudiosos, tunantes, a los pensadores, frívolos, y a los doctores, indoctos" [ Ob. Cit. pag. 150 R.M.P.]

 

   "Para respirar ese último resto de aire que entre nosotros queda, para vivir esa única miserable vida que puede vivirse no hay otro ambiente que el del cacicato. La susodicha maquina aspirante, absorbente ha cerrado el dilema: o comer dentro de él el pan del esclavo, o asfixiarse fuera, anulado, deshecho reducido a pingajo del arroyo. Y, ¿cabe exigir al común de los mortales, como vocación normal y corriente, la de santo, héroe, o mártir, con la perspectiva además de resultar el doloroso sacrificio no solo estéril, sino perjudicial para todo bien y obra fecunda? Porque nada menos que la condición de mártir, héroe o santo se necesita en España para vivir fuera del Caciquismo " [ Ob. Cit. pag. 264]

 

   Cuesta trabajo creer que en una sociedad que se determina cada vez más por las exigencias del capital y que padece una larga crisis en sus medios de comunicación, no vaya a estar también regida por un caciquismo tal y como lo define Picavea: "endiosamiento de plebeyo enriquecido o burgués aristocratizado. Algo grosero y brutal, o ladino y rufianesco, que gusta hacer sentir el latigazo al sometido. El nivel de tales amos, mide admirablemente el rebajamiento de la clientela. ¡Cómo no resultar encanallada magna porción de nuestras clases medias, después de haber sido batida, comprimida y laminada entre tales rodillos! [ Ob. Cit. pag.257]

 

   La tiranía disfrazada de sansculotte, bien puede convertirse en un armario de trajes despreciados por la Revolución Azteca que pueden ser útiles en los salones institucionales de otra sociedad para poner a la vanguardia del Espíritu en el cabestrillo del poder mendaz del resentimiento, que maneja muy bien un numeroso sector femenino de la sociedad mexicana culta regida por la ética del feminismo, muy ducha en convertir en principio positivo el modo arbitrario de ejercer el poder los hombres favoreciendo la reproducción de actitudes prepotentes y machistas del sistema, como ser duro con los inferiores e incondicional y dócil con los de arriba, pues como bien nos dice la investigadora española Celia Amorós, "el Nombre del Padre solamente funciona y significa en el contexto de un determinado sistema de distribución de Nombres" [Ana Rosa Domenella: "Muerte y Patriarcado en "Los Años Falsos" de Josefina Vicens "en "Mujeres Latinoamericanas del Siglo XX: Historia y Cultura" pag. 198 compiladora Dra. Luisa Campuzano. Tomo I Edit. Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa --Casa de las Américas. 1998] La autora de este artículo, Ana R. Domenella, en apoyo de nuestra afirmación dice: "en la historia del México independiente han ocurrido parricidios simbólicos; también en el plano social, y debido a conquistas logradas por luchas populares (de clase, pero también de género), el poder patriarcal ha ido perdiendo batallas y espacios de poder" [artículo citado pag. 198]

 

   Para ilustrarnos más de la extraña dicotomía que se vive dentro de una misma unidad política revolucionaria, que no fue extraña al México revolucionario, ni a la Cuba actual, la articulista nos cuenta lo que narra Josefina Vicens en su libro "Los Años Falsos" sobre esas dos maneras opuestas de vivir un mismo hecho político, en particular, la ceremonia de homenaje a Emiliano Zapata que tuvo lugar en México el 10 de Abril de 1919, en que un Diputado "repitiendo un discurso que decía en todos los poblados, comentaba con frases hechas y vacías de contenido", tres ideas a saber: "que la reivindicación de los sufridos hombres son el nervio vivo de la Patria, la generosa sangre derramada en las trinche ras revolucionarias, y que el Sr Presidente era nuestro guía, nuestro paladín, y su patrió tico ejemplo es faro para todos los mexicanos"; mientras un campesino reaccionaba a lo que consideraba una farsa indignante, respondiendo al discurso oficial de esta forma: "el nervio vivo de la Patria se va a morir esperando la mentada reivindicación, mientras nos despojan y nos asesinan, mejor ni le hagan homenaje a Emiliano Zapata...y que no crea el Sr Presidente que vamos a pensar que el es honrado mientras tenga achinchiles rateros" [Ob. Cit. pag 198-199 ]

   Por el momento no quiero abundar más en estos extraños mecanismos de la política vigentes hoy en Cuba, y prefiero terminar esta catilinaria aquí, sabiendo que hay muchas personas deseosas de aplaudirme y otras también de denigrarme.

 

                                 

                                         Raúl Morín

                                  [ Periodista Amateur]


Sobre esta noticia

Autor:
Chaville (65 noticias)
Visitas:
2722
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.