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Victor Virgós
Publicada el 13-08-2010 07:35 6 3

El cataclismo de la depresión y la pérdida de un gran amor

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Nada es eterno ni permanece inalterable... después de la tormenta, siempre viene la calma

EL CATACLISMO DE LA DEPRESIÓN Y LA PÉRDIDA DE UN GRAN AMOR. MICRO-RELATO IMPROVISADO POR VÍCTOR VIRGÓS.

No sé cuanto tiempo llevo caminando sobre los raíles herrumbrosos de la fantasmal estación de tren abandonada que tanto me atraía cuando era una niña.

Ahora se me asemeja a un decrépito sudario vetusto, a la espera de nuevos viajeros y trenes estruendosos de color azabache. Todo está oscuro a mi alrededor, y presiento que la madrugada llegará cargada de amargura, como una lluvia tórrida de plomo y cenizas.

El universo entero se ha sumergido en el cataclismo y me ha impuesto, a modo de sorna o de venganza, la condena de presenciar su apoteósico declive.

Soy testigo de las tinieblas, que lo invaden todo con sus manos llagadas y pútridas; han usurpado con premeditada alevosía el reino de la luz y la alegría.

Camino como la única superviviente de un holocausto entre rostros desvaídos exentos de nombre y de rasgos. Busco con la mirada, anegada por las lágrimas, un destello en el horizonte que me indique el sendero de regreso a casa.

Siento miradas que se me clavan como agujas emponzoñadas y brazos que me zarandean. También hay un coro altisonante de voces que chillan y jalean, recitan mi nombre en una eterna letanía, pero yo no puedo oírles, pues mi último aliento se lo han llevado las olas de un mar gigantesco donde me estoy ahogando.

Recuerdo vagamente haber ingerido pastillas de colores con formas que yo idealizaba... se convertían de pronto en besos y caricias. Una voz susurrante y amiga me decía que todo iba a ir bien, pero yo vengo del Averno, adonde fui en busca de mi alma perdida, y allí sólo había tormento y agonía...

Nada es eterno ni permanece inalterable, cuando se cierra una puerta se acaba abriendo otra

El mundo está vacío de sueños y esperanzas; he presenciado la muerte del sol y el ocaso de las risas y la música. Mi único gran amor ha desaparecido como si toda mi vida la hubiese pasado contemplando un espejismo. El mundo está vacío de sonidos y colores, la música ha cesado al mismo tiempo que los latidos de mi corazón.

Dicen que el tiempo todo lo cura, como por ensalmo, pero he perdido mi alma y ésta no tiene ya un cuerpo al que regresar, pues aunque respiro y estoy viva, sólo camino sobre las vías del tren, en busca de un fulgor que no volveré a ver jamás.

Han pasado los años y hoy hay en mi vida un nuevo resplandor incipiente que sueña con ser esplendor y fuente de dicha. De aquella negrura impenetrable que me devoraba las entrañas aún queda un regusto amargo y lacerante, como una cicatriz que no acabara de cerrar la puerta de acceso al pasado.

Soy un muerto viviente que ha abandonado su sepulcro y derrumbado la gélida losa, donde escribí un sucinto epitafio, para volver a caminar entre los vivos.

De mi periplo por las hirvientes sendas del Averno he conservado un manojo de llaves que abren las puertas de algunos de los interrogantes que tanto me atormentaban antes. Todo en la vida tiene su ciclo, su intrínseca longevidad, un tiempo y un momento determinado; después cambia su naturaleza para transformarse en otra cosa diferente.

La vida es una montaña rusa, y mi vagoneta ha descendido a los infiernos como un meteorito suicida. En mi caída en picado he recorrido pasajes añorados, y he creído volver a compartir la felicidad perdida con mi amado. He visto su rostro impreso en la letra de una canción, o reflejado en el translúcido ventanal de un restaurante, pero no, tan sólo era un atajo hacia el martirio, el masoquismo y la obsesión.

Mi vagoneta ha salido del túnel y, donde antes sólo crecían matojos ralos y carbonizados, ahora comienzo a vislumbrar feraces praderas, valles y lozanos bosques.

En mi periplo por el Averno he aprendido que nada es eterno, que cuando se cierra una puerta se acaba abriendo otra.

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Comentarios de El cataclismo de la depresión y la pérdida de un gran amor

Rovira (13-08-2010 13:51)

¡Vaya vocabulario que tienes chico! El micro relato es increíble, me ha gustado mucho, aunque te has pasado un poco de dramático, pero como narrador de historias eres increíble si lo has escrito improvisado como dices, tienes talento. Suerte

Victor Virgós (13-08-2010 14:26)

¡Caray! gracias por tus efusivos elogios Rovira. Se me ocurrió de repente en el trabajo, y cuando me pasa algo por la cabeza tengo que escribirlo, reflejarlo en el papel, es como si me quitara un lastre de la mente, como si fuera una necesidad sacarlo fuera. Gracias por el comentario.

j.mesa (13-08-2010 15:23)

Sensiblero,...a ver si escribes como un hombre y no como una nena
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más menos

JVC (05-10-2010 23:04)

Enhorabuena J.MESA, has conseguido superar parte tu trauma exhibiéndote ante todos. Es el primer paso. Ahora tu trauma está en la fase 2 de recuperación. Admítete como eres. NO intentes ser mas macho, mas hombre. No te de miedo que los demas piensen que no eres tan hombre quizas, o sí, da igual. Al final hombres y mujeres somos iguales, no te preocupes por ello. Al resto del mundo le da igual. La vida es todo eso que esta pasando mientras piensas que esto es sensiblero

Nashe (13-08-2010 15:29)

Excelente escritura, y el final, cuando se cierra una puerta se abre otra. El amor lo proyectamos en los demás , pero somos nosotros los que tenemos la llave (bueno, los otros nos dejan entrar o no); pero enamorarse es un proceso que depende de nosotros. El xenofobo ese que me precede en el comentario, no hace falta ni hablar de él, el infierno es el mismo con sus ideas..

Nashe (15-08-2010 14:41)

Gracias por tu comentario en los coches mas eficientes. Realmente son un 15 por ciento mas eficientes y con menos consumo y unn 75 por ciento mas feos,je,je..

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Autor: Victor Virgós (505 noticias)

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