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El cerebro inversor : el miedo

06/12/2015 06:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Introducción Hoy os traigo una segunda entrega del amigo Josep tras el gran éxito de la primera con su visión sobre el petróleo, en este caso es más conceptual pero no por ello menos interesante, y trata uno de los puntos clave en la inversión, la psicología, y más concretamente, el gran enemigo de los inversores, y no es otro que nosotros mismos, nuestro miedo.

Se ha escrito mucho sobre complejos sistemas de trading, análisis de balances, y temás técnicos, pero hay menos literatura sobre ese elemento clave que es mucho más importante que analizar bien una empresa o ser un crack del análisis técnico.

Realmente es de lo más interesante que he leído últimamente, así que espero que lo disfrutéis.

El cerebro inversor : el miedo

Viejo proverbio Cherokee :

"Todo hombre tiene 2 lobos peleando en su interior, uno es el miedo..."

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Todo aquél que lleve suficiente tiempo en el planeta tierra sabe que el miedo es cosa cierta. Cuando el mercado cae y uno ve como sus ahorros se desvanecen delante de sus narices no puede evitar sentirlo.

Actualmente, cualquiera que lleve VW en cartera sabe lo que se siente al ver que parte de los ahorros se evaporan en un día.

Básicamente la frustración e impotencia que sentí se pueden resumir así :

"Mec@#& la tecnología alemana y la madre que la parió, os iba a meter yo los -das auto- por dónde no sale el sol, seréis c@&#$!". Unos minutos maldiciendo y un par de desgarradores alaridos que asustaron a mi vecino hicieron que me tranquilizase un poco. No mucho.

Lo que viene a continuación es fruto del desazón que sentí aquel día. Durante la recesión había sentido algo así, aunque no de golpe. Hubo tiempo de acostumbrarse al bajón. Sin embargo el miedo y la ansiedad no son siempre malos, mantienen alerta y pueden evitar que cometas errores si guardas cierta calma y no te dejas llevar por el pánico. Por el contrario, si uno se deja arrastrar por él, se convierte en un desasosiego y precipitación que favorece malas decisiones.

Vamos a verle un poco más de cerca las orejas a este lobo.

Quién es y cómo actúa.

Desde un punto de vista fisiológico, en cuanto notamos una amenaza potencial, dos protuberancias del tamaño de una almendra situadas en la parte inferior de nuestro cerebro, la amígdala, segregan una substancia que provoca un cambio bioquímico en el flujo de dopamina creando un desbalance con los niveles de serotonina e iniciando la percepción de una sensación desagradable. Un simple mal olor puede desencadenar este proceso induciendo una pequeña reacción de estrés. Una sensación de amenaza clara es capaz de alterar significativamente el equilibrio bioquímico de forma que se incrementan aún más los niveles de estrés. Esta parte de nuestro cerebro tiene respuesta altamente autónoma y procede de los vestigios del cerebro reptiliano.

Puede provocar una reacción extrema de supervivencia que se conoce como reacción de lucha-huída (fight or flight). El cuerpo se prepara para enfrentar la situación según el peligro que tenemos delante. El grado de amenaza percibida. Estamos listos para luchar o escapar.

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Eso es lo que ha mantenido en marcha la evolución de los humanos, así los individuos más capaces de afrontar el peligro y luchar/escapar, eran los que sobrevivían y perpetuaban la especie.

Esa reacción automática de miedo podía tener todo el sentido cuando nuestros ancestros se paseaban en taparrabos por la sabana y aparecía un león hambriento que amenazaba directamente su seguridad y la de sus seres próximos.

¿Tiene esto ahora el mismo sentido? La respuesta inmediata es no. Nadie nos va a comer de un bocado en una ciudad en pleno siglo XXI, sin embargo, la adaptación evolutiva se mantiene.

El miedo en la actualidad

Nuestra sociedad ha avanzado y ya no somos cazadores-recolectores. Nuestra supervivencia no se ve amenazada en ese sentido, a pesar de ello el dinero si ha acabado adoptando el mismo papel. Cuando lo tenemos percibimos que las cosas van bien o al menos no van mal. Cuando lo perdemos no nos gusta nada. Cualquiera que haya perdido su trabajo, su negocio, o su inversión, sabe que eso amenaza directamente su modo de vida y sustento...Y surge el lobo.

Como dice el neurocientífico Antonio Damasio " el dinero represanta los medios para mantener la vida y sostener nuestro organismo en este mundo "

Para cada uno el grado de miedo es diferente, lo que a uno le puede causar una profunda angustia, a otro le supondrá un simple malestar pasajero. Ese grado de miedo guarda una relación proporcional con el grado de optimismo y la resiliencia. La capacidad de sobreponerse a circunstancias adversas.

Cada una de estas variables cambian y evolucionan a lo largo de la vida de acuerdo a las situaciones y estrés que soportamos. Generalmente los jóvenes son más valientes y optimistas mientras que los adultos nos volvemos más miedosos y conservadores. Cambios en nuestro desarrollo y nuestras vivencias nos impactan.

Empecemos con la clase de miedo más difícil de controlar, el que no depende de nosotros y siempre está ahí. El que nos bombardean desde los medios de comunicación cuando hay un atentado, un accidente, una fuerte caída de la bolsa, o unas malas perspectivas económicas. Esto sucede a diario. No es un miedo reflejo ni visceral, sin embargo puede ir calando sin que nos apercibamos de ello, es un goteo constante porque las noticias catastróficas e impactantes venden más y los titulares buscan eso, un impacto.

Más sobre

Veamos si este lobo muerde o sólo aúlla con un breve repaso de la historia reciente :

  • Las economías avanzadas no van a tener crecimiento en muchos años. Esto va para largo.
  • Se prevé que el empleo no empezará a recuperarse hasta por lo menos 2018-2019, la tasa de paro se mantendrá cercana al 30% en los próximos 7-8 años.
  • La prima de riesgo seguirá elevada largo tiempo y la deuda nacional será ingobernable.
  • Europa y Estados Unidos están en franco retroceso, difícilmente volverán a tener la preponderancia y crecimiento de épocas pasadas.
  • China va a dominar el mundo junto con países emergentes como Rusia, Brasil, o Sudáfrica. Estos serán los nuevos líderes de la economía mundial.
  • El petróleo podría seguir subiendo por encima $150/barril con un impacto catastrófico sobre la inflación y sobre la economía productiva.

¿Suena de algo? Estos titulares proliferaban en los medios durante la recesión que empezó en 2008. Voceros, agoreros, y correveydiles anunciaban el diluvio y las 7 plagas de Egipto todo a la vez. Sólo que no fue así.¿Y ahora? :

  • El empleo se está recuperando demasiado lentamente
  • El PIB crece en Europa y EEUU inconsistentemente.
  • La prima de riesgo se ha reducido pero la deuda nacional es demasiado elevada
  • China está frenando igual que Rusia, Brasil y Sudáfrica, el impacto negativo en las economías avanzadas será incalculable.
  • El petróleo se desmorona por debajo de $50 poniendo en jaque la estabilidad de los precios..

¡Antes nos vendían miedo por una serie de cosas y ahora nos lo venden por las opuestas!

¿Acaso causas contrarias pueden provocar las mismas consecuencias? Si nos alteran las noticias y predicciones económicas es mejor no escucharlas, porque total, ya sabemos que muchas veces se equivocaron y las probabilidades de acertar el futuro son bajas hasta para los mejores astrólogos. Así que no tiene mucho sentido tener miedo a lo desconocido. Simplemente no tenemos ningún león hambriento corriendo hacia nosotros.

"El lobo del miedo conlleva ansiedad, incerteza, preocupación, indecisión e inacción. Dijo el anciano jefe Cherokee.

-¿Y cuál es el otro lobo? Preguntó el joven guerrero. -El otro es la Fe. Conlleva calma, convicción, confianza, entusiasmo, decisión y acción"

Qué hacer

¿Qué podemos hacer para guardar la calma en momentos tempestuosos y abstraernos del sentimiento pesimista de un mercado que puede pasar rápidamente de la euforia al pesimismo y la depresión?

Algunas acciones prácticas si podemos emplear :

1.Maniobra de distracción. Al sentir el estrés por la bajada o incluso el nerviosismo de la ganáncia anticipada, que no es más el miedo por la posible pérdida de la oportunidad, no es malo parar. Así, cuando estamos con el dedo tembloroso encima del ratón para disparar una venta o una compra nerviosa, romper el ciclo de ansiedad y evadirnos puede ser buena idea. Con un simple paseo por el parque, ir al gimnasio, charlar con un amigo, o darse una buena ducha caliente, puede bastar. Ya habrá tiempo de darle al botón.

2.Buscar la objetividad. Kiyosaki define el miedo como FEAR False Evidence Appearing Real. Examinar las evidencias de forma crítica manteniéndose centrado y buscar el enfoque adecuado puede ser primordial. Hay que intentar observar los hechos con desapego e intentar evitar que nos traicionen los nervios, tanto a la hora de vender como de comprar. Una buena opción es decidir nuestras inversiones y desinversiones cada mes, qué empresa y a qué precio nos gustaría comprar/vender. "Olvidarse" de un seguimiento a menudo de la cartera y del mercado e incluso no operar con el mercado abierto. Consultar antes con la almohada. ¿No estamos aquí para el largo plazo? ¿Qué sentido tiene actuar a salto de mata y estar pendientes del tema al minuto?

3.Ser consciente de las propias emociones y limitaciones. Grandes como George Soros dicen que saben que están delante de una buena inversión cuando empiezan a tener náuseas en el estómago. No somos Soros claro, y seguramente necesitamos algunos números que nos guien. Lo que si podemos hacer es ser conscientes de ese sexto sentido que todos tenemos y que se esfuma cuando perdemos la calma.

4.Abstraerse de la multitud y del consenso. Como decía Graham, uno no tiene más o menos razón por coincidir o disentir de los demás, sino porque los hechos y el análisis le conducen a unas conclusiones. Estas pueden ser erróneas, a pesar de ello un hombre debe mantener sus convicciones hasta que nuevas evidencias no demuestren lo contrario. No nos convirtamos en esos simpáticos roedores noruegos, los lemmings, puesto que como ellos podríamos acabar saltando desde un precipicio sólo por inercia.

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Este es un punto muy delicado y contra-intuitivo, ya que por defecto somos seres algo gregarios y tendemos a ceder a la opinión general y a la dinámica de grupo sin casi darnos cuenta. Ese comportamiento tribal nos mantenía con vida hace 20.000 años y sigue formando parte de los procesos heurísticos de nuestra mente inconsciente. Somos mucho más volubles de lo que creemos.

Asch experiment. Presión de grupo y conformidad :

Conclusión

Como sabemos, el dinero ocupa un lugar muy importante en nuestra vida y está profundamente imbuido en nuestra psique, tanto, que no somos muchas veces conscientes de las reacciones que puede provocar entre nosotros. La inversión no es más que una manera de buscar cierta seguridad y tranquilidad que nos mantenga a salvo de los avatares de la vida, protegidos del miedo y la intranquilidad.

Debemos tener presente que el dinero, los € para los que trabajamos e invertimos, no son nunca un fin en si mismos. La moneda es sólo un medio de intercambio de bienes y servicios, un simple vehículo para conseguirlos por el valor que estos aportan a nuestras vidas. Jamás hay que olvidar todo lo importante que el dinero no puede comprar.

"...El joven guerrero la preguntó al viejo jefe Cherokee

Grand Sachem : ¿Cuál de los 2 lobos acaba ganando?

-El que más alimentamos, hijo"

Fuentes : The One thing. G.Keller & J.Papasan ; Imagine. J.Lehrer ; Everyone believes it : it most be wrong. M.Housel ; Fear & Risk. J.Zweig.


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finanzasmania.com
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