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Circo para el pueblo…

09/01/2014 19:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El gélido invierno azota cruelmente a Europa, EE.UU... El calor asola el cono sur... La crisis asola y azota al "Mundo entero" derrocando una sociedad amenazada por el hambre, el desempleo, el analfabetismo y la depresión ante la inmutabilidad de la población mundial

 

Tras las fiestas tradicionales de Navidad y Año nuevo hay que recuperar la “silueta” y perder el peso ganado durante estos días festivos. Por irónico que pueda parecer no se trata de una propaganda de algún “producto” milagroso para adelgazar, sino que  es  lo que nos espera a partir del primer día del año. Hemos compartido con nuestras familias y amigos momentos felices, distendidos celebrando de acuerdo a nuestras posibilidades.

 Por un corto lapso de tiempo ha quedado aparcado en la memoria las  preocupaciones, las angustias y las carencias que venimos padeciendo desde hace ya algunos “años”. Pero al despertar del nuevo año recuperamos drásticamente la cruda realidad y nos enfrentamos a nuevos retos. Salario interprofesional “congelado”, aumento de pasividades… sí y no. Si porque existe un pequeño índice de aumento no ajustado al índice del IPC, con lo cual genera una importantísima pérdida de poder adquisitivo para todas las pasividades y también para los trabajadores. Incremento de tarifas como el transporte y la electricidad, a consecuencia de ello aumenta también los precios de todo lo que derive de ella. Aumentan los peajes, las tasas del aeropuerto, etc. etc.  Para “paliar” esta escandalosa subida es necesario quitarle trascendencia a esta situación, por lo cual es imprescindible “fabricar”  sucesos que acaparen la “audiencia”, es decir crear un mecanismo que aleje la atención del ciudadano. Por ello retrotrayéndonos en la historia hacemos un viaje en el tiempo y nos detenemos en la época del gran Imperio Romano, cuna de la historia de la política. ¿Qué hacían los romanos para tener “contentos” al pueblo? Pues crearon el circo romano, espectáculo para el pueblo y así poder “gobernarlos” mejor, sin que se percataran de este hecho.

Se ha dicho que la humanidad ha evolucionado y me temo que esta afirmación constituye un gran fraude. Seguimos siendo igual de “crédulos” que nuestros antepasados. Serviles y mansos corderitos que acatan “agradecidamente” las decisiones y decretos que arbitrariamente se nos imponen, sometiéndonos y consintiendo cada punto y cada coma. Y los gobiernos lo saben por ello a partir del día 2 de enero del 2014 se estrena la nueva temporada del gran circo. Un gran espectáculo que dura 365 días al año, protagonizada por rutilantes estrellas de los principales partidos políticos del país.

Para el montaje de esta magistral obra es necesario obtener material de donde sea, el objetivo es lograr armar el gran espectáculo que mantenga entretenido al “gran público” y así luego poder poner en marcha los “ajustes” que lograran seguir mermando los bolsillos de toda la población.

 Lo que traducido quiere decir “adelgazar” nuestros ya menguados ingresos. Triste realidad a la que nos enfrentamos sin poder huir de ella, a no ser que “emigremos”. Algo permitido únicamente a los jóvenes y a quienes puedan costearse los egresos que ocasiona abandonar las raíces, emocionales y materiales. Todo esto “so pena” de que el “no” regreso durante tres meses trae como consecuencia la perdida de usufructo de la sanidad pública!!!!

Una de las “muletillas” de distracción es la solicitud de comparecencias en el Congreso de ministros… Rendiciones de cuentas y confrontaciones inútiles, que no alimentan a nuestros hijos, ni nos proporcionan puestos de trabajos, ni pagan nuestras deudas, etc. etc. No entienden acaso que no necesitamos más teatro, lo que realmente necesitamos es poner en marcha nuestros “sueños”. Trabajar, poder ganar un salario digno que nos permita abastecer a nuestras familias.

 El presidente de gobierno solicita a los españoles que trabajen más tiempo y más duro. ¡Otra ironía! Separemos los tres elementos principales de esta petición.

1º Trabajar, estamos todos de acuerdo, queremos trabajar ¿Dónde?. ¿Quién nos va a contratar? ¿Qué empresario será lo suficientemente coherente como para dejar de lado los beneficios que han recibido de parte del gobierno a través de la reforma laboral y realice contratos decentes y honrados con salarios dignos y reales? Estamos en Europa por lo tanto debemos “ajustar los salarios” a ella y no por debajo de Europa.

 2º Trabajar más tiempo. Más sarcasmo… Según las informaciones publicadas en la prensa, ¿no somos los que más trabajamos en Europa?. Esto ya lo había “propuesto” el ex presidente del CEOE Gerardo Díaz Ferrán hace algún tiempo, antes de ser procesado. El 4/10/2010 declaro públicamente que los trabajadores no trabajan las horas suficientes y que los sindicatos tenían que ponerse las pilas… Al parecer El gobierno actual y este señor han concurrido a la misma escuela.

3º Trabajar más duro… Bueno, bueno aquí hay que pregonar con el ejemplo. Las butacas vacías en el Congreso son notables, sin embargo nos piden más sacrificios y mientras ellos disfrutan de más privilegios, más aumento en sus salarios. Mientras los trabajadores debemos conformarnos con mucho menos que migajas. Convenios deficientes, reestructuras laborales deshonrosas y degradantes, salarios sumergidos… Nos hemos convertido en la población más discriminada de Europa. El salario mínimo interprofesional en España es de 645, 30, en  Francia el mínimo es de1.430, en el Reino Unido es de 1.264, en Alemania el sueldo medio es de 1.360. Con todo ello llegamos a la triste conclusión de que  somos los “primos pobres” de la UE. Esto puede tacharse de  discriminación, injusticia, arbitrariedad y postergación intencionada. Nos han convertido en los últimos de los últimos, y vamos a la cola de todo en Europa, menos en tarifas. Ahí sí que ascendemos a las primeras posiciones, porque pagamos las tarifas más elevadas de la UE.

Comienza un nuevo año lleno de renovadas ilusiones, metas y esperanzas. Todo ello muy bonito en la teoría, pero en la práctica podemos afirmar que nuestra sociedad está viviendo una realidad  escalofriante que va disparada barranco abajo, en declive total. Nada ni nadie evitaran este descenso estrepitoso si no hacemos nada para evitarlo.

Mientras no seamos capaces de discernir y abolir la mentira y el vil engaño del que somos objeto, la realidad seguirá siendo "negra"

Siguen embaucándonos con cifras “disfrazadas” el porcentaje de parados no ha bajado, solo hay demasiados trabajadores que han dejado de percibir prestaciones, porque han agotado el paro. No se han creado más puestos de trabajo, simplemente durante la campaña de navidad hay “algunas” contrataciones eventuales para cubrir las diferentes áreas como restauración, turismo o comercio. Puestos de trabajo que tras el fin de este mini periodo, regresan a las filas del INEM.

Comedores, albergues, ONGs, y solidaridad ciudadana atienden ininterrumpidamente (por lo menos intentan hacerlo) necesidades primarias de seres humanos que carecen de casi todo.

Con las décadas que llevo vividas lo único que me alienta, es comprobar que aún existe una esperanza en el horizonte y ésta viene de la mano solidaria que muchas personas anónimas que se pliegan en determinadas situaciones críticas. Lo más asombroso de esto redunda en que generalmente no son quienes más tienen los que generosamente asumen las calamidades de otros, sino que la solidaridad proviene de personas anónimas, que comparten lo mucho o lo poco que poseen en beneficio del prójimo. ¡Felicidades! Son ellos quienes merecen  titulares  especiales y no aquellos que se vanaglorian en su egoísmo y ambición desprendiéndonos de nuestros derechos a la vida, al trabajo, a la salud, a la educación… ¡A la vida!.

La sociedad actual va cayendo en un abismo sin fin, arrastrando consigo a víctimas inocentes que se convierten en “trofeos de guerra” para un sistema capitalista que nos ha robado y estafado. Lo más triste es que nos ha robado los sueños, la esperanza y el futuro; nos ha estafado porque para lograr sus fines ruines ha creado una escenografía engañosa con la que ha causado el peor descalabro económico mundial.

El sistema capitalista global, fue creado al igual que la crisis para favorecer a los más influyentes, los más ricos, a los personajes más relevantes de la escena financiera, pero “jamás” al grueso de la población. Por el contrario se ha perjudicado a conciencia a los trabajadores, a quienes poseen como único capital su trabajo y como única herramienta sus manos para desfalcarlos y empobrecerlos. Con ello lo que logran es debilitar la voluntad de la mayoría de la población y al mismo tiempo “doblegarlos”.

Comenzamos un nuevo año, debemos fijar entre nuestros objetivos más inmediatos “cambiar” esta situación, implicarnos verdaderamente en el problema y no permanecer  pasivos, como si esto no nos afectara. Debemos dejar de ser espectadores para convertirnos en actores y protagonistas de nuestra vida, de nuestro futuro.

No es sentado cómodamente en el sofá de nuestra casa frente al televisor o en una mesa con los amigos en el bar como se solucionan estos problemas. No debemos seguir actuando con el egoísmo innato que posee el ser humano del “no meterse” hasta que nos toque a nosotros. No podemos seguir andando por la vida por la calle de la indiferencia al dolor ajeno, sin pensar que un día podemos ser nosotros mismos quienes circulen por ella…

Es  imprescindible actuar, y hacerlo rápido. Si somos europeos lo somos en todos los aspectos, asumiendo las causas y consecuencias. Si somos humanos también debemos actuar como tales y defender nuestros derechos, porque también estamos defendiendo el de nuestros hijos y unidos, los derechos de todos.

Debemos bajar los decibeles de la codicia, de la ambición, de la envidia, la superficialidad, el materialismo y comenzar a preocuparnos por “todos” porque vivimos en una sociedad que comparte el mismo suelo, el mismo aire, el mismo sol… Vivimos en único planeta que debe cambiar porque el sistema socio-económico que practica no nos conduce a ninguna parte. Hemos vividos varios “ensayos” con el mismo resultado. Es un producto que se repite secuencialmente y que ha ido arruinándonos consecutivamente. Esta es la prueba irrefutable de que este sistema está obsoleto, que no sirve y  que debe ser cambiarlo por uno mejor, más equitativo y justo. Todo ello es posible si aunamos nuestros esfuerzos, nuestras ansias de superación, nuestras fuerzas… Aún estamos a tiempo de cortar las cadenas de la solapada esclavitud que nos oprime.

Nadie hará nada por nosotros, nadie golpeara a nuestras puertas ofreciéndonos trabajo, salud, educación, cultura, alimentos, techo… Somos nosotros mismos quienes debemos hacerlo, por nuestros hijos, por el futuro. La moral y la ética son cosas que han quedado aparcadas en el tiempo y es necesario que sean rescatadas y trasladadas a la realidad política-económica mundial.

La corrupción está presente a todas las escalas y en todos los países de una u otra forma, es la pandemia más destructiva de la sociedad actual, es imprescindible abolirla. Si no tomamos conciencia de ello, seguiremos transitando por el mismo derrotero erosionado por el que venimos peregrinando.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
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Opinión
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