Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Wizfun escriba una noticia?

¿Comerías algunos platos sabiendo de que estan hechos?

18/04/2011 22:32

1 ADVERTENCIA: Si eres propenso/a al asco no leas este artículo

1

(ADVERTENCIA: Se ruega a las personas muy sensibles no leer este post)

El que avisa...

Al leer el artículo que sigue me vino al recuerdo la imágen que jamás olvidaré de un cocinero en un pequeño bar del extraradio, orinando en el fregadero para no desplazarse hasta el lavabo que estaba alejado de la cocina, y dejar en los fogones los distintos peroles y frituras en marcha con el peligro de quemarse todo. Pero no se que es peor si el remedio o la enfermedad. Aquella imágen vista a través del cristal ovoide de la puerta, cuando iba a entrar en la cocina para pedirle un poco de pan extra, quedó grabada en mi retina y consiguientemente en mi cerebro. Afortunadamente, ahora los inspectores de Sanidad miran todas las cocinas con lupa y la ley obliga a tener lavabo dentro de la misma, aunque suficientemente apartado y aislado para evitar que se cuelen malos olores. Además, tanto chefs como cocineros y pinches deben llevar guantes de latex y poseer el carnet de manipulación de alimentos que garantiza que todas las operaciones culinarias tiene lugar dentro de la máxima seguridad e higiene. A pesar de los pesares he pasado por momentos de asco infinito al observar a otro cocinero - de un Restaurante de no se cuantos tenedores - escupir sobre la Vichisoisse de un cliente que le caía mal y que tuvo la osadía de discutirle uno de sus platos en público. No juguemos con las cosaas de comeeer... Y no nos metamos con los chefs y demás personal de las cocinas en lugares públicos, pues tienen nuestros estómagos en sus manos y pueden hacer con ellos lo que les plazca. No viene a ser esto un alegato en contra de las comidas en resturantes y figones, pero si una advertencia de álguien que las ha visto de todos los colores y unas pocas más. Por si acaso cuando salgáis a comer fuera de casa, aparte de elegir lugares conocidos, es una buena práctica dejar una sustanciosa propina, por si las moscas...

Lo que antecede viene a cuento por el artículo que, si habéis llegado hasta aquí y no sentido aprensión, podeis seguir leyendo, de lo contrario sería recomendable que lo dejarais.

5 alimentos que jamás comerías si supieras como se hacen

Por Jorge Luis Fernández Planeta JOY

La mayoría de las personas prefiere no saber cómo se elaboran ciertos alimentos. Si no estás en ese grupo, seguí leyendo. Te vas a enterar con qué ingredientes se hacen algunos productos que comemos muy seguido. Eso sí: cuando llegues al final de la nota, puede que no los quieras volver a probar.

1. Gelatina

Si existe un producto inofensivo, ese es la gelatina. Es un alimento libre de colesterol, sin conservantes ni aditivos, que los médicos recomiendan para prevenir la osteoporosis y la artrosis, entre otras bondades. Sin embargo, bajo su aspecto inocente se oculta un monstruo de faena. Está formada por un 90% de proteínas obtenidas del colágeno. ¿Cuál es la materia prima del colágeno? Los recortes de piel sin curtir del ganado vacuno y los descarnes frescos de cabeza y huesos, que se desgrasan y trituran antes de las 24 horas del sacrificio del animal, para transformarlos en oseína. Tras lavarlos varias veces con ácido, los cueros y la oseína se exponen a una solución de cal, entre 5 y 10 semanas. La sustancia extraída es luego esterilizada a 145 grados y rápidamente se la enfría para solidificarla. De ahí, puede ir directo tu cocina.

..."cuando llegues al final de la nota, puede que no los quieras volver a probar".

2. Kanikama

Es el nombre genérico de un producto elaborado con surimi, una pasta de pescados de carne blanca que lleva saborizantes y colorantes para simular centolla. Pero de pescado conserva poco. Para prepararlo se desmenuzan especies de abadejo, caballa, bacalao y merluza. La mezcla se enjuaga repetidas veces y luego pasa por una máquina que recalienta y enfría el revoltijo sucesivamente. Al cabo de cuarenta minutos, sólo queda un gel al que se agrega almidón, saborizantes, clara de huevo, sal, azúcar, conservantes, colorantes, glutamato monosódico y un largo etcétera de ingredientes. El producto es luego congelado. Después se arman los rollos de kanikama.

3. Queso de cerdo

Cabría suponer que es otro derivado lácteo. Pero nada más lejano a la realidad. Este embutido, que se vende en forma de barra rectangular, se elabora con caldo de carne de la cabeza del cerdo (por eso también se lo conoce como queso de cabeza). Para cuajar el menjunje de ingredientes faciales se aprovecha el colágeno de la cabeza. Está muy difundido en Europa y su receta varía de país en país. En Bulgaria le agregan patitas. En Alemania se lo conoce como schülz y masticándolo podés encontrar pedacitos de cuero y pelos.

4. Morcilla

Componente esencial de cualquier asado, es un embutido de sangre de cerdo coagulada. Hasta acá, no es noticia. Pero la forma en que se prepara sí. Primero, se lavan las tripas de porcino con jabón blanco y limón repetidas veces, hasta dejarlas sin olor. El relleno se prepara con un litro de sangre sin coagular, que se vuelca en una olla y se condimenta con ajo, ají, cebolla, azúcar, sal y orégano. Tras hervir los ingredientes, se ata un extremo de la tripa y se introduce la sangre por el otro con un embudo. Después se cierra y se hierve nuevamente durante treinta minutos. Si al masticar notamos algo duro en la boca, como un cartílago, es porque en muchos casos se agregan huesos triturados de cabeza en la olla.

5. Paté

Es un favorito de las picadas, del que casi nadie sabe a ciencia cierta qué lleva. Se elabora con el descarte de vísceras y de carne de diferentes animales, como vacas, cerdos y patos. Para lograr la textura, el sabor y la consistencia que conocemos, se agregan harinas, especias, leche, conservantes y otros varios aditivos, para luego tratar con calor. Aunque predomina el sabor a hígado, no es el ingrediente que más abunda en la mezcla.

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

Usuario anónimo (19/04/2011)

Que chorrada. Si pensaramos en todos los estabilizantes, acidulantes, conservantes que nos metemos entre pecho y espalda a diario, no comeriamos.