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Comprad, comprad, malditos

09/03/2011 22:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

He visto en casa de mis abuelos la misma tele casi toda la vida. Si empezaban a salir rayas, dos puñetazos en el lateral y se hacía la claridad. Los Opel Ascona, el tiburón y el R12 eran incombustibles. No tenían elevalunas eléctrico ni cierre centralizado, pero te llevaban sin rechistar por toda España. Las primeras medias de nylon eran irrompibles. Ahora las transparentes no te duran un asalto. La ropa se heredaba sin bolitas de hermanos a hermanos. Como mucho, unas coderas y a seguir revolcándote. Y la bombilla duraba más de 100 años. No es una exageración, hay una de esa edad en un parque de bomberos en EE UU (ver vídeo abajo). Todavía no se ha apagado. Ahora duran unas 1.000 horas. ¿Cómo es posible que avance la tecnología y la duración de los productos retroceda? No es casualidad, se llama ‘ obsolescencia programada’ y lo aplicaron los fabricantes tras el crack del 29 en EE UU con una utilidad clave: si los productos se mueren o se quedan antiguos, hay que comprar otros nuevos. Así se fabrica más, no se pierden empleos y se sigue ganando dinero. El sistema funciona, o al menos funciona por hoy. Y en esa educación de lo efímero, del gasto, de tirar y comprar, deseas un coche reluciente (total, es casi más barato que arreglarlo y así me cabe la silla del niño), ropa nueva (total, por este precio estreno algo) o un ordenador nuevo (total, este se me quedó viejito y lo pago en cómodos plazos).

En esa Orgía de consumo, de hacernos deglutir novedades, la publicidad y los fabricantes nos han convertido, como dice el filósofo José Antonio Marina en su libro La arquitectura del deseo, en ‘ sujetos deseantes’ y hemos convertido la democracia en tiranía democrática: ‘ somos las víctimas las que damos poder al tirano’ . Trabajar más, para ganar más, para tener más, para comprar más. No es una llamada a la rebeldía ni a las cavernas, sólo que me pregunto si podemos bajarnos de este carro y si podemos dejar de atragantarnos con cosas mientras vomitamos el dinero por los bolsillos. A mí tanto alimentar deseos ya me da ardor de estómago.

Mira el documental emitido por La 2 sobre este tema


Sobre esta noticia

Autor:
Blog 20 minutos - Ohmyblog (54 noticias)
Fuente:
blogs.20minutos.es
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Tipo:
Opinión
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