Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Dysart escriba una noticia?

El Constitucional bajo control controlado

24/01/2011 11:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hay una pregunta sin respuesta convincente. Se trata del interés de todos los partidos, grandes, medianos, pequeños o insignificantes, por colocar a magistrados, juristas, catedráticos, y resto de afines, en los órganos de decisión y control del mencionado Tribunal Constitucional

JAVIER DYSART

Trato de encontrar una justificación lógica, y la imaginación se me trabuca. Soy incapaz de superar la confusión que me provocan las amañadas políticas. No consigo distinguir la infantil inocencia que viaja instalada en los intereses partidistas de presión.

En fecha reciente, tras una dilatada espera, el Tribunal Constitucional ha procedido al nombramiento del magistrado, Pascual Sala, como nuevo presidente del ente, en sustitución de la anterior presidenta, María Emilia Casas. En la misma lectura, Eugeni Gay, fue elegido vicepresidente. La elección, participada por los actuales once miembros que componen el citado Tribunal, (está aún pendiente la elección de un nuevo vocal), debería de servir para dinamizar su funcionamiento y, al mismo tiempo, procurar el impulso de los viejos y amontonados asuntos pendientes de resolver.

Hay una pregunta que trufa la atmósfera, rebota en los satélites en órbita, recorre el espacio sideral y planetario de la ministra Pajín, vuelve al planeta tierra, y nadie es capaz de aclarar, de forma razonada, convincente, y fundamentada. Se trata del interés de todos los partidos, grandes, medianos, pequeños o insignificantes, por colocar a magistrados, juristas, catedráticos, y resto de afines, en los órganos de decisión y control del mencionado Tribunal Constitucional. Es un afán que se me antoja vergonzante por los aromas de intereses partidistas, dirigistas, y anticonstitucionales que desprende.

Con la elección para los nuevos puestos de dirección de los señores Sala y Gay, de nuevo la prensa, casi de forma unánime, ha subrayado en sus informaciones la tendencia “progresista” de los elegidos. También han incidido sobre el mayor porcentaje de progresistas que de conservadores entre los miembros del Tribunal. Algunas informaciones, incluso, han resaltado la proximidad de estos dos señores con el PSOE.

Todos los miembros del Tribunal Constitucional, incluido el presidente, deben de ser daltónicos a los colores políticos. Es la única forma de conquistar nuestra confianza

¿Que intrereses?

Como me considero una persona ‘bien pensá’ y poco ‘suspicaz’, me cuestan sacos de cemento sobre las espaldas sospechar intereses partidarios, cuando los políticos intentan meter uñas y pezuñas en ese Tribunal. Como se sabe, este órgano es el único competente para decidir sobre la legalidad constitucional de asuntos relacionados, casi siempre, con decisiones, actuaciones y conductas, políticas.

Para evitar dictámenes poco ajustados a razón o a principios ideológicos, considero que, tanto en la presentación como en la selección de candidatos al Tribunal Constitucional, políticos y partidos deberían de permanecer totalmente ausentes y distantes. Representantes de colegios profesionales, sociales, económicos y políticos, creo que deberían de ser los avalistas de los candidatos, siempre que éstos ofrezcan, como garantía, trayectorias de independencia y distanciados de marcas políticas.

Para los ciudadanos no iniciados en ángulos constitucionales, como es mi caso, sólo necesitamos aplicar la razón y el sentido común para entender la distincia entre el bien y el mal, lo legal y lo ilegal, lo serio de lo irrisorio. Con este mismo razonamiento, el Tribunal Constitucional, en sus análisis, consensos y decisiones, debe de garantizar legalidad, moralidad, y estricta racionalidad. Todos sus miembros, incluido el presidente, deben de ser daltónicos a los colores políticos. Es la única forma de conquistar nuestra confianza.

Para ser sincero tengo que confesar que, con todo ese lío de progresistas, conservadores y hierbas varias enredadas en el Tribunal Constitucional, mi confianza, fe y credibilidad en el mismo es de bajo cero.


Sobre esta noticia

Autor:
Dysart (258 noticias)
Visitas:
722
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Organizaciones
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.