12:39 (26-05-2012)

Si el "Costa Concordia" llega a navegar en alta mar y entre icebergs hubiera habido otro "Titanic" (I)

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La comparación de un periodista del buque tumbado con un elefante recostado en el circo es exacta. Sólo que el barco pesaba 114.500 toneladas. Este es uno de los desastres más espectacular aunque no más trágico en el mar en el último siglo

El Concordia yace inclinado sobre su lado derecho, como si estuviera dormido a pocos metros de la playa, con un boquete de 70 metros en el casco, por el que comienza a fluir un líquido negruzco que parece fuel, mezclado con agua sucia, y resulta un misterio del mayor barco de cruceros del mundo que ha naufragado, excepción del “Titanic”.

Los buzos han detectado el enorme agujero en el vientre del coloso y una inmensa roca empotrada en el casco del buque, en la parte que albergaba la lavandería, el alojamiento de la tripulación y una tienda.

El Concordia navegaba el viernes día 13 de enero 2012 en un trayecto turístico de recreo. Impactó hacia las 21.45 hora local (20.45 GMT) contra la isla de Scole, una formación rocosa que aflora del agua y visible desde las calles de la isla de Giglio, cuyos pescadores se cuidan mucho de faenar por esas aguas.

En el restaurante, los pasajeros cenaban cuando se escuchó un enorme estruendo y se apagaron las luces. La tripulación dijo que se trataba de un problema del generador eléctrico, por lo que la nave continúo navegando penetrando por el agujero negro gran cantidad de agua en el plazo de minutos, según el fiscal de Grosetto, Francesco Velusio, que investiga el caso.

Según la explicación del presidente de la compañía, la evacuación normal mediante los botes salvavidas se había convertido en "casi imposible" porque el barco se había inclinado rápidamente.

El propio comandante, Francesco Schettino, de 52 años, ratificó que la nave avanzó todavía un centenar de metros, y después ordenó dirigirse hacia la isla de Giglio, según explicó a la Protección civil y a los bomberos. A esas alturas nadie decía que el capitán había desaparecido.

A pocos metros de la isla, el crucero dio media vuelta sobre sí mismo, con la proa en dirección a la isla y se inclinó sobre su lado derecho, prácticamente se tumbó como un elefante cansado…

Mientras tanto, los pasajeros presos del pánico trataban de huir en medio de caóticas órdenes de evacuación, cortes de luz, dificultad para descender y alcanzar a empujones las lanchas de salvamento, por lo que muchos optaron por lanzarse al mar.

Algunos pasajeros dijeron a las agencias de noticias que la tripulación no había dado instrucciones sobre cómo evacuar el barco y que el simulacro de evacuación estaba previsto para el sábado por la tarde. Lo que confundió a muchos.

Mara Parmegiani, una de las pasajeras, relató a la prensa italiana que se habían registrado "escenas de pánico". "Estábamos muy asustados y nos congelábamos ya que pasó durante la cena en la que todo el mundo estaba en ropa de noche".

Por otra parte, de acuerdo con agencias de noticias, el capellán de la nave, Raffaele Marina, salió al paso de denuncias de que la tripulación fue "inexperta" durante el hundimiento y dijo que el desorden se debió al "pánico" y la rapidez con que el agua inundó el crucero en sólo 20 minutos.

También negó haber abandonado el barco antes de que los pasajeros hubiesen sido evacuados. "Fuimos los últimos en salir del barco", aseguró.

El Costa Concordia transportaba 4.229 personas, centenares de turistas italianos, franceses y alemanes y otros de diversas nacionalidades cuando en la noche del 13 de enero navegaba en las costas de la región de la Toscana.

Pensaba atracar en Civitavecchia para que los pasajeros visitaran Roma. El buque se dirigía a Savona, al norte de Italia, y luego a Palermo, a Sicilia y Cagliari, en Cerdeña. Las otras paradas programadas eran Palma de Mallorca y Barcelona, en España y Marsella, en Francia, antes de volver a Civitavecchia.

Una fuerte explosión fue -como hemos dicho- el primer indicio de que algo andaba mal en la noche del 13, como explicó Alexis Akwagyiram, de la BBC.

En ese momento comenzaron las horas de pánico que vivieron las más de 4.000 personas que viajaban a bordo del crucero, algunas de las cuales dijeron haber vivido escenas parecidas a "las del Titanic".

Según el testimonio de Fabio Costa, vendedor de una de las tiendas del buque: "Todo sucedió muy rápido. La gente intentaba llegar a los botes salvavidas al mismo tiempo, en medio del pánico, se empujaban unos a otros. Fue un poco caótico. Tratamos de mantener a los pasajeros la calma, pero fue imposible. Nadie sabía lo que estaba pasando".

El desorden de la compañía y gobierno respecto a las víctimas

Al menos tres personas fueron halladas vivas y atrapadas en el barco un día después del naufragio. La pareja de surcoreanos, ambos de 29 años, estaba en su luna de miel y ha permanecido durante más de 24 horas en una de las cabinas. Los dos han sido trasladados inmediatamente a un centro hospitalario aunque se encuentran "en buen estado", según ha informado la agencia de noticias italiana ANSA. El tercer rescatado, el jefe comisario de a bordo, fue evacuado en helicóptero durante la mañana del domingo.

Se da la circunstancia de que muchos de los supervivientes no supieron que estaban tan cerca de la costa hasta que ya estaban sobre el mar, a bordo de las lanchas de salvamento, porque la mole de 17 pisos se interponía entre ellos y la isla. “Nadie nos dijo”, resalta Vicente Bonín, “que estábamos tan cerca. Nos podrían haber evitado unos momentos de pánico que jamás olvidaremos”. Bonín es uno de los 177 españoles —siete de ellos tripulantes— que viajaban en el Costa Concordia. Uno de ellos, Guillermo Gual, de 68 años, procedente de Palma de Mallorca, ha fallecido. Durante toda la tarde, agentes de los carabinieri y de la Guarda de Finanza recorrieron los bares y las pensiones de Porto Santo Stefano intentando achicar la lista de los desaparecidos.

Las críticas de los supervivientes hacia la tripulación del barco se convirtieron en agradecimiento emocionado cuando se refieren a los habitantes de la isla de Giglio. Los vecinos —unos 1.500— se afanaron desde el primer momento en socorrer a unos náufragos que casi los triplicaban en número. La iglesia, el asilo de la parroquia, casas particulares y hasta el hotel Bahamas, que estaba cerrado por tratarse de temporada baja, se abrieron de par en par.

El barco encallado parecía poder tocarse con los dedos, tan cerca para quienes lo veían y tan lejos para los naufragos

“No sé cómo estoy viva”. Es la única frase que rescata del llanto una mujer joven, italiana, envuelta en una manta térmica, sobre una colchoneta del polideportivo de Porto Santo Stefano, frente a la isla de Giglio. Muy cerca de ella, en inglés, en francés y en español de las dos orillas, todos los testimonios coinciden: el rescate fue un desastre.

Los náufragos, que en su mayoría cenaban en el momento del accidente, no tienen ni idea de si el capitán se salió de la ruta, pero todos coinciden en que la evacuación fue lenta y caótica, y que se perdieron unas horas preciosas. “A cada minuto que pasaba”, cuenta Marco, uno de los supervivientes, natural de Milán, el barco se escoraba haciendo más difícil alcanzar los botes salvavidas. A las dos de la madrugada del sábado —más de cuatro horas después de que una gran roca se incrustara en el casco del buque—, aún quedaban dos centenares de pasajeros —entre ellos, muchos niños —luchando por escapar.

'Costa Concordia', es un gigante del mar. Un rascacielos marino de 17 pisos

El barco lo operaba la empresa Costa Crociera y como hemos dicho había zarpado del puerto de Civitavecchia cerca de Roma el viernes en un crucero semanal por el Mediterráneo.

El barco fue construido en Italia a un costo de 450 millones de euros, tiene capacidad para 3.780 pasajeros, 1.500 camarotes, cinco restaurantes y 13 bares, 114.500 toneladas, 292 metros de largo por 35, 5 metros de ancho, cuatro piscinas, spa con gimnasio, sauna, baño turco y solario, sala de cine, casino, teatro y discoteca.

"El error humano también fue obviamente un factor y también la velocidad con la que el barco se inclinó hacia uno de sus lados. No sólo pudo ser aterrador, si no que parece haber afectado la capacidad de la tripulación para poner en marcha algunos de los botes salvavidas", dice Westcott.

Según la explicación del presidente de la compañía, la evacuación normal mediante los botes salvavidas se había convertido en "casi imposible" porque el barco se había inclinado rápidamente.

El crucero más plurilingue del mundo

En el momento del naufragio era el crucero más plurilingüe del mundo. Navegaban en él: 989 italianos, 569 alemanes, 462 franceses, 177 españoles y 129 norteamericanos, 127 croatas, 108 rusos, 74 austríacos, 69 suizos, 46 brasileños, 46 japoneses, 42 holandeses, 33 ucranianos, 30 coreanos, 20 rumanos, 26 de Hong Kong, 25 británicos, 21 australianos, 17 argentinos, 13 taiwaneses, 12 canadienses, 12 chinos, 11 portugueses, 10 colombianos, 10 chilenos y 9 turcos.

También viajaban ocho belgas, ocho israelíes, nueve kazajos, ocho peruanos, ocho polacos, seis moldavos, seis nepalíes, cinco suecos, cinco venezolanos, cuatro daneses, cuatro dominicanos, cuatro serbios, cuatro sudafricanos y cuatro de Antillas holandesas.

Asimismo, tres bielorrusos, tres griegos, tres húngaros, tres iraníes, tres irlandeses, tres macedonios, dos albaneses, dos cubanos, dos argelinos, dos ecuatorianos, dos mexicanos, dos finlandeses, uno de Andorra, un búlgaro, un bosnio, un checo, un indio, un marroquí, un noruego, un neozelandés, un filipino y un uruguayo.

La cuestión más chocante del asunto es que no hay lista de desaparecidos. Ni la naviera ni las autoridades italianas son capaces de aclarar todavía el número exacto de víctimas. A los cinco días el saldo es amargo: 29 desaparecidos, 11 víctimas y 6 muertos. El periódico “La Stampa” habla de una lista secreta de la Delegación del Gobierno de Grosseto con 40 nombres. Guillermo Gual de 68 años parece ser la única víctima española.

Aparte de la preocupación por las pérdidas humanas, está la ecológica: puede producirse un derrame en cualquier momento. Como el crucero había zarpado sólo dos horas antes, guardaba 2.430 toneladas de fuel, que ya han empezado a derramarse. El gobierno va decretar un estado de emergencia en toda la zona costera. Medioambiente ha creado un cinturón de seguridad de 950 flotadores.

Tras el rescate y el hallazgo de las personas desaparecidas, será el turno de las autoridades en explicar lo sucedido. Según informó la televisión italiana, el capitán ya estaba detenido para ser interrogado.

"Todos los buques tienen que cumplir con las normas de seguridad establecidas por la Organización Marítima Internacional. La tripulación está entrenada para hacer frente a las emergencias, y las compañías de cruceros insisten en que este tipo de accidentes es poco frecuente", explica Westcott.

Una ruta convencional que se convirtió en una trampa mortal y es un milagro que no haya habido más muertos

El buque de $460 millones viajaba en aguas calmadas, por una ruta conocida. El hecho de haberse desviado 3-4 millas náuticas de su curso (y hundido tan rápidamente) será fundamental para que los investigadores traten de establecer la causa del accidente.

Se trata de una ruta que el barco hacía 52 veces al año. Por ello, es probable que haya ocurrido un error humano, una falla técnica o una combinación de ambas.

Es posible que la tripulación simplemente cometiera un error y desviara el rumbo. Un equipo de navegación defectuoso puede generar innumerables confusiones. Otras hipótesis sugieren que pudo haber ocurrido una falla de electricidad.

La prensa italiana transcribe hoy varias conversaciones entre el capitán Francesco Schettino, de 52 años, y la Capitanía de Puerto que desvelan además que se ocultó también el motivo del naufragio.

La conducta del capitán y el desastre económico lo dejamos para próximos reportajes.

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Comentarios de Si el "Costa Concordia" llega a navegar en alta mar y entre icebergs hubiera habido otro "Titanic" (I)

frank (18-01-2012 20:31)

Esto es de verdad ó es cachondeo.

Victor Virgós (19-01-2012 13:58)

¡Qué fantásticos reportajes hacéis siempre! Encomiable, denodada y ardua labor, bien pergeñada, un trabajo de equipo. Es lo primero que pensé cuando acaeció la tragedia: ha chocado o encallado contra unas rocas salientes o un bancal muy afilado o rocoso. Habría podido ser muchísimo peor. La actitud del capitán, inverosímil. Terrible tragedia y ¡vaya evacuación! Saludos
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Autor: Diasporaweb (468 noticias)

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  • TragosLargos (Jokin Tragos Largos)
    TragosLargos : El Bilbao tenía contratado para llevar la gabarra al capitán del Costa Concordia. Menos mal que no ganan una final. 26-05-2012 12:34
  • mercedesruiztir (mercedes ruiz)
    mercedesruiztir : @qskf Y todavía alquien duda del naufragio de este Costa Concordia cuyo capitán abandonó el barco y nos dejó a la deriva 26-05-2012 09:58
  • VictoriaSanLo (Victoria Sánchez)
    VictoriaSanLo : RT @SrDador: para que lo entendais bien: ESPAÑA era el Costa Concordia y ZAPATERO era el Capitan Schettino. 26-05-2012 02:04
  • JEagleWarrior (Jose Davalos)
    JEagleWarrior : Se supone que quien dirige el barco toma desiciones... se supone que debe ser el *guía... pero este capitán se parece al del costa concordia 26-05-2012 01:13
  • FRios14 (Francisco Rios Aido)
    FRios14 : RT @Mateo_caparros: Rumores en bilbao , el capitan del costa concordia,se ofrecio a navegar la gabarra,asin los fracaso del atletic 26-05-2012 00:13