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Cuento Corto: "Despertando en el Espacio" Este...

25/03/2013 04:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Cuento Corto: "Despertando en el Espacio" Este cuento obtuvo una mención de honor en la ¨Antología Literaria 2012¨ publicado en Villa Ciudad Parque, Villa General Belgrano, Provincia de Córdoba, Argentina en diciembre de 2012.

Este cuento es uno de una larga seríe de cuentos relacionados a las persepciones espacio temporal que la mente humana capta, o cree captar. Hay una seríe de publicaciones que a simple vista son muy similares pero los amantes de la física tradicional y de la física cuantíca podrán ver las diferencias.

DESPERTANDO EN EL ESPACIO

Yo soy un físico que a rajatabla siempre dijo y sostuvo que si mis colegas buscasen las señales justas que el universo nos da, podríamos encontrar las puertas que llevan a los universos paralelos o, en su defecto, dependiendo del tipo de puertas, a partes muy distantes de nuestro propio universo. Para que así, de una vez por todas, supiéramos realmente como especie para qué existimos en este gran ecosistema.

Un día tuve un sueño que me sacó de mi tiempo y de mi espacio. Se los contaré. Soñé que estaba en una lejana galaxia, con sus respectivas estrellas y planetas, los cuales yo no conocía. Ya mi nave no viajaba, pero la actividad cósmica a mi alrededor era incesante, como la de cualquier galaxia de cualquier pluriverso; había también un tránsito de asteroides y meteoritos de distintos tamaños. No sé por qué motivo en mi sueño tenía la idea de que había viajado mucho. Incluso me daba la sensación de que técnicamente había viajado a través del tiempo. Digo técnicamente porque científicamente no podía, al menos por el momento, comprobarlo.

Mis compañeros de nave vestían extraños trajes de delgado grosor, diferentes de los que solíamos vestir en mi tiempo y espacio. Caminé sin rumbo, al menos eso creía yo. Poco después, me hallé ante una gran sala, que era casi por completo de vidrio, y se podía ver el espacio exterior, con las estrellas cuyas cúpulas de luz las hacían brillar doradas, púrpuras, violetas, etc. Extrañamente el sol no estaba. Pareciera que estaba en un extraño y pintoresco espectáculo, casi diría de tipo folklórico espacial. Por lo que podía ver y sentir, se iniciaba una gran procesión intergaláctica. No estaba solo.

Era un día o una noche especial. Al no estar el sol en mi vista, ni tener reloj, ni aparato alguno de medición, no podía darme cuenta de la época, tiempo, espacio o presente en el cual me encontraba, y mucho menos si era de día o de noche. Llevaba puestos unos extraños ropajes recubiertos de blancas telas casi transparentes. A través de la ventana de esta moderna nave veía cómo miles de destellos brotaban como flores de tomate en un tomatal. Salió una luz imponente, acompañada de dos destellos con tres reflejos intermitentes, los cuales arrojaron un extraño aroma, el cual fue nuevo para mí, y gran sorpresa e impresión me causó.

Veía cómo todos a mi alrededor observaban con asombro cuanto acontecía a nuestro alrededor; no éramos más de diez seres humanos, no pude diferenciar los sexos, sí supe que eran todos humanos. Vi cómo un anillo radiante de luz formaba un perfecto círculo... Dentro del círculo se veían estrellas brillar. Ahí, inmediatamente, comprendí todo, estaba saliendo a través de un agujero de gusano. Pude percibir que el extraño pero para nada desagradable olor que estaba sintiendo era la "materia fantasma", la cual se encarga, entre otras cosas, de desviar la luz, y así la luz formaba maquinalmente ese círculo precioso y luminoso.

Comprendí por eso por qué los científicos hasta ahora nunca habían podido descubrir la "materia fantasma"; la buscaban con los ojos y no con los otros sentidos que los humanos tenemos, en este caso, el más adecuado sería el olfato. Ahí, desde mi mente, un pensamiento sentenció la premisa: "Los agujeros de gusano que dan hacia otros mundos pueden ser reconocidos por la forma inusual en que curvan la luz".

"¡Qué contento se pondría mi colega, el físico Dr. Alexander Shatskiv!", pensé con alegría, pues él vería, si estuviera aquí, cuán acertadas eran sus teorías. Comprendí que la "materia fantasma" tenía energía negativa y masa negativa. Esto causaba el efecto repelente en la luz. Esta era la clave para identificar a los agujeros de gusano, simplemente había que tener un olfato sutil que acompañara al sutil ojo para identificar al agujero de gusano. Una anchísima columna atravesaba el salón postrándose en el medio de su cuerpo, conectando el cristal exterior de la nave. Pasaron caminando delante de mí unas personas, pero me ignoraron, tampoco pude demostrarles emociones. Portaban vestidos extraños trajes como si se tratase de sotanas sin botones con delgadas mangas y unos gorros cilíndricos plateados, de los que salía reflejada una amplia sombra negra. Seguían luego innumerables destellos de estrellas que se podían apreciar por todo el contorno del vidrio; algunos destellos, con sus portadores de iluminada, parecían dibujar sobre el oscuro espacio figuras hieráticas. Todo el amplio espacio a mi alrededor formaba además un coro impresionante de asombro, que entonaba himnos de ciencia, estos parecían elevarse hacia el cielo del dios física y de la virgen matemática, al que acompañaban los repiques de las campanas de todos los científicos de todos los universos y todas las especies. Pero de pronto mi sueño se transformó en pesadilla. Comencé a oler nuevamente el intenso y bonito sabor de la "materia fantasma". Pronto fue mucho más intenso, a tal punto que se impregnó por todos lados. Un gran círculo de luz comenzó a formarse, cuyo diámetro era de cientos de kilómetros. No pude ver los kilómetros con exactitud, pues fue muy intenso el miedo que comenzó a recorrerme. Luces, como llamas blancas, parecieron brotar de todas partes, y un círculo de color negro se formó. Nuestra nave se quedó dentro de este enorme círculo. Aquello que veía, de color negro, era la mismísima "materia fantasma"; pareció además que todo se cubría de luces que se estiraban, luz que brotaba de todas partes... Indiscutiblemente habíamos caído en un nuevo agujero de gusano del tipo inter-universo, al menos eso aparentaban las circunstancias que nos rodeaban. Este tipo de agujeros de gusano asocia un universo con otro, eso significaba que nos estábamos desplazando de un espacio-temporal X a un espacio-temporal Y; de un espacio-temporal perceptible a otro de percepción diferente. De un universo a otro diferente, muchas verdades pude ver, como que los agujeros de gusano son una especie de espuma espacio-temporal... En tan poco tiempo tuve que grabar tanto en mi increíble y complejo cerebro... y allí por suerte me desperté.

Al menos eso creía.

Pero al despertar, o lo que yo creía que era o significaba despertar, enseguida me vino a la mente y recordé que había tenido un extraño sueño que me había sacado de mi espacio y de mi tiempo, en donde yo estaba en una extraña galaxia, con planetas y estrellas, los cuales jamás había visto, ni conocía. Verdaderamente ahí me di cuenta de que estaba atrapado en mi propio sueño nuevamente y en un agujero de gusano infinito del cual nunca más podría salir. Ni pude salir.

FIN

ULISES PASTOR BARREIRO


Sobre esta noticia

Autor:
Ulises Barreiro (669 noticias)
Fuente:
ulisesbarreiro.com.ar
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