Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Jean Bernstein escriba una noticia?

Delfines y Seres humanos: ¿Destino y pasado en común?

26/09/2015 02:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

In their minds (Dolphins) there are answers//And in time we will know// What the truth is about all we don't know //They have no room for hatred// Though they've suffered much pain// From the race we call human, who are afraid of love--- Olivia Newton John "The Promise" (The Dolphin Song)

Traducción: Jean BernsteinFuentes: http://rlknuth.iweb.bsu.edu/ http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/... Distintas investigaciones científicas han confirmado que la composición genética del ADN de los delfines es sorprendentemente similar a los seres humanos. Los delfines están más cerca de nosotros como mamíferos que las vacas, caballos o cerdos, a pesar del hecho de vivir en el agua. "Los delfines son mamíferos marinos que nadan en el océano y fue sorprendente saber que los seres humanos teníamos más en común con los delfines que con los mamíferos terrestres", explica Horst Hameister, profesor de genética de la Universidad de Ulm, Alemania.En los análisis se identificaron 36 segmentos comunes entre el génoma de los seres humanos y los delfines (13 de los 22 cromosomas de los delfines son iguales que los cromosomas del ADN de los seres humanos, los nueve cromosomas restantes fueron reordenados. "La medida de la similitud genética fue una verdadera sorpresa para nosotros " dice David Busbee de la Universidad de Texas A & M.Las similitudes entre delfines y los seres humanos sugiere evaluar seriamente las teorías de un posible origen en común.

La estructura del esqueleto de los cetáceos muestra vestigios de los dedos del pie y espolones. Según las teorías de los científicos éstos evolucionaron hasta convertirse en poderosas aletas y colas, lo que indica que delfines y ballenas alguna vez vivieron en la tierra y es posible que los delfines, seres humanos y los simios puedan haber evolucionado de un ancestro común hace millones de años.Cuando se formuló la hipótesis del simio acuático, el punto de vista convencional y el mayoritario de la evolución humana era que los primeros homínidos evolucionaron en las sabanas africanas (Esta teoría de las sabanas africanas posteriormente evolucionaría en una teoría científica que actualmente postula que los homínidosevolucionaron en la selva o en un ambiente semiselvático, presentando un origen terrestre sin influencias semi-acuáticas en su evolución).Max Westenhofer en el año 1942, en el The Road to Man (Der Eigenweg des Menschen) sería quién originalmente sugirió la hipótesis del simio acuático. Sin embargo esta fue dada más a conocer en 1960, por el biólogo marino Sir Alister Hardy (1896-1985), cuando aún no existía toda la información recopilada actualmente sobre la evolución humana; la cual llevaría a postular su origen selvático.Posteriormente, la escritora feminista Elaine Morgan reviviría la hipótesis de una forma considerada actualmentepseudocientífica; al desarrollar y promocionar la AAH en su primer libro sobre el tema, The Descent of Woman(La Descendencia de la Mujer, o Eva al Desnudo), en 1972. Posteriormente escribiría otros libros que seguirían esta temática: The Aquatic Ape (El Simio Acuático) en 1982, The Scars of Evolution (Las Cicatrices de la Evolución) en 1990, y The Aquatic Ape Hypothesis (La Hipótesis del Simio Acuático) en 1997.

Esta teoría postula que es posible que todos los mamíferos sin pelo tengan un origen acuático. Cuanto más tiempo un animal ha estado en el agua es mayor la pérdida del cabello. Los delfines poseen todavía pocos pelos alrededor de su hocico.La posición sexual más frecuente entre los seres humanos es cara a cara, la única posición de cópula de los delfines es cara a cara. Los delfines como los seres humanos tienen una sexualidad abocada al placer, no está limitada sólo a la reproducción.Hay una capa de tejido graso debajo de la piel en los seres humanos que nos hace diferentes a los simios, porque éstos no poseen esa capa de grasa. Esta capa o tejido graso se encuentra en los delfines y todos los mamíferos marinos al igual que en los bebés de los seres humanos otorgándoles la cualidad de flotabilidad natural.Clases especiales de lípidos, conocidos como los ácidos grasos esenciales para el tejido cerebral como el omega 6 y omega 3 se utilizan en el cerebro de los seres humanos en un equilibrio de 1:1 esta misma proporción sólo es compartida con los delfines.Aunque la mayoría de los simios tienen miedo al agua, a los seres humanos les atrae el agua y nadar por placer. Los bebés de los seres humanos pueden nadar incluso antes de aprender a caminar. Cuando estamos bajo el agua nuestra frecuencia cardíaca inmediatamente se ralentiza, reflejo natural en los mamíferos marinos como los delfines y también las ballenas.

En los seres humanos, el nacimiento es doloroso y con frecuencia difícil, porque la cabeza del niño y sus hombros son de mayor tamaño que el suelo de la pelvis de la madre, por lo que es necesario para el bebé avanzar por el canal del parto en un movimiento en espiral para salir, al igual que los bebés de los delfines.Otro rasgo común compartido entre los seres humanos, los delfines y ballenas es que tienen una gran corteza cerebral y el neocórtex más amplio y un comportamiento más rico y complejo en comparación con la mayoría de los mamíferos.

Los delfines son increíblemente inteligentes poseen memoria y son capaces de resolver situaciones inesperadas. Sienten y expresan emociones, adoran las caricias porque su sentido del tacto está muy desarrollado.Además de poseer un alto grado de conciencia, no sólo pueden reconocer a otros, sino que también pueden reconocerse a sí mismos. Sin embargo, los científicos creen que es probable que los delfines posean una inteligencia que va más allá de nuestra capacidad de medición y es posible que su inteligencia sea mayor y muy diferente a la nuestra.Por ejemplo, en el interior del cerebro de los delfines existe una cámara que desconcierta a los investigadores, los estudios que han realizado a esta zona del cerebro de los delfines sugieren que podría servir para alcanzar estados de meditación, contemplación o pensamiento abstracto. Otros creen que esta cámara, además les proporciona la capacidad de comunicación telepática y visualización holográfica, con la cual transmitirían un código cetáceo, un tipo de comunicación energética.La lista continua, tal vez ha llegado el momento de encontrar la relación existente entre estos descubrimientos científicos y los antecedentes que han sido considerados como parte de una mitología histórica o simplemente como conocimiento transmitido a través de las generaciones.Famoso es el Oráculo de Delfos, el oráculo sagrado de la antigua Grecia; en la mitología de la cosmovisión sumeria se menciona a Oannes, un ser anfibio, semidios mitad pez, mitad humano. Los Dogon pueblo de la república de Malí en África occidental denominan Nommos a seres ancestrales conocidos como los "Maestros del Agua" y también los describen como seres con forma de pez.En algunas tribus ancestrales de Hawai, Australia y Nueva Zelanda, atribuyen y reconocen poderes curativos a los delfines. Según sus antepasados los delfines son grandes sanadores que poseen la capacidad de aumentar y transformar las frecuencias energéticas de los seres humanos. Opinión que también comparte el obstetra Michel Odent: “No hay duda sobre que el ultrasonido emitido por los delfines tiene efectos biológicos en nosotros”.Una opinión similar tiene un equipo de investigación del Instituto Sirius en Puna, Hawai: ”Más allá del diseño de la vida, el ADN juega un poderoso papel en las recientes comunicaciones descubiertas entre los delfines y humanos. Simplemente es sorprendente descubrir que los seres humanos estamos íntimamente relacionados con los delfines“.Personas que han tenido experiencias con delfines manifiestan que no es necesario estar en su presencia física para ser tocado por las vibraciones que ellos emiten.

Son altamente evolucionados, omnidimensionales, son seres que viven en la Unidad. Ellos están aquí para ayudarnos, nos apoyan y nos guían en nuestro recuerdo ancestral de la plenitud radiante inherente de la vida y de la naturaleza. Ellos viven el ahora y su amor por la humanidad es profunda "Si podemos demostrar que los seres humanos son similares a los delfines, y todo lo que pone en peligro a los delfines es también una preocupación para los seres humanos, puede ser más fácil persuadir a los gobiernos para convertirse en serio a la lucha contra la contaminación industrial y el mantenimiento de océanos limpios", David Busbee de la Universidad de Texas A & M.En el otoño de 1950, una draga que se encontraba a una milla de distancia de las costas de Florida, detonó una carga de dinamita a varios metros de profundidad. Tras el estruendo, apareció un delfín visiblemente herido que era incapaz de ascender para respirar a consecuencia de la explosión.De repente, dos compañeros se colocaron a un lado cada uno y, sosteniéndole, le ayudaron a alcanzar la superficie para tomar aire hasta que el herido se recuperó y pudo nadar por sí mismo. En otras ocasiones se ha observado cómo algunos delfines con arpones clavados en el cuerpo, son auxiliados por otros individuos que intentan romper el sedal o dan fuertes golpes a los cascos de los barcos.Esta asombrosa convergencia en un organismo de una inteligencia desarrollada y capaz de una gran complejidad social sólo se ha dado en contadas ocasiones en la historia de la evolución de las especies, probablemente únicamente en primates, elefantes y cetáceos. Además, surgió en procesos completamente independientes, ya que el ancestro común de delfines y humanos vivió hace más de 95 millones de años y, por lo tanto, la inteligencia en estas especies evolucionó de forma separada.

Los delfines pertenecen a una familia de especies muy numerosa, la familia de los delfínidos, que incluye también a orcas y cachalotes. Todos ellos proceden de un género parecido al de los ciervos, llamado Indohyus. Estos animales vivieron en el Eoceno, hace 55 millones de años aproximadamente, y estaban emparentados con el ancestro del hipopótamo. Uno de los aspectos más interesantes de la historia evolutiva de los delfines es que, debido a algún cambio brusco en el entorno, sus ancestros regresaron al mar tras un largo periplo en la Tierra de varios millones de años.

En unas investigaciones llevadas a cabo en los años ochenta por el biólogo Louis Herman, de la Universidad de Hawai, con un delfín mular llamado Akeakamai, se demostró que éste era capaz de procesar información semántica y sintáctica. El equipo comprobó que los delfines entienden que un cambio en el orden de las palabras, se traduce en un cambio del significado del mensaje, lo que prueba que estos seres son capaces de asimilar una estructura gramatical. Por ejemplo, no es lo mismo decir “lleva esta piedra a Pedro” que “lleva a Pedro a la piedra”Akeakamai también era capaz de usar símbolos y asociarlos a diferentes objetos que habían sido introducidos previamente en la piscina. En otra prueba, ante la pregunta de los investigadores sobre si un objeto estaba presente o ausente en el tanque de agua, el delfín debía responder sí o no apretando una palanca. En aproximadamente un 90% de las ocasiones, respondió correctamente.

Se ha probado también que los delfines que habitan en libertad en la Bahía Tiburón, en el oeste de Australia, utilizan herramientas. Parece ser que se cubren el morro con esponjas a modo de fundas de protección, mientras remueven la arena del fondo del mar en busca de alimento. De esta forma, evitan herirse con los corales y los peces peligrosos que hay enterrados. Sabemos además que este comportamiento es cultural, porque es adquirido mediante aprendizaje social de otros compañeros y transmitido de generación a generación. Por tanto, saben imitar. Además, son capaces de reconocerse ante un espejo.Aunque la distancia genética entre humanos y delfines es grande, estos asombrosos seres poseen algunas características que inducen a pensar en la existencia de una poderosa inteligencia que merece ser estudiada en profundidad, ya que de manera misteriosa, evolucionó sin conexión alguna con la nuestra. Por esta y otras razones, observar e investigar a los delfines puede resultar fundamental para conocer la naturaleza y origen de la inteligencia del ser humano.


Sobre esta noticia

Autor:
Jean Bernstein (168 noticias)
Visitas:
10397
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.