Desde aquí, hasta el cielo

Medir la cantidad del amor que sentimos por los demás, de niños se nos hace muy fácil, ya que hablamos con el corazón, no tenemos pensamientos falsos en nuestra mente y lo único que nos llega a la mente lo decimos sin pensar, sin pensar por que es sincero, de niños el amor que sentimos por los demás es inmenso, no tiene fronteras, no tiene colores, nuestros padres son los mejores del mundo, nuestra casa es la más bella, nuestros amigos son únicos, nuestro entorno es perfecto, si, perfecto ya que no vemos las cosas con los ojos de la cara sino con los ojos del corazón, nuestros sentimientos vienen denuesto interior.
Cuando en los jardines infantiles hay niños de diferentes colores, ellos no se dan cuenta de ésto, ellos no se fijan en el color de sus compañeros, desgraciadamente los padres si, allí es donde comienzan los problemas, nosotros les ensenamos a nuestros hijos las diferencias, nosotros nacemos buenos, nacemos con el amor formado en nuestro ser y el amor es más fuerte que cualquier otro sentimiento, ya que los niños por lo general son buenos y bondadosos.Te quiero desde aquí hasta el cielo.
Te quiero
Una frase muy propia de los niños para explicar o definir que tan grande es el amor que siente, su amor es inmenso, infinito. Aprendamos a querer y a querernos de ésta manera, de la manera que nos formaron cuando llegamos al mundo, busquemos esa parte, con la que nacimos, ya que si llegamos con ella, debe de estar allí, solo debemos de recordar como eramos antes de emprender el camino.
El camino es largo y no siempre se tienen encuentros agradables, nuestro cuerpo es un campo tendido en el espacio, en el cual caen diferentes semillas y todas crecen en él, solo que debemos de ser conscientes de lo que queremos cosechar, manteniendo limpio tu campo, manteniendo limpia tu mente no permites que la mala semilla se apoderé de ti.
Medir el amor
Amemos intensamente y sin diferencias, así nacimos, para eso venimos.








