Empresa de autor
“(...) Y comprendo, justamente, que el juego de su arte tiene que lograr una perfecta ilusión de realidad. ¡Pero también tiene que pensar que nosotros no tenemos otra realidad más allá de esta ilusión!” - Luigi Pirandello (fragmento de “Seis personajes…”)
En su conocida e ingeniosa obra teatral “Seis personajes en busca de autor”, Pirandello nos muestra el débil límite entre realidad e ilusión, y como esa ilusión puede llegar a ser una realidad en sus consecuencias para quien la sostiene desde su creencia.
Los personajes -de ellos hablamos cuando hablamos de nosotros mismos- son ilusiones teatrales o socioculturales que -en este caso- al irrumpir en el escenario alegando derecho propio a la palabra, convocan y demandan al director que se haga cargo de un argumento que ha quedado, por decisión ingrata de un autor, sin posibilidad de representación.
Porque solo re-presentándose en el espacio -material al tiempo que simbólico- del escenario social, el personaje adquiere vida. Y así, en ese juego de roles, adquiere una “perfecta ilusión de realidad”, sin serla en sentido estricto, ya que todo se despliega en el “como si” del mundo humano. El personaje que sociocultural y laboralmente somos sin re-presentación no trasciende lo imaginario. Cuando sube a escena en el marco de una historia común, adquiere un sentido de pertenencia y asume su dimensión simbólica, es decir es alguien singular que representa algo particular para algún otro.
De manera sencilla: deja de estar “pintado” en el decorado y pasa a “protagonizar” la escena.
Volviendo a nuestro ejemplo, el espectador sorprendido se entera por boca de los personajes de marras que después de crearlos el autor se niega a representarlos en alguna de sus obras. Pero ellos, no resignándose a permanecer en el olvido, se independizan y se dedican a deambular por los teatros en busca de algún otro autor que los inmortalice en una obra que pueda contener sus historias. Los personajes, -comenta Pirandello en relación al origen de la idea que lo llevó a escribir el texto- eran “criaturas de mi espíritu, estos seis estaban ya viviendo una vida que era de ellos y ya no mía, una vida que no estaba en mi poder negárselas”. Es interesante además, que los personajes aparecen en medio de un ensayo de otra pieza del propio Pirandello: “El juego de roles” (sic). Todo cierra. Desplegar roles en el teatro como en la vida cotidiana es después de todo un juego muy serio, que solo puede ser jugado por personajes que visten a las personas que los encarnan.
Al igual que en la obra teatral, el personaje laboral expresa con su actividad reglada (guionada) un comportamiento de rol, es decir rutinas descriptas y orientadas por las características que debe observar el puesto de trabajo. Cada uno desde ese personaje -como los agobiados personajes de Pirandello- busca encajar su personalidad y sus necesidades como personas, de la mejor manera posible en la obra compartida: la tarea en el escenario laboral.
El personaje laboral en busca de la persona realEl hombre trabajando asume un rol laboral-profesional sostenido en la máscara del personaje que le toca desempeñar por un lapso o por toda la vida si ha elegido una profesión estable
El plan de trabajo, la coordinación del director (aquí el jefe) posibilitará darle una articulación y un sentido a lo que hacemos para que la historia entonces resulte comprensible.
Si esto no ocurre, si no hay historia común que le de significación al hilo y a la trama de nuestros actos como trabajadores, comenzaremos a buscar autores que nos reúnan bajo una escenificación coherente que permita humanizarnos frente a la mirada de los espectadores: Los otros del grupo, nuestros amigos, nuestra familia, la comunidad. El personaje laboral es una “ilusión verdadera”, porque somos en gran parte lo que hacemos. En el personaje que juego hay una parte importante de mi identidad. Por eso los seis “necesitaban” expresarse para ser más realidad y menos ilusión.
Las seis herramientas del buen gestionador
Decíamos hace tiempo en este mismo espacio (“Así en la vida como en el teatro”) que “ (…) el hombre trabajando asume un rol laboral-profesional sostenido en la máscara del personaje que le toca desempeñar por un lapso o por toda la vida si ha elegido una profesión estable. Pero a diferencia del actor teatral que una vez ha descendido el telón vuelve a su “ser personal” sin confundirse con el personaje de la obra (a menos que sufriera un trastorno psicológico), el hombre trabajando (incluido el actor respecto de su rol profesional como actor) suele absorber paulatinamente a su personaje mimetizándolo con la persona única que es y hasta encorsetando su estilo personal (la parte relacional de la personalidad), para adecuarlo a los rigores del personaje…”.
La ilusión de ser lo que se hace. Y si lo que se hace no tiene sentido para el público, al final no podré ser yo mismo. El personaje en lugar ayudarme a encontrarme con mi identidad, me ahogará en la alienación del hacer nada significativo para nadie.
Es aquí donde el buen gestionador (el director de escena) debe aplicar la “Regla de las seis E”, cada una destinada a sendas categorías: Enseñar a la persona (para satisfacer sus necesidades); Entrenar al personaje (para perfeccionar el rol); Estimular la personalidad (para adecuar el estilo); Equilibrar la situación (para controlar la contingencia); Evaluar el desempeño (para regular los ajustes) y Estimar el resultado (para asegurar la meta)
Enseño y entreno para estimular y equilibrar, sin dejar de evaluar y estimar: Enseño a la persona y eso me permite entrenar al personaje que encarna. Así estimula la personalidad del empleado y teniendo en cuenta la situación puedo ajustar las rutinas para regular los desempeños. Esto me permite estimar resultados y constatar si están en línea con las metas y objetivos generales. Empresa de autor. Todo un arte.
(c) by AF; 2012
Contacto con el autor: afcRRHH@gmail.com
* * *
Añade tu comentario
Comentarios de Empresa de autor
Sobre esta noticia
Autor: Alberto Farías (31 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 314
Tipo: Tutorial
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita
- 1El Gobierno está pensando en crear un gran banco público, ¿para que paguemos todos sin rechistar en caso de pérdidas?
- 2El precio de los módulos FV ha caído casi un 75% en 36 meses
- 3El Ibex vira al rojo a media sesión (-0,58%) y se encamina a un nuevo mínimo anual
- 4La Comisión Cardenalicia del banco del Vaticano, IOR, censura la gestión del presidente dimisionario
- 5Novagalicia trabaja en un plan que incluye socios privados y una inyección de capital público
-
1¿Cuál es mi parte del pastel? ¿Por qué aumentan las ventas de una empresa?
-
2La Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad impulsa la iniciativa de Bureau Veritas Business School
-
3La Agencia Catalana de Residuos adjudica a 8 empresas la gestión de los residuos especiales domésticos
-
4Sepla cree que el laudo no devuelve la paz social al no readmitir "inmediatamente" a los despedidos
-
5Compromís asegura que con el dinero de Bankia se habrían evitado más de 150.000 desahucios
-
6Jazztel aprueba un plan de opciones sobre acciones para fidelizar empleados









