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Entre dos fuegos

08/05/2009 12:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No saben de televisión, de prensa, no conocen el teléfono, el móvil, la radio; sólo saben vivir. Vivir!! Algo que muchos de nosotros desconocemos.

No saben de compra venta, no tienen “sociedad de consumo”, no arrinconan riquezas, ni lujos, no tienen ni quieren la electricidad, sólo tienen un tesoro maravilloso y que les da todo cuanto ellos necesitan: La naturaleza.

Los Indios Awá constituyen una pequeña comunidad de indígenas amerindios que ocupan una larga franja entre la frontera de Ecuador y Colombia, en la selva con sus extensos bosques, sus riachuelos que desembocan en el rio Telembí. Su población no alcanza los 20.000 habitantes, habitan en pequeñas casas que construyen rudimentariamente con madera y cáñamo, techos a cuatro aguas y como acceso un tablón que les sirve de escalera. Dentro es todo tan simple que, esa misma sencillez, te  asombra de lo práctico y acogedor de sus hogares. Duermen en cómodas hamacas o jergones de paja, su vestimenta no llega más allá que un pequeño “bañador” muchos ellos confeccionados con la corteza de la damajagua y con fibra de una planta llamada tetere. Son monógamos y su religión se basa en  adorar a  seres superiores con poderes divinos que se refleja en todo lo que les rodea, en la propia naturaleza. Viven exclusivamente de sus cultivos de maíz, banana y caña de azúcar, cazan y su granja está formada por pavos y gallina salvaje. De constitución física diminuta, son delgados y bajitos, tienen una agilidad prodigiosa digna de nuestros mejores atletas, sus arcos y flechas de caña de bambú son sus armas para la caza de algún roedor. Su idioma es el “awápit” y muy pocos hablan el español, que se nos asemeja a un castellano antiquísimo

Los indios awá están atrapados entre dos fuegos, por un lado las FARC (fuerzas armadas revolucionarias colombianas) y por otro el ejército y las fuerzas de seguridad del gobierno de Colombia.  Las FARC han ocupado violentamente gran parte del territorio de los awá, los utilizan como “vigías” ante las infiltraciones de los comandos del ejército de Colombia, y al mismo tiempo la policía y seguridad del Estado Colombiano los usa como guías en las selvas y bosques para localizar campamentos de la FARC.

En el último mes han muerto asesinados por la FARC 30 indígenas de la tribu awá, han violado a sus mujeres y han quemado sus hogares, sólo por el hecho de creerlos “traidores a su causa”. ¿Qué causa? ¿Que “causa puede justificar el asesinato y violación de mujeres y niños? ¿Acaso la “causa”, el motivo, de la actuación de los FARC es la misma “causa” y “motivo” de la vida de los indígenas colombianos?

Se habla muchísimo de los secuestrados por la guerrilla terrorista Colombiana, se dice que se tiene que hacer hasta el último esfuerzo para la vuelta a sus hogares de más de 600 secuestrados; y desde luego es un verdadero drama que ha dejado a muchas familias de Colombia totalmente fragmentadas, rotas, deshechas…  y en eso somos solidarios y  hacemos todos los esfuerzos posibles e imposibles para conseguirlo.

Pero nadie, absolutamente nadie, habla de la matanza de los indígenas incluso por las propias fuerzas de seguridad del estado Colombiano. Sin juicio y sin consejos de guerra, el simple hecho de la duda sobre una posible traición es suficiente para descargar el cargador de una pistola baretta en la cabeza de un indígena awá. ¿Quién llora por ellos? ¿Quiénes levantan su voz para decir STOP a la muerte de víctimas inocentes?

Los awá han pedido que se les deje recoger a sus muertos, esparcidos por los bosques de la selva andina, y la contestación ha sido asesinar a todo aquel que lo intentara. “ solo saldremos muertos de nuestra tierra”  ésta ha sido la lacónica respuesta de un  jefe awá cuando le indique la posibilidad de un cambio de lugar a otro más seguro.

El Gobierno colombiano pretende, con la excusa de proteger la vida y los intereses de los indígenas, militarizar toda la zona, es decir convertir a los indígenas en soldados paramilitares a su favor. Es un genocidio lo que está ocurriendo, la matanza de todo un pueblo indígenas ante la mirada indiferente de  todo el mundo. Un mundo preocupado en su “crisis” económica, cuando en la realidad se debería preocupar de la “crisis de valores” que ya ha llegado a tocar fondo. o sea a la ruina total. La fecha tope para que las FARC dejaran pasar a recoger a los indígenas asesinados ha pasado, el pasado lunes, 23 de febrero,  a las 18:00 pm fue el ultimátum ya vencido.

Estoy convencido de que se puede llegar a un acuerdo. Es totalmente inhumana la crueldad y el sadismo para con estos indígenas. Abandonados a su suerte esperan la ayuda de cualquier  institución, organismo internacional que les proteja de sus legítimos intereses. Parce que solo nos escandalizamos cuando vemos de cerca el terror, cuando observamos cómo se derriban las torres gemelas en New York y mueren 3.600 personas, o bien en los trenes de cercanías en Madrid donde son masacradas 198 personas, o las victimas de Londres, o de Casablanca, etc. ¿Pero a quien les importa la suerte de 20.000  indígenas awá? ¿A quienes les importa la vida de mujeres y niños de la tribu awá? ¿A quienes les importa la matanza de hutus y  tutsis en Ruanda? ¿Los muertos de Somalia, Tanzania?

Pensamos “Que más da, al fin y al cabo no son de nuestra civilización, no tienen nuestras costumbres, nuestras religiones; siguen siendo unos bárbaros”. En realidad los barbaros somos todos nosotros, los occidentales que, aun conociendo el drama, el atropello, el holocausto, el genocidio; miramos hacia otro lado y nos limpiamos nuestra conciencia a base de nuestros lujos y comodidades.

 

El pueblo awá  se encuentra ubicado en la parte occidental del Macizo Andino, comenzando en la cuenca alta del rio Telembí (Colombia) y extendiéndose hasta la parte norte del Ecuador. Aproximadamente unos 3.500 kilómetros cuadrados de extensión, las constantes lluvias hacen de la zona una gran biodiversidad.


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Campoamor (1 noticias)
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