La financiación de la investigación ha estado a cargo del Ministerio de Cultura del Gobierno Central y se ha contado en algunos años con la subvención del Ministerio de Ciencia e Innovación y de algunas empresas valencianas dedicadas a la restauración, como E.M.R. y SECOPSA., ya que dentro de los trabajos efectuados se contempla la próxima restauración de la gran casa de Ariadna, una de las más grandes de Pompeya.
En ambos trabajos anteriores , ya se habían identificado instalaciones dedicadas a la fabricación de perfumes que habían funcionado a lo largo del siglo I d.C.
Esta confluencia en los resultados de los dos proyectos anteriores, que habían tenido en lugar en la misma zona, hizo surgir la iniciativa de proponer un proyecto internacional franco-español para estudiar arqueológica y conjuntamente las actividades perfumeras de Pompeya. A tal fin, a principios de 2011 se firmó un convenio de cooperación entre el CJB (CNRS) y el IVCR para el estudio de la actividad productiva y comercial en la Vía degli Augustali, que fue la calle de mayor actividad económica de la famosa ciudad.
La intervención se inició el día 20 de abril de 2011, quedando concluida el 12 de mayo de 2011. Las labores arqueológicas se centraron en la excavación en extensión de tres supuestos talleres de fabricación de perfumes situados enfrente del mismo del gran mercado público (macellum) de la ciudad.
En el primero de los talleres, en un amplio espacio subterráneo, aun se encontraron los restos de la erupción del 79 d.C., cuyas piedras y cenizas volcánicas habían sepultado un juego de balanzas y medidores de bronce, que se debieron usar para pesar la mercancía que allí se vendía. En el interior de un brazo de la balanza había un papiro enrollado. También se recuperó una pequeña ánfora de Palestina que aun conservaba en su interior los restos carbonizados de dátiles.
En las excavaciones anteriores de esa misma calle, precisamente los hallazgos más destacados y los que habían sugerido la probabilidad de la existencia de una actividad perfumera habían sido los de sendas prensas de aceite, tanto en la zona de trabajo del equipo francés como el valenciano.
En el tercer taller se siguió confirmando el carácter manufacturero-y comercial de la zona y fue donde se realizaron los hallazgos más antiguos e interesantes, ya que se ha evidenciado que la actividad perfumera se desarrolló, al menos, desde mediados del II a.C. y perduraría hasta la destrucción de la ciudad por la erupción vesubiana.
En este espacio se han encontrado dos balsas de época distinta, que reafirman el carácter manufacturero constante en la zona. Así mismo, destaca la aparición de un pequeño basurero con más de un centenar de recipientes de perfumes (ungüentarios), que no nos ofrecen dudas del carácter perfumero de la zona a partir del siglo II a.C..


Autor: Javier Mesa Reig (9549 noticias)
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