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ERE QUE ERE

06/05/2009 12:21 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En momentos de crisis, muchas empresas recuren a la regulacion de empleo y a la reducción de plantilla. Una opción que si a veces es necesaria, en muchas ocasiones sirven para maquilla una pesima gestion de la empresa.

En un contexto de crisis como la que estamos viviendo en España, acudir a los expedientes de regulación de empleo (ERE) es una práctica muy extendida que no siempre tiene justificación real. Salvo en muy contadas ocasiones  donde responde a una situación muy grave de la empresa, nunca puede ser la única salida para garantizar la supervivencia de la empresa.

La baja competitividad de nuestras empresas no se soluciona reduciendo o congelando los salarios, flexibilizando al extremo los mercados laborales o con otras medidas por el mismo estilo. Hay que ir más allá.

Centrar la viabilidad de una empresa solo en estos parámetros es aplicar la política del avestruz, evitando entrar en un análisis profundo del funcionamiento general de la empresa y del nivel de responsabilidad del empresario en el momento de definir las políticas estratégicas de la empresa y de contratación.

Durante los últimos años, hemos aplicado políticas del tercer mundo compensando nuestra baja productividad y competitividad con la incorporación de mano de obras no cualificada de bajo coste.  No supimos dar valor añadido a nuestros productos. Hoy las empresas que quieran salir de esta situación deberán profesionalizar su gestión y sus recursos para poder abrirse al exterior.

Parece un contrasentido destinar tanto dinero a pagar a personas, que la empresa a formado para que dejen de trabajar.

El coste financiero que representa un ERE para la empresa es enorme. No sería más útil, utilizar esos recursos en mejorar la productividad de la empresa, en formar el personal, en mejorar la calidad de nuestros productos, en profesionalizar nuestra red comercial, para abrir nuevos mercados exteriores que nos permitan aumentar nuestras ventas. Y si vendemos más necesitaremos más gente. ¿No? Parece un contrasentido destinar tanto dinero a pagar a personas, que la empresa a formado, a veces poco, para que dejen de trabajar. ¿Quién va a comprar entonces sus productos?

También el trabajador tiene que hacer un profundo examen de conciencia sobre su nivel de responsabilidad en su situación laboral fruto de una larga época de bonanza donde encontrar trabajo era muy fácil. Quien quería formarse, si trabajar en la construcción era de lo más lucrativo.

En 1856, Frederick Taylor, padre del Taylorismo decía:

“…en todo el mundo industrial, una gran parte de la organización de los patronos, lo mismo que los empleados, están por la guerra más que por la paz…La mayoría de estas personas creen que los intereses fundamentales de los empleados y patronos son forzosamente antagónicos…la Administración Científica tiene…el firme convencimiento de que los …intereses de unos y otros son únicos y los mismos; que no puede haber prosperidad para el patrón, en un término largo de años, a menos que vaya acompañada de prosperidad para el empleado, y viceversa…”

Parece mentiras que siga siendo tan actual. 153 anos después.

 

Francisco M. López

Ingeniero Comercial

Consultor Lean Management

ESTRATEGOR, E+E

estrategor@estrategor.es

 


Sobre esta noticia

Autor:
Francisco Lopez (1 noticias)
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140
Tipo:
Tutorial
Licencia:
Creative Commons License
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