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España: la hora de hoy

03/08/2009 12:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El régimen monárquico se ha demostrado incapaz de solventar los graves conflictos que aquejan a la sociedad española; unos los ha creado el mismo régimen, con otros ha intentado convivir, todos juntos nos llevan hacia un país inviable

Pocas imágenes resultan tan reveladoras de la grave situación institucional que atraviesa España como la del pasado día en Mallorca, en la misa por los dos Guardias Civiles, con Zapatero y Rajoy escenificando una pretendida unidad de los partidos del régimen contra ETA. Sus caras de derrota e impotencia lo decían todo.

Pocas palabras resuenan ya tan huecas, tan vacías, como las de un monarca cuya credibilidad institucional y personal hace aguas en este marasmo de deslealtades en el que su régimen ha convertido a España. Y es que a hora de hoy esperar del régimen la victoria frente al terrorismo etarra significa no conocer la historia reciente de España, no darse por enterado del deterioro institucional que padecemos desde el advenimiento de Zapatero, pero que viene fraguándose desde los años '80, o ser miembro beneficiario de la oligarqía partitocrática y dar por buena la sangre ¡de casi ya 900 españoles!, con tal de seguir disfrutando de prebendas, coches oficiales y magníficos sueldos y dietas en cualquiera de la multitud de reinecillos de que consta hoy la muy mutilada España.

No, el régimen monárquico no solucionará el problema del terrorismo, ni las tensiones independentistas, ni la incapacidad de la justicia, ni la educación que convierte a nuesttra juventud en analfabeta. No, todos estos problemas no serán solucionados por la monarquía partitocrática porque fue ella quien los creó y quien los mantiene vivos, por la torpeza institucional que generó aquella broma de mal gusto que conocemos como Transición.

Ni la monarquía ni los partidos que la sustentan acabarán con los acuciantes problemas que aquejan, tan gravemente ya, a la Nación

Vean sino, y sólo a modo de ejemplo, el supuesto problema del independentismo catalán: se redacta un estatuto ilegal, primer paso hacia la independencia, a la cual por cierto ya se le ha puesto fecha, se convoca un referéndum al que acude sólo el 43% de los electores pero el TC. no se atreve a llevarle la contraria a la clase política porque les deben el puesto. Así una situación relativamente fácil de solucionar se trueca en este régimen en un grave problema que puede desembocar en una cierta desmembración de la Nación. Claro que esto ocurre en un país donde los partidos políticos han puesto de rodillas a las instituciones las cuales no tienen otra función que la de mantener el statu quo de las oligarquías que los forman. Así pues, el inedependentismo catalán, que es y ha sido siempre el de las oligarquías catalanas, campa por sus respetos a pesar del escaso apoyo real que recibe.

Vean también la evolución del terrorismo etarra que ha sido financiado por las arcas del estado hasta antes de ayer, vean a la justicia a la que los políticos han secuestrado a la vista de todos y sin el menor rubor convirtiéndola en una maquinaria paupérrima en medios y cuyo único objetivo es la prevaricación constante a favor de los intereses del gobernante de turno, vean la educación enfangada en el lodazal autonómico, vean a un país con 4 mill. de parados y una maquinaria estatal cuyo coste autonómico es insostenible, y así, ¿cuántas cosas más?.

No, ni la monarquía ni los partidos que la sustentan acabarán con los acuciantes problemas que aquejan, tan gravemente ya, a la Nación. Estamos asistiendo al fin de un régimen, se desmoronará con lentitud o se derrumbará de improviso. Cómo salga España de ello dependerá de la valentía y de la inteligencia institucional que los españoles pongamos en juego.

La torpeza institucional que generó aquella broma de mal gusto que conocemos como Transición es la raíz de los problemas de hoy

Me parece que la cosa no pinta bien


Sobre esta noticia

Autor:
Diego Martínez García (3 noticias)
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Tipo:
Opinión
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