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Un estudio revela que "el expolio francés de obras de arte en 1810 fue para crear un museo en el Alcázar"

03/12/2009 14:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El trabajo de investigación de la historiadora Rocío Ferrín publicado en 'El Alcázar de Sevilla en la Guerra de la Independencia. El Museo napoleónico' desvela que "el expolio de 999 obras a instituciones religiosas, en su mayoría, realizado por el Mariscal Soult en 1810 fue para crear un museo de arte en el Rea Alcázar de la ciudad hispalense".

Durante la presentación del libro hoy en Sevilla, el coordinador del Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica, Juan Ortiz Villalba, señaló que las 999 obras, concentradas entre febrero y julio de 1810, constituyeron "un museo napoleónico con más de 30 salas del Alcázar abiertas, incluso los fines de semanas, al público sevillano".

Asimismo, aseguró que se trató de un "museo de Bellas Artes y el primer museo de arte de la ciudad". Además, dijo que "así se desmiente la tesis de Gómez Imaz, llevado por su galofobia, de que los franceses se fueran a llevar los 999 cuadros".

En este sentido, afirmó que "Soult fue un rapaz" y que éste "se llevó una parte de los 121 cuadros que desparecieron definitivamente después de 1813 del Alcázar para el museo napoleónico de Madrid".

La autora del trabajo editado, Rocío Ferrín, indicó que "la documentación que ha aparecido en el Archivo Histórico del Palacio es posterior al inventario de 1810 de José Bonaparte, donde se recogen las 999 obras que se trajeron de casi 60 instituciones religiosas, en su mayoría, de Sevilla y la provincia".

Este expolio religioso llevado a cabo por el Mariscal Soult es conocido por todos gracias al inventario de Manuel Gómez Imaz, sin embargo, el trabajo de Ferrín aporta luz al proceso que se llevó a cabo posterior al año 1813 para devolver las obras que quedaron en el Alcázar a sus propietarios.

OBLIGACIÓN DE DEVOLUCIÓN

Fernando VII dictó una real orden por la cual obligaba al teniente de alcaide del Real Alcázar a devolver las obras de artes y así terminar el proceso de la expoliación. Una de las novedades que se aporta es un inventario de 1813 donde se refleja que tras la marcha de los franceses de la ciudad, el Alcázar albergaba 878 obras, es decir, habían viajados con ellos 121 cuadros, entre los cuales se encontraban principalmente obras de Murillo y Zurbarán, lo que refleja, según Ferrín, "el amor por la escuela andaluza" y que éstas en la actualidad se encuentran en museos europeos o estadounidenses.

El proceso de devolución es lo que se desarrolla en este nuevo libro sobre el expolio de Soult a las instituciones religiosas. La documentación novedosa se divide en tres partes, esto es, los inventarios posteriores a 1813, las instancias de los dueños que pedían al teniente que se le devuelvan las obras y los recibos de entrega de cada una de las obras que se encontraban en el Alcázar en 1813.

La labor de devolución, según la investigadora, se desarrolla durante un periodo de casi diez años y "sin que se conozcan problemas entre los propietarios, pese a la dificultad de la nomenclatura de las obras". Resaltó el papel que jugaron los tres tenientes de alcaide que ocuparon ese puesto de responsabilidad durante el proceso de devolución y el resto de personal del Alcázar.

"8 CUADROS DE MURILLO DE 45 EXPOLIADOS"

Por otro lado, Ferrín apuntó la posibilidad de comparar, gracias al nuevo libro, el inventario de Gómez Imaz de 1810 con los posteriores 1813, donde se aprecia la diferencia de las obras. Por ejemplo, en 1810 había 45 cuadros de Murillo, en 1813 aparecen tan sólo 8, el resto son arrancados y se encuentran en los museos europeos.

"Tenían predilección por el barroco sevillano", aseguró. También se dan a conocer cartas que alertan del "mal uso que se le da a las obras, como adornos de los despachos o casas particulares".

Ferrín corroboró como la idea del expolio fue un museo, tal como se apuntaba en la Gaceta de 1810, donde se afirmaba que se quería que "los andaluces gozarán de la admiración de la escuela sevillana".

Juan Ortiz que las obras devueltas tuvieron un "viaje en balde" pues en 1836 y al año siguiente se produjo la desamortización de Mendizábal y resaltó la labor de investigación de Ferrín, "siguiendo la pista a todas las obras, las devueltas y las que llegaron a museos de toda Europa". Por otro lado, precisó que "el expolio fue para un museo, pues las 999 obras no le interesaban, porque algunas no tenían valor".

Asimismo, aseguró que "no se puede seguir con la confusión de Gómez Imaz de que todo fue un expolio" y dijo que el Alcázar acogió el primer museo que hubo en Sevilla.

"SEVILLA, LA GRAN DESCONOCIDA"

Por otro lado, el alcaide del Real Alcázar de Sevilla, Antonio Rodríguez Galindo, manifestó que esta obra sirve para reivindicar la importancia de la ciudad de Sevilla y el Alcázar en la Guerra de la Independencia, pues "en estas instalaciones albergó el primer museo de la ciudad, se convocó las Cortes de Cádiz, se coordinó la batalla de Bailén y se proclamó la declaración de guerra contra los franceses".

"Sevilla jugo un papel importante en la Guerra de la Independencia, aunque siempre se hable de otras ciudades, es la gran desconocida. Entre otras cosas, albergó la primera Junta Suprema, presidida por Saavedra.

Rodríguez Galindo resaltó que esta publicación es la aportación del Patronato del Real Alcázar para los actos del II Centenario de la invasión francesa.


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