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El expresidente Bush y sus ocho íntimos condenados por crímenes de guerra por el Tribunal Penal de Kuala Lumpur

21/05/2012 20:30 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Durante las guerras de Irak y Afganistán se perpetraron torturas y actos inhumanos que han sido justificados por sucesivos gobiernos aliados y el de EE.UU. El Tribunal de Kuala Lumpur los asimila a los cometidos por Hitler y sus ecuaces durante la Guerra Mundial

Ex presidente de EE.UU., George W Bush, su vicepresidente Dick Cheney y otros seis miembros de su administración han sido declarados culpables de crímenes de guerra por un tribunal en Malasia.

El tribunal de Kuala Lumpur (Malasia)

sobre Crímenes de Guerra presidido por el juez Yunus Mohd Lamin entregó ya el veredicto a los medios, que, lo están comentando con asombro. La vista del juicio tuvo lugar en audiencia pública celebrada en un tribunal abierto en la Fundación Kuala Lumpur.

En la sentencia se dice que los denunciantes deberán pagar reparaciones a las víctimas de sus delitos. Con él formaban el tribunal el profesor Salleh Buang y Datuk Mohd Yusof Sa'ari.

Los nombres de los condenados con el expresidentes Bush a la cabeza son: el ex vicepresidente, Richard Cheney; Donald Rumsfeld (ex Secretario de Defensa), Condoleezza Rice; (Secretaria de Estado), Alberto Gonzales (ex asesor de Bush); David Addington (ex consejero general del vicepresidente Cheney); William Haynes II ex Consejero General del Secretario de Defensa; el ex asistente del Fiscal General Jay Bybee y el ex subsecretario de Justicia John Yooj.

El juez presidente del tribunal, Tan Sri Lamin Mohd Yunus añadió que los ocho acusados fueron también de forma individual y solidariamente responsables de los delitos de tortura de conformidad con el artículo 6 del Estatuto de Nuremberg. "EE.UU. está sujeta al derecho internacional consuetudinario y los principios de la Carta de Nuremberg y las circunstancias excepcionales tales como la guerra, la defensa, la inestabilidad y de emergencia pública no puede ser excusa para recurrir a la tortura".

El profesor Gurdial Singh Nijar, jefe del equipo de fiscales, dijo que el inculpado George Bush emitió personalmente las ordenes ejecutivas a sus subordinados para torturar a los sospechosos y arrancarles una confesión por todos los medios y métodos, fueran o no culpables.

Las confesiones las entregaba la Casa Blanca a los medios internaciones durante la guerra de Irak para justificar los métodos utilizados por el Pentágono. El fiscal-jefe Singh Nijar añadió que había detalles tan escalofriantes en los crímenes perpetrados por las fuerzas aliadas, tan crueles e inhumanos, que no se pueden siquiera publicar. El sistema punitivo lo emplearon los militares aliados tanto en las guerras de Irak, Afganistán como en países adyacentes.

El tribunal desea que, equipados con las armas de los hechos demostrados en este juicio, la voluntad de los testigos encuentre, en un futuro próximo, un Estado o una entidad judicial internacional con capacidad y voluntad para ejercer la jurisdicción e implementar el veredicto de este tribunal contra las ocho personas acusadas y sus gobiernos. Las reparaciones que el tribunal ha considerado deben remitirse a la Comisión de crímenes de guerra para facilitar la determinación y el total de las reparaciones que se han de entregar a las víctimas de estos crímenes de guerra.

Varias víctimas de las torturas declararon ante el panel de cinco jueces en Kuala Lumpur, sobre sus sufrimientos, trato inhumano-y retención ilegal privativa de libertad sin cargos legales en contra- a manos de soldados y funcionarios norteamericanos en Irak y Afganistán, en instalaciones militares de Estados Unidos y en diversas prisiones, incluyendo la principal de Bahía de Guantánamo (isla de Cuba).

Entre las pruebas, están la del británico Moazzam Begg, y los testimonios de tres testigos Abbas Abid, y Jameelah Hamidi. Todos ellos relataron las horrorosas torturas a las que se enfrentaron durante su encarcelamiento. El tribunal escuchó igualmente otras dos declaraciones juradas, la de Ali Salal, ciudadano iraquí, y la de Ruhel Ahmed, ciudadano británico, ex preso de Guantánamo, dijo que fue golpeado, puesto “de campana” y abandonado en confinamiento solitario.

Las declaraciones demostraron que a Alí Shalal le ataron con un alambre electrificado, le colgaron del techo y se entretuvieron dándole descargas eléctricas. A Moazzam Begg le dieron una paliza y le encerraron en una celda de castigo. A Jameelah la desnudaron y le vejaron y la utilizaron como escudo humano mientras la transportaban en un helicóptero a la prisión de Abu Ghraib. Todos estos testigos aún presentan las huellas de las cicatrices resto de las heridas que les fueron infligidas. Y las mostraron a petición del tribunal.

Los testigos fueron detenidos por la Policía Militar y encarcelados en diversas prisiones de Afganistán (Bagram), Iraq (Abú Ghraib y aeropuerto internacional de Bagdad) y a dos de ellos, Moazzam Begg y Rhuhel Ahmed, los llevaron a Guantánamo.

Un juez ha autorizado a un veterano del ejército que afirma que fue injustamente encarcelado y torturado por militares del ejército norteamericano en Irak. En consecuencia presentará una demanda contra el ex secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld, por daños y perjuicios contra su persona. Abbas Abid, de 48 años era ingeniero jefe del Ministerio de Ciencia y Tecnología, le arrancaron las uñas con unos alicates.

Aunque la identidad del veterano militar (tenía grado de oficial) se guardaba entre los documentos confidenciales del tribunal, ahora en La Haya. Según la prensa malasia el veterano técnico trabajaba como jefe en una compañía de construcción americana en Irak y hacía de traductor para los jefes de los marines en la conflictiva provincia de Anbar. Allí fue detenido por la policía militar y encerrado en una celda del Camp Cropper, una instalación militar de EE.UU. cercana al aeropuerto de Bagdad. Allí permaneció nueve meses, sometido día y noche a interrogatorio sobre presuntos secretos " de alto valor estratégico" conectados con sus trabajos profesionales de una instalación militar en construcción.

El gobierno norteamericano afirma que era sospechoso de ayudar o pasar información clasificada al enemigo y torpedear a las las fuerzas de la coalición en Irak. Pero él nunca fue acusado de un delito concreto y ni se le presentaron cargos porque dice que nunca violó la ley.

En el alegato que duró un día, la acusación demostró de manera perfectamente articulada, cómo los máximos responsables, el presidente Bush, el vicepresidente Cheney, el secretario de Defensa Rumsfeld, ayudados y aconsejados por sus consejeros legales y otros altos responsables de la CIA actuaron todos a una. La tortura fue aplicada de manera sistemática desde el principio de la ocupación aliada y se convirtió en una norma aceptada.

De acuerdo con la acusación, el testimonio de todos estos testigos demuestra un comportamiento sistemático brutal, bárbaro y cruel contra los testigos. Estos crímenes se cometieron para infligir el mayor dolor y el máximo sufrimiento posible a las víctimas.

Tras el alegato de la Defensa de Amicus Curiae y la subsiguiente respuesta de la acusación, el tribunal por unanimidad sentenció que la acusación había establecido un prima facie case.

Los procedimientos, expedientes y testigos del Juicio de Kuala Lumpur han sido enviados al Tribunal Internacional de la Haya

Las transcripciones literales de la vista completa del juicio contra los ocho criminales de guerra del gobierno norteamericano duró cinco días con toda su documentación que como hemos dicho se presentará ante el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad y a la Comisión Internacional de Crímenes de Guerra.

El Tribunal de Kuala Lumpur no tiene facultades para imponer sanciones penales a los ocho condenados pero sienta un precedente en el Derecho Internacional que de seguro producirá consecuencias

Después de horas de deliberación, Tan Sri Dato Lamin bin Haji Mohd Yunus Lamin, presidente del tribunal, dio lectura a la sentencia que recoge que la acusación ha establecido, más allá de cualquier duda razonable, que las personas acusadas, a saber: el ex presidente George Bush y los que conspiraron con él en una red de instrucciones, memorándum, directivas y acciones legales, establecieron un plan y un objetivo común, se unieron en una empresa o conspiración común para cometer el crimen de tortura y de crímenes de guerra, y no solo eso, sino que en relación con la guerra contra el terrorismo y las guerras emprendidas por Estados Unidos y otros países en Afganistán e Iraq se cometieron los siguientes crímenes:

a) Tortura

b) Creación, autorización y ejecución de un régimen de trato cruel, inhumano y degradante

c) Violación de la legalidad internacional

d) Violación de la Convención contra la tortura de 1984

e) Violación de la III y IV Convención de Ginebra de 1949

f) Violación del Artículo 3 común de la Convención de Ginebra de 1949

g) Violación de la Declaración de Derechos Humanos de la carta de Naciones Unidas

Ya en 2010 el profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Illinois, Francis Boyle había presentado una solicitud de investigación del Tribunal Penal Internacional contra el ex presidente George W. Bush y sus equipos de gobierno.

El profesor de la Universidad de Illinois, mostró su confianza de que pronto George W. Bush y sus colegas se encuentren frente a procesos similares en otras partes del mundo. Fue el primero que rompió lanzas en pro de condenar a los criminales de guerra, estén donde estén y sean quienes sean.

Este es el segundo tribunal por crímenes de guerra que se celebra en Malasia.

El primero fue un intento fallido de escasa repercusión. Tuvo lugar por primera vez en noviembre de 2011. Durante este procedimiento el ex-presidente de los Estados Unidos, George W.Bush y el ex Primer Ministro, británico, Tony Blair, fueron declarados culpables de cometer "crímenes contra la paz" durante la guerra de Irak.

Desde las antenas de Antiwar radio (Radio contra la guerra) Scott Horton ha entrevistado una vez más al profesor Boyle. El jurista explica cómo en 2004, el FBI y la CIA trataron de convertirle en confidente, aprovechando que él asesoraba a varios gobiernos árabes sobre problemas jurídicos internacionales que se les planteaban especialmente después del 11-S. ¿ Ser ahora informante?.¡Que locura!!. El profesor se negó tajantemente a traicionar a sus clientes jurídicos árabes y musulmanes… o a cualquier gobierno…

Y explica que su negativa le llevó a varias listas negras de esas organizaciones de policía que le sometieron a estrecha vigilancia como sospechoso de terrorismo y recibió amenazas. En la lista figuraban más de cinco mil árabes, musulmanes y simpatizantes a los que el FBI interrogaba e intentaba "darles la vuelta, " y hacerles cambiar de bando, táctica común del gobierno de EE.UU. y de sus procedimientos en relación con sospechosos y hasta con grupos enteros de norteamericanos, religiosos, políticos, sociales y hasta deportivos a pesar de que la práctica va en contra de la Constitución de Estados Unidos.

El FBI y la CIA enviaban a sus confidentes de más confianza a campos de prisioneros para que se infiltraran entre islamistas peligrosos potenciales y resultaba que muchos no lo eran con lo cual las agencias de la Inteligencia norteamericanas quedaban desenmascaradas y todavía más desacreditadas. Durante la guerra de Irak eso fue tácticamente desastroso para el propio Pentágono. Nadie sabía quien era amigo o enemigo. Y proliferaron las compañías de “seguridad”. Todo lo cual ha contribuido a que la policía del Estado, se haya transformado en una policía militar más. Y esté transformando el país en una dictadura como la de Pinochet, lo cual si sería la más importante victoria terrorista que pueda imaginarse.

El juez presidente del tribunal, Tan Sri Lamin Mohd Yunus añadió que los ocho acusados fueron también de forma individual y solidariamente responsables también de los delitos de tortura de conformidad con el artículo 6 del Estatuto de Nuremberg, el cual establece inter alia que “[…] los dirigentes, organizadores, instigadores y cómplices que participen en la formulación o ejecución de un plan o de una conspiración común para cometer crímenes de guerra son responsables de todos los actos llevados a cabo por cualquier persona para ejecutar dicho plan.”

Naciones Unidas ha adoptado como costumbre en la legalidad internacional los principios de la Carta de Nuremberg y de la Decisión Nuremberg. El gobierno de Estados Unidos está sujeto a la costumbre de la legalidad internacional, a los principios de la Carta de Nuremberg y a la Decisión Nuremberg.

Sin embargo, al ser un tribunal de conciencia, el panel de cinco miembros presidido por el juez presidente del tribunal Yunus Mohd Lamin no tiene obviamente atribuciones para imponer y hacer cumplir penas privativas de libertad de los ocho condenados, por falta de jurisdicción.

El tribunal recomienda además a la Comisión de Crímenes de guerra de Kuala Lumpur, que el nombre de las ocho personas condenadas se incluya en el registro de criminales de guerra de la Comisión para ser debidamente publicado, y se de la mayor publicidad internacional a esta sentencia y a las reparaciones, puesto que los crímenes cometidos son universales por lo que es responsabilidad de todas las naciones establecer los mecanismos para encausar a cualquiera de las ocho personas sentenciadas que entren en sus jurisdicciones.

The Sun de Malasia informó así :

[...] "La votación del tribunal que impuso las condenas a los ocho imputados fue unánime. Este proceso judicial con su audiencia pública, forma parte de una iniciativa del ex primer ministro Mahathir Mohamad de Malasia. Sobre los ocho condenados in absentia Mahatir Mohamad declaró al periódico ". Estos ocho personajes son, básicamente, asesinos que matan no individualmente sino a gran escala".

Según un periodista asiático los condenados "son asesinos en serie, a gran escala"

Un periodista occidental que no dio su nombre exclamó, "...son asesinos en serie, como en las series de televisión... Y si sólo se ha juzgado a siete de los antiguos socios políticos de Bush, todos los hombres y mujeres del presidente deberían ser siquiera nombrados, porque aprobaron sus métodos y muertes, aunque sólo aparezcan como nombres públicos los de Bush, su ex vicepresidente Dick Cheney, el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, que figuraban como jefes de la banda.."

Press TV informó ampliamente de todo el proceso y añade que hubo abusos sexuales, a mujeres pero también a hombres, con la aprobación de jefes militares y policía. Y eso durante varios meses.

Un ex funcionario de alto rango de la ONU, el ex Secretario General Adjunto de la ONU, Denis Halliday, quien también asistió al juicio, dijo más tarde a Press TV que la ONU había sido demasiado débil durante la administración Bush para hacer cumplir los Convenios de Ginebra.

"La ONU es un organismo débil, corrompido por muchos Estados miembros, que utilizan el Consejo de Seguridad para sus propios intereses. Esos países no respetan la Carta de las Naciones Unidas, ni respetan el derecho internacional, ni la Convención de Ginebra... Convenios ... Una organización redundante, posiblemente peligrosa, sin duda y corrupta ".


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Nordin (20/08/2012)

Aún espero que se haga realidad.