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La felicidad familiar por los suelos en 'Toda la culpa es de mi madre'

15/12/2009 18:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"La familia no se elige, se soporta". Con esta máxima, la directora Cécile Telerman se enfrenta a su segunda película, 'Toda la culpa es de mi madre', un filme que se estrena en España este viernes. Secretos de familia, coincidencias, problemas económicos, exceso de felicidad, padres imperfectos e infidelidades se dan cita en la película de la también responsable de '¿Por qué las mujeres siempre queremos más?'.

Telerman quiso hablar de la familia una vez se independizó y se marchó de casa de sus padres. "La familia se soporta, no es algo que se elija", subrayó la directora y guionista, que ha querido saldar una deuda con este filme ya que ahora sí se lleva bien con los suyos. "Cuanto menos ves a la familia, más la echas de menos", consideró una mujer que cree que hay que mantener una distancia prudente con los familiares por el bien de todos.

Pese a que 'Toda la culpa es de mi madre', una película coral, podría reunir todos los ingredientes de un culebrón, su directora ha sabido darle una vuelta de tuerca y hacer un filme que funciona. La historia parte con los Celliers, una familia francesa acomodada, cuyos padres están a punto de celebrar 45 años de 'feliz' matrimonio. La madre (Rampling) es una mujer fría que no aguanta en casa a su marido (Patrick Chesnais), que acaba de jubilarse.

Tienen tres hijos: Alice (Mathilde Seigner), una pintora con una vida bohemia; Antoine (Pascal Elbé), fracasado en todos los proyectos empresariales que emprende; y Annabelle (Sophie Cattani), una enfermera que echa las cartas del Tarot.

La verdad de la familia se destapará cuando Alice conoce a Jacques de Parentis (Olivier Marchal), detective de la Policía y huérfano de padre, que al morir su madre descubre que parte de la herencia irá a parar a un hermano ilegítimo, fruto de una relación que mantuvo su padre, un pintor de prestigio.

SECRETOS DE FAMILIA

Más que de coincidencias, la directora dijo que el filme habla de cómo nos cruzamos día a día con miles de personas pero sólo nos fijamos en algunas por algún motivo. "Si no hubiera un secreto en esta familia, Alice no se fijaría en el policía. Pero hay algo que le atrae", señaló la directora, quien cree que todos tenemos intuición para poder leer la mente de quien tenemos delante. "Es como los sueños premonitorios", apuntó.

"Todos llevan su dolor por dentro", matizó Telerman, negando que la historia tenga "un final feliz". Los protagonistas, una vez desvelen sus secretos y temores, sí conseguirán comunicarse entre ellos abiertamente. "Aunque siempre quedará la pregunta de si la madre se ha enterado de algo", consideró.

LA HIPOCRESÍA DE LA BURGUESÍA

"La madre se niega a todo para proteger a los suyos", prosiguió Telerman, quien negó que el filme muestre la hipocresía de la burguesía. "Sí es cierto que la burguesía tiene más que perder que otros extractos de la sociedad más bajos", opinó

El título definitivo del filme en Francia fue 'Algo que contarte', cuando la directora quería que fuera 'La culpa es de las madres', más similar al traducido al español. "Se cambió por algo neutro porque a las mujeres en Francia no les iba a gustar", dijo, agradeciendo que la traducción al español hará que el filme "funcione mejor".

Antes de dirigir Telerman ejercía como abogada (profesión gracias a la que conoció a su productor Yann Gilbert) y en este filme queda como "algo dudoso" el sistema jurídico francés. "No sé qué ocurrirá en España, pero en Francia la Justicia es muy particular", dijo la directora, que ya está preparando una nueva comedia en la que se preguntará "si vale la pena respetar el contrato social y ser políticamente correcto".

Pero antes volverá a enfrentarse a las complicaciones que las mujeres tienen en Francia para hacer cine. "Mi generación no se ha enfrentado a las dificultades de otras, pero, por eso mismo, hemos perdido credibilidad", consideró, señalando que "si una mujer no hace una película combativa, no se le da importancia". "En Francia, un realizador nulo siempre tendrá más credibilidad que una directora nula", concluyó.


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