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"Una fórmula de colaboración imbatible (2ª parte El 'antes')", por Jaime R. Parrondo, socio director de JJ Com

29/04/2014 11:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"Seguimos repasando uno por uno todos aquellos ápices en los que las verdaderas franquicias ?las "buenas", las que de verdad triunfan a largo plazo, porque se ocupan por sus franquiciados? dan a cambio del canon de entrada y de los respectivos 'royalties' o pagos periódicos, en lugar de preocuparse sólo por crecer, abrir a toda costa... y cerrar.

Y en esta ocasión, tal y como les había prometido, le toca el turno al momento anterior a tomar la decisión de apostar por esta fórmula de colaboración empresarial. En esa fase previa, lo primero ha de averiguar uno es si vale realmente para llevar adelante la empresa que se ha propuesto; algo que no siempre se para a meditar el emprendedor con una de estas tres cosas: un título universitario recién obtenido, dinero fresco para invertir o una vocación mal entendida".

Les aseguro que quien suscribe estas líneas puede ser verdaderamente objetivo a la hora de reconocer de lejos a un futuro buen franquiciado, de aquel otro que no va a durar mucho, trabajando bajo está fórmula que tiene ?y es preciso decirlo alto y claro, y no engañar a nadie? servidumbres: no por mucho dinero que uno ponga la marca le va a dejar hacer y deshacer a su antojo. Y lo sé porque ya ha tenido ante mí, como es el caso de un director de expansión experimentado, a muchas personas en apariencia capaces, formadas y dispuestas a afrontar un negocio, a las que se les debería haber denegado la franquicia solicitada, por falta de empaque o de garantías de futuro.

No es lo mismo trabajar para uno mismo que para una empresa. En calidad de trabajador por cuenta propia hay que ocuparse de numerosos aspectos del negocio con los que nunca se había tenido contacto con anterioridad. Y aunque estos aspectos no requieran siempre una atención diaria, no dejan de ser responsabilidad única del franquiciado. Algunas personas recurren al sistema de franquicia pensando que el franquiciador asume un 90% de responsabilidad en la marcha del negocio. Y nada más lejos de la realidad: los franquiciadores serios prestan su ayuda al recién llegado a la cadena durante las primeras semanas de actividad, enviando a alguien de su equipo para que vea cómo funciona todo, e incluso, en algunos casos, trabaje mano a mano con el franquiciado durante cierto tiempo. Después, se mantienen en contacto directo con el nuevo miembro de la red para ayudarle a resolver posibles situaciones críticas. Sin embargo, en lo que respecta a la marcha diaria del negocio, es el franquiciado el que tiene que demostrar su valía.

"La franquicia me vale", se dicen algunos, pero "¿valdré yo?" es lo que deberían preguntarse todos antes de dar el paso y unirse a una cadena. Porque si bien el sistema de franquicia parte de circunstancias que palian en cierto modo algunos de los inconvenientes de la actividad empresarial independiente, la decisión de convertirse en franquiciado es consustancial con la asunción de las exigencias que el ser empresario impone. Como asumir el riesgo de fracaso que todo negocio, por muy probado que esté, conlleva. O saber que le va a exigir una dedicación y entrega personal más allá de horarios fijos preestablecidos. Sin olvidar una necesidad de disponer de una cierta capacidad de iniciativa en la toma de determinadas decisiones, y una dependencia económica de las decisiones adoptadas. Y está claro que no todo el mundo acepta los riesgos propios de la actividad empresarial o desea esa clase de vida. Los hay que se sienten más cómodos bajo un régimen dependiente que aporta mayor seguridad económica. Este tipo de personas no se aventuran normalmente en empresas cuya seguridad no venga avalada por algo o alguien. Y si lo hacen, suele ser debido a una falta de información previa o a una creencia errónea. Desde luego, no son los franquiciados ideales y suelen tender a una dependencia excesiva de la central.

Por eso, señores emprendedores, no está de más un poco de introspección, para saber si se tiene la fibra empresarial suficiente, y de lucidez, para ver si los intereses de uno coinciden con los de la enseña elegida.

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Autor:
Jjcomunicaccion (900 noticias)
Fuente:
comunicacionfranquicias.es
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Tipo:
Nota de prensa
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Distribución gratuita
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