Fundamentos biológicos de un injerto
FUNDAMENTOS BIOLÓGICOS DE UN INJERTO
La capacidad de los vegetales para admitir de forma sencilla y espontánea la incorporación de cuerpos extraños que incorpora como propios, no tiene parangón en el reino animal ; está basada en varias características propias de los vegetales que voy a intentar explicar.
La primera característica propia de los vegetales que favorece el injerto, es una carencia; los vegetales no tienen un sistema inmunológico similar al de los animales y por lo tanto, no tienen la capacidad de rechazo de cuerpos extraños, o al menos no tiene las mismas sensibilidades.
La evolución de los seres vivos, ha ido complicando sus sistemas de defensa y por lo tanto sus capacidades de rechazo a cuerpos extraños; conforme se va complicando un organismo, también se complican sus sistemas de rechazo; de ahí que en las plantas estos sistemas sean más elementales, menos complejos.
Es evidente, que una planta no admite cualquier injerto, tiene que haber una cierta similitud, de lo contrario, se producirá en la planta receptora, algo parecido a un rechazo que se hará patente mediante oclusiones vasculares , favorecidas por las fitoalexinas, aunque su sistema inmunológico, nada tiene que ver con el sistema inmunológico de un mamífero, ni siquiera con el de un vertebrado, si es cierto, que un vegetal, tiene un rudimentario sistema inmunológico, que actuará para rechazar injertos de determinadas especies no próximas a la del soporte, a la especie portadora.
Cuando las especies, son lo suficientemente próximas, compatibles, sus sistemas circulatorios, su sistema vascular, su xilema (sabia bruta) y su floema (transporta la sabia elaborada), en un injerto bien practicado, ambos sistemas se pondrán en contacto sin dificultad; esto es absolutamente imprescindible para que el injerto progrese .
Hay varias cosas que son determinantes en el éxito o fracaso de un injerto, son habilidades que debe tener el injertador, el experto en hacer la faena, que sin duda, debe tener las habilidades y experiencia r equerida para tal fin:
- Es muy importante elegir un buen pie de injerto o patrón, estamos hablando de la planta ya asentada; esta planta debe tener un buen sistema radicular, bien asentado sobre el terreno.
- También tenemos que
elegir un buen brote, con varias yemas que sean viables .
- Los cortes que deben practicarse en el patrón y en la púa, deben dejar al descubierto ambos sistemas circulatorios (Xilema y floema ) y tiene que dejarlos, de forma que estén en contacto; también debe estar en contacto; de esta forma se formará un callo parenquimático; a partir de este callo, se forma meristema cambial, que producirá nuevo tejido vascular.
En un injerto bien practicado, ambos sistemas se pondrán en contacto sin dificultad
- La humedad y la temperatura, son fundamentales para la consolidación de la unión; esta es una de las razones de que la elección de la fecha es importantísima; luego interviene la casualidad, es decir que las temperaturas y humedad acompañen.
- La aparición de polisacáridos es muy importante para el establecimiento de traqueidas y del establecimiento de la circulación entre las partes, todo esto se lleva a cabo en los cuatro primeros días.
- En los tres días siguientes, es decir, los días cinco, seis y siete, se intensifica la diferenciación de las traqueidas, pero no se incrementa su número.
- La capacidad de supervivencia del injerto, es directamente proporcional al depósito de polisacáridos en la unión de ambos tejidos.
- El aumento del número de traqueidales, restaura la continuidad vascular entre tejidos.
Hay muy diferentes tipos de injerto, que siempre serán más factibles en las diferentes especies, cada especie, se adapta de forma diferente a uno u otro tipo de injerto.
- Por aproximación: cuando dos plantas están muy próximas y sus ramas se cruzan; consiste en soldar dos ramas.
-
De púa: sobre el patrón, se injerta un trozo de tallo con varias yemas.
- De hendidura: En este caso es fundamental que sus cortezas entren en contacto,
- De yema: Consiste en separar la corteza del patrón y aproximar a ella un trozo de corteza que contenga una yema.
La técnica del injerto, se conocía en china un milenio antes de cristo , en la Grecia clásica, Aristóteles describe algunas técnicas de injerto; pero es ya en el siglo XVII, cuando se profundiza en las técnicas de injerto y se estudian los crecimientos titulares, observando como se comportan los diferentes tejidos en el injerto.
Sin duda, los injertos son apasionantes y espectaculares, además están al alcance de nuestra mano, podemos experimentar y jugar con los injertos, incluso en las macetas de nuestra terraza o del interior de nuestra casa; en el caso de que tengamos un jardín, eso puede ser el éxtasis, os animo a experimentar, no tengáis miedo, disfrutareis de ello, ahora es el momento.
Es evidente, que una planta no admite cualquier injerto, tiene que haber una similitud, de lo contrario, se producirá en la planta receptora, algo parecido a un rechazo
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Autor: Luis Cabello Muñoz (89 noticias)
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