Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Juan Padron Sabina escriba una noticia?

Garrafonix

17/07/2009 08:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No, no se trata de ningún personaje nuevo de Astérix y Obélix, sino de un invento español.

<a href="http://www.flickr.com/photos/87793853@N00/2046233502/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/87793853@N00/2046233502/" target="_blank">Kyle May</a> via Flickr

No, no se trata de ningún personaje nuevo de Astérix y Obélix, sino de un invento español. Bueno quizás sea exagerado, exageradísimo, hablar de invento nacional; entre otras cosas porque Zapatero se ha ido cargado la nación a marchas forzadas, porque ya saben que para él nación es un “concepto discutido y discutible”. ¡Animalito de Dios! Y también resulta exagerado apuntarnos todos al éxito del Garrafonix, porque nuestra España tiene una especial inquina a los inventores. “Que inventen ellos”, dijo Unamuno; seguramente cuando se cortó con una hojilla de afeitar de Jerez de la Frontera, o cuando se le averió un condón fabricado en Galapagar por Gomas Españolas SA.

Por otra parte es lo mismo que ocurre cuando decimos: “Gran éxito del tenis español en Talsitio, o sea en Las Chimbambas Orientales”; cuando deberíamos decir: “Gran éxito de Nadal” y punto. ¿O no? Después gana el equipo de casa, que está formado en un 90% por gente de fuera de casa y pesca, y como tortolines largamos impunemente: “¡Ganamos! Nuestro equipo está que se sale”. No mi niño, de tú equipo nada de nada, que la mayoría son de Beluchistán. (¿De verdad que son de allí? No, era una forma de señalar idiopática magnésica. Ah, ya caigo.)

O sea que a lo largo de los últimos ochenta años, o más, en España se han inventado la fregona, el chupa-chup y ahora el Garrafonix. Un éxito de I más D y tal. Claro que cuando había españoles que inventaban con fundamento, como Isaac Peral con su submarino pionero; o Juan de la Cierva con su autogiro precursor del helicóptero, pues no les hicimos el más mínimo caso. Verbi gratia: ¡Fuerte mariconada la del Peral de inventar el submarino, con lo bien que se navega por encima del agua! (Hay que hacer notar aquí, porque después todo son líos, que en los tiempos de Peral se podía decir mariconada y no pasaba nada, ya que no estaba Pedro Zerolo al frente de sus… Bueno, al frente. Que a lo mejor es de espaldas.)

Más sobre

El nuevo invento, el Garrafonix, por si ustedes no se han enterado o no han pagado aún la contribución, el rodaje y la basura domiciliaria, es un detector de alcohol adulterado desarrollado por el ingeniero español Emilio Alarcón. ¡Bien! ¡Bravo! ¡Que le den la oreja! Según sus propias palabras, o sea las palabras de don Emilio, “Un noche salí a tomar unas copas con los amigos, sólo tomé un par de copas pero al día siguiente tenía una resaca mortal... Fue durante esta terrible resaca cuando se me ocurrió crear Garrafonix, se podría decir que es un invento nacido de una resaca. Todo el mundo sabe que el garrafón existe, por las noches nos envenenan impunemente.” O sea: ¡Vivan las borracheras beneméritas! Y después viene el Gobierno, o sea doña Elena Salgado, y nos dice que el alcohol es malo. ¡Qué poca vergüenza! Pues mira listilla, para que te empapes: gracias a una tajada de campeonato de don Emilio el inventor, vamos a entrar en la historia de los grandes inventos del siglo XXI. Bueno, va a entrar él, no nos precipitemos y seamos ecuánimes. (…)

El invento, del tamaño de un rotulador, tiene en la punta un sensor químico que debe ser introducido en la bebida sin mezclar. Se le deja actuar unos segundos y, al sacarlo, le informa a usted si el güisqui o el ron es del bueno, de garrafón, o si lo ha fabricado el dueño del local con alcohol de quemar y colonia lavanda. Ahora mismo sólo reconoce 6 marcas de bebidas espirituosas, como el güisqui de “Juanito el Caminante”; pero se espera que dentro de nada pueda identificar hasta 20 e incluso más. Por tanto, o por consiguiente, queremos felicitar efusivamente desde aquí a don Emilio Alarcón, deseando que cumpla muchos más inventos. (…)

Que, por cierto, el Garrafonix no es el primer invento de este señor, no señora: Don Emilio ya había inventado antes la Study Ball que, como su propio nombre indica, es una bola de nueve kilos y medio con un cierre retardado para que el estudiante no pueda plantearse salir de botellón, sin antes aprenderse los reyes pluscuamperfectos y la tabla periférica de los elementos afines. Pero ah, amigos y amigas, el mejor invento de don Emilio es el Condometric, sí: Un apoteósico medidor exacto del tamaño del pene o chibichanga. Tiene una coña marinera el Alarcón este.


Sobre esta noticia

Autor:
Juan Padron Sabina (56 noticias)
Visitas:
847
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.