Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Mil Bits escriba una noticia?

E-gobierno y el voto electrónico por Internet

20/02/2012 20:17
0

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y en especial, la eclosión de la web 2.0 trae consigo notables cambios en la consciencia social y una lluvia interminable de propuestas para la organización de una nueva sociedad en el contexto de la Era de la Información y el Conocimiento. Efectivamente, el medio de comunicación más masivo de la historia y con un alcance global sin precedentes, Internet (es cierto que no es equiparable el acceso a Internet en el Norte que en Estados en vías de desarrollo, pero pensemos, por ejemplo, en el impacto de la televisión y veremos como su expansión global ha sido mucho más gradual) está empezando a facilitar a la Sociedad Civil un canal de comunicación bidireccional que podría cambiar -por fin- el paradigma de "actores y espectadores" por el de participación real y activa de la comunidad como un conjunto.

Los primeros pasos en este contexto se reflejan en los numerosos servicios de e-comerce, la expansión del e-bussiness, la aplicación al sistema educativo de las primeras prácticas e-learning, y actualmente, se debate apasionadamente a la viabilidad del e-government. La aplicación a la esfera política de los recursos y las posibilidades que ofrece la comunicación digital se ha experimentado en varias ocasiones dejando valiosos ejemplos, tanto en países del Norte como del Sur, de lo que este fenómeno supone para la participación ciudadana. El sufragio remoto a través de la Red podría ser una realidad en cuestión de pocos años y, aunque hoy por hoy sólo es oficial en Estonia, Suiza y algunos estados de EEUU, los experimentos en relación al voto electrónico por Internet son frecuentes a nivel global, así como la aplicación de la web 2.0 a otras formas de participación política.

Un sistema en evolución

Veamos pues algunos de los precedentes antes de abordar las distintas posiciones que se contemplan hoy día en el debate sobre la viabilidad del voto electrónico por Internet. Desde hace más de 10 años se han llevado a cabo propuestas en este sentido, haciendo una primera división entre el voto electrónico presencial y el voto electrónico remoto (vía Internet). El uso de las urnas electrónicas en los colegios electorales se ha probado con éxito en Bélgica, Holanda, Brasil, México, Venezuela y la India, entre una larga lista de países. En el ámbito nacional, ya en 1995 Cataluña instaló máquinas electrónicas en algunos colegios electorales, pero su uso era experimental, el voto válido era el que entraba en la urna. Después de varios ensayos, se cuenta ya con varios ejemplos en distintas comunidades autónomas donde el voto electrónico presencial es ya oficial, como lo ha sido en la Comunidad de Madrid en las últimas elecciones generales. La principal ventaja de este sistema es la disminución considerable del tiempo dedicado al escrutinio.

image

En cuanto al voto vía Internet, hay muchísimos ejemplos de esta práctica fuera de la cúpula gubernamental. Muchas organizaciones sindicales, partidos políticos y otros grupos de interés en la Sociedad Civil votan sus respectivas juntas directivas mediante el voto por Internet desde hace algunos años. En cuanto a su aplicación a la participación activa social en las decisiones políticas, el mejor ejemplo es sin duda la reciente reconstrucción de la Constitución islandesa tras la revolución silenciosa -o silenciada- que tuvo lugar tras sufrir el duro impacto de la crisis financiera en 2008. La reelaboración de la Carta Magna de Islandia se llevó a cabo a base de propuestas ciudadanas en distintas plataformas digitales (sobre todo redes sociales) y el debate público de las mismas con frecuencia semanal y en directo. El colectivo Democracia Real Ya plantea soluciones similares para fortalecer el peso de la opinión ciudadana en las decisiones del Congreso. El proyecto es interesante y puede ponerse a prueba con este simulador. Los únicos casos en los que se ha puesto en marcha efectivamente la posibilidad de votar por Internet como forma válida de participación en el proceso electoral se encuentran en Estonia, Suiza, Países Bajos y algunas federaciones de Estados Unidos. Excepto en el ejemplo de Estonia, que ha sido pionera en validar el voto masivo por Internet en unas elecciones nacionales, la posibilidad de votar a través de la Red se ha limitado a una alternativa del voto por correo para expatriados o militares desplazados.

En España se realizó el primer proyecto experimental de voto remoto por Internet con motivo de las elecciones al Parlament de Catalunya de 2004 y desde hace ya 12 años se comercializa un software de la empresa Scytl llamado Pnyx dedicado a procesar el voto electrónico a distancia. En 2008, la entonces vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega sugirió que debía explorarse esta posibilidad para el electorado residente en el extranjero, pero la subcomisión del Congreso encargada de llevar tal investigación desechó absolutamente la propuesta al considerar que "el procedimiento actual es suficientemente garantista y mucho más fiable". De haberse dado el visto bueno, tal vez los 35.600 electores que se quedaron sin papeletas para votar por correo en las últimas elecciones del 20N, estarían más satisfechos.

A favor y en contra

Así entramos en el candente debate sobre la viabilidad del voto electrónico por Internet que, como en todos los debates, tiene sus defensores y detractores. El principal argumento en contra de este sistema radica en la fiabilidad. La desconfianza ante posibles fraudes hace que proliferen las opiniones como las de Josu Mezo, profesor de Sociología de la Universidad de Castilla-La Mancha, que duda de la garantía de transparencia en los recuentos y de la privacidad del voto. Mezo sostiene que tratar de "favorecer la participación" con esta medida "es buscar una solución tecnocrática a un problema que es político", según sus declaraciones en 2008 al diario La Gazeta de los Negocios. Por otra parte, el coste económico de la modificación del sistema es otro argumento de peso para los que consideran el mecanismo actual completamente fiable.

image

Otra consecuencia de la implantación del voto electrónico (tanto presencial como remoto) que hace que muchos se enfrenten a esta propuesta, se refiere al proceso de escrutinio. Si bien en la actualidad el recuento de votos se lleva a cabo por ciudadanos elegidos de forma aleatoria, un sistema de voto electrónico no podría contar con sujetos escogidos por sorteo como "notarios" del escrutinio, ya que para ello harían falta conocimientos específicos y el recuento tendría que delegarse a empresas especializadas, lo cual podría hacer tambalear la independencia del resultado.

Frente a estos argumentos que advierten de los riesgos del voto virtual nos encontramos con las ventajas de la propuesta, que, a parte de la evidente rapidez en el recuento electoral, hacen hincapié en su capacidad para mejorar la participación ciudadana en la vida democrática. Expertos en comunicación como Antoni Gutiérrez Rubí apelan a las experiencias que se han desarrollado con éxito en otros países y en otras situaciones, como la ya mencionada elección por voto electrónico de órganos de gobierno de sindicatos o colegios profesionales. Otros siguen la propuesta de Fernández de la Vega de facilitar con este sistema el voto a electores afincados fuera de España, que ven dificultades tanto por la tramitación burocrática del voto por correo (que está lejos de funcionar perfectamente), como por la votación en los respectivos consulados que muchas veces pueden encontrarse muy lejos de la residencia del expatriado (por ejemplo, el consulado en Estados Unidos se encuentra en Chicago, a una considerable distancia de muchas localizaciones del país norteamericano).

Los defensores del voto electrónico aseguran que es tan fiable como otros trámites por Internet y que puede ofrecer la misma seguridad que, por ejemplo, las operaciones bancarias online, o el comercio electrónico. La tecnología para implantar el voto electrónico en España y en muchos otros países existe, y de hecho, podemos ver como en el caso de Estonia y Suiza, se ha llevado a cabo con un gran éxito y sin ningún problema de seguridad.

No cabe duda de que la discusión plantea muchas preguntas. La más importante, probablemente sea cuál es el efecto que puede tener en la sociedad, en la formación de cultura política, en la participación ciudadana y en la evolución de la democracia. ¿Puede el voto electrónico disminuir la considerable abstención electoral de las democracias actuales, o ésta se debe, como dice Mezo a una cuestión política, sin relación con el acceso al voto? A parte de su aplicación electoral, ¿significaría el voto a través de Internet una nueva forma de entender el proceso legislativo, como verdadera herramienta de participación ciudadana activa y real en las propuestas del Congreso? Como se introducía en este artículo, lo que está claro es que las TIC, Internet, la web 2.0 y su evolución y explotación a tantos niveles están suponiendo un verdadero cambio de paradigma a nivel global y que, como se está viendo, podrían transformar la vida política tal y como la conocemos desde el nacimiento de los primeros estados democráticos.

image

Lee E-gobierno y el voto electrónico por Internet en MilBits

Comentarios

No hay comentarios, se el primero en