Los grandes misterios del universo
LOS GRANDES MISTERIOS DEL UNIVERSO
No debemos permitir que “el árbol nos oculte el bosque”, las leyes del universo, no son otras que las que nos rigen en la tierra, las mismas leyes físicas, el mismo orden y el mismo desorden que nos gobiernan en nuestro pequeño mundo, son los que mandan en el universo; al menos en nuestro universo, al universo al que pertenece la Vía Láctea.
Lo primero que tendríamos que tener en cuenta, es que las leyes físicas que rigen nuestro universo, así como nuestras dimensiones, cambian drásticamente cuando cambiamos de universo; esto no es fácil de entender , pero procuraremos explicarlo.
Todo comienza por entender, que nuestro cerebro tiene un problema; en realidad no tiene un problema, tiene varios; el primero es que nuestro cerebro no percibe la realidad, lo que hace es que la interpreta, la inventa; basándose en sus percepciones (muy limitadas), nuestro cerebro interpreta lo que es capaz de percibir y le añade el resto, hasta completar una realidad propia, que en absoluto es la realidad absoluta .
Gracias a nuestro actual instrumental, nuestras percepciones han aumentado mucho, pero nuestro cerebro sigue haciendo sus interpretaciones; el homo sapiens, se ve muy influido por necesidades exteriores a la ciencia; las religiones, las supersticiones y otras creencias que están encargadas de dulcificarnos la vida, a la vez que nos la controlan y organizan; siguen teniendo demasiada importancia; pero tenemos que contar con ello; así es nuestra naturaleza.
Desde que los homínidos anteriores al homo sapiens, fueron capaces de comprender la tragedia de la muerte, de la desaparición, sintió la necesidad de buscar explicaciones ; de dar salida a sus miedos y a sus temores, a lo desconocido, a lo que los trasciende; pero este no es objeto ni objetivo de la ciencia.
Es complicado, explicarnos, a nosotros que vivimos en un universo de tres dimensiones más el tiempo, la realidad de que hay otros universos con diez o más dimensiones; es igual de difícil, que explicar a un ciego de nacimiento, en qué consiste el color amarillo .
Esto último, es decir la certeza de las dimensiones que rigen el universo, aún tienen mucho camino por recorrer, aunque se han hecho muchos progresos, la cosa no está clara aún; lo que sí es evidente, o al menos lo parece, es que hay muchas más de tres dimensiones más el tiempo y que estas dimensiones, varían o pueden variar de un universo a otro, no solo en su cantidad, si no en su calidad .
Digámoslo de otra forma; sería difícil de que en otro universo, se diera la vida, al menos tal y como la conocemos; ya que al cambiar tan drásticamente estas formas, la posibilidad de tener organismos; es decir seres organizados en grandes sistemas pluricelulares, sería imposible.
La dificultad en explicar todo esto, radica en nuestro propio cerebro, que lo tiene todo organizado a su forma; nuestro cerebro se ha imaginado nuestro universo, haciendo cada nueva realidad, tenga que encajar en él; nuestro cerebro hace que todo encaje; aunque tenga que hacerlo a empujones, forzando, desfigurando la realidad a su antojo.
Es mucho más sencillo para nosotros, comprender y desarrollar formulas matemáticas que nos muestren la realidad de otros universos; que hacer que nuestro cerebro sea capaz de ver la realidad; una evidencia que no encaja en sus límites; sería mucho más sencillo explicar todo esto a alguien que hubiera vivido aislado, sin conocer nuestro propio mundo, que explicárselo a un físico con experiencia.
Mediante una formula matemática, podemos explicar con claridad, la composición del átomo de materia pura, sea cual fuere, pero esa formula, explica las órbitas de los electrones de un determinado elemento alrededor de su núcleo; pero esa formula, explica a un determinado elemento puro en nuestro universo; de nada valdría esa formula, para explicar ese mismo elemento puro en otro universo diferente.
También, mediante formulas matemáticas, podemos predecir el comportamiento de la materia, de todo el sistema de nuestro universo y de cómo se comporta en él la materia, que se convertiría en algo absolutamente predecible, regido por rígidas leyes sujetas a las características de nuestro mundo; solo habría que cambiar las reglas de este universo, para tener que cambiar las formulas que rigieran la materia; solo cambiando las formulas, cambiaríamos de universo, de realidad, de dimensiones.
Desde que los primeros hominidos, fueron capaces de comprender la tragedia de la muerte, de la desaparición, sentimos necesidad de buscar explicaciones
Es en este momento, donde descubrimos el componente aleatorio de la física cuántica; las cosas, los avatares, solo son posibles que sucedan en un determinado universo y en el caso de que cambiemos las dimensiones, que cambiemos de sistema, entonces todo cambia; acabamos de cambiar de universo.
Cada cambio de universo, cambia las reglas, cambia nuestras formulas, por las que se maneje la materia; pero a nuestra mente, le resulta más fácil comprender las formulas matemáticas, que entender realidades diferentes; nuestro cerebro no está programado para eso.
Nuestro cerebro, está preparado para librarnos de nuestros enemigos y ayudarnos a capturar nuestras presas , para poco más, igual que el cerebro de nuestros congéneres, del resto de las especies de mamíferos; para llevar a cabo este trascendental trabajo, nuestro cerebro no se ciñe a la información que le proporcionan sus sensores, sus sentidos; si no que el cerebro interpreta, inventa, tergiversa y se adapta a lo que conoce , todo lo que le rodea, lo adapta a él mismo.
Así que podemos decir con absoluta certeza, que lo que conocemos, lo que vemos, incluso lo que deducimos, está absolutamente tergiversado, interpretado, manipulado por nuestro cerebro, que todo lo adapta a sus prejuicios; a sus memorias grabadas en el ADN.
El uso que damos a nuestro cerebro, no es para el que está preparado; evidentemente se adapta todo lo que puede, pero no puede evitar, desviarse hacia su ruta predeterminada, hacia sus caminos marcados en su naturaleza; aunque su capacidad de adaptación, posibilita el que pueda ocuparse de muchas otras cosas; aunque no con demasiado éxito; no puede prescindir de su naturaleza.
De todas las maravillas del universo, quizás la luz, sea una de sus expresiones más espectaculares , pero nuestro cerebro solo puede percibir una décima parte de sus longitudes de onda; el 90% no lo ve, simplemente no puede verlo.
Con los sonidos, sucede algo muy similar, no llegamos a percibir más de un 3% de todos los sonidos posibles; aunque el universo, está en absoluto silencio, debido a su ausencia de gases, de aire, tampoco conseguiríamos oír sus tremendas explosiones, sus choques inconcebibles para nuestro cerebro, que tampoco sería capaz de percibirlos ni de interpretarlos.
Nuestras comprensiones de las velocidades, son aún más limitadas; nuestro cerebro, está adaptado a las velocidades con las que tiene que enfrentarse en la naturaleza; por lo que las velocidades del universo, se escapan a su comprensión y por lo tanto, es incapaz de percibirlas, de abarcarlas, se escapan a su comprensión.
Al igual que las velocidades, también son incomprensibles para nuestro cerebro, las enormes masas, sus inabarcables dimensiones y las fuerzas que generan a su alrededor .
Nuestro cerebro, está adaptado, dotado, para desenvolverse en la selva, todo lo más en la sabana y no pueden entender ni la velocidad ni la inmensidad del espacio.
El homo sapiens, también ha tenido en esto una reacción inteligente, muy bien adaptada a sus necesidades; ha inventado religiones que ponen, que proporcionan explicaciones lógicas a su cerebro, cada vez que no entiende algo, cada vez que la realidad se escapa a su comprensión, coloca a un Dios.
Evidentemente, no somos seres espaciales, no somos seres universales y sus maravillas se escapan a nuestra percepción a nuestro cerebro.
Tenemos ciencias que nos ayudan en esta comprensión, como las matemáticas y la física, pero aún tienen que progresar mucho.
Añade tu comentario
Comentarios de Los grandes misterios del universo
Sobre esta noticia
Autor: Luis Cabello Muñoz (89 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 531
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita









