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Heredero en vida by Pirlo de Félix

07/07/2009 13:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Escrito que aporta unos valores personales sobre Fernando Martínez y narrador del relato

HEREDERO EN VIDA.

Dicen todos los vecinos de la calle donde vivo, que Fernando Martínez es un hombre rico, en terrenos y dinero en el banco.

Desde muy tierna edad, yo he entrado en su casa, cómo si fuera la mía. Yo nunca le he preguntado de manera directa, nada relativo a sus posesiones y a la mujer que al año de casarse con él, lo dejó. El tampoco nunca me ha hablado de ella, con lo cual no podría explicar aquí de forma detallada, como era físicamente su mujer y, por qué lo dejaron al año de casarse.

Sí sé que yo no le he dado importancia al hecho que su mujer se fuera con otro, al poco tiempo de casarse, cosa que por desgracia ahora viene siendo normal, pero que el los tiempos de juventud de Fernando, no era esta una forma muy normalizada, en la sociedad de aquellos años .Añadir también que no tiene hijos, ni más familia que su cuñada. Yo para evitar que el pase apuros cuando hablo con él, prefiero no tocar ese tema; así a fuerza de yo no querer preguntar y, él no querer explicarlo, en nuestros diálogos diarios, nunca ha salido a relucir ese tema.

Fernando Martínez tiene ahora cumplidos noventa años, ha sido agricultor desde siempre, sus padres ya lo eran, y el heredó los terrenos de cultivo, naranjos, almendros, algarrobos en fin, muchas fincas, en muchos sitios y de ahí le viene el dinero que tiene al banco, pues muchos constructores han pagado con dinero, sus terrenos para hacer fincas de viviendas.

Hace algo más de un año, cayo en medio de la plaza del ayuntamiento, lo recogió la ambulancia y lo llevaron al hospital, donde después de varias exploraciones le detectaron un problema cardiaco, le pusieron un marcapasos. Yo estuve cuidándolo en el hospital dos semanas. Hacíamos turnos de ocho horas dos mujeres que le atienden en casa y yo.

Los hospitales son sitios muy cerrados, y un amigo que te escuche y que te deje hablar y te comprenda viene muy bien, para pasar mejor las horas de hastío y soledad que supone un ingreso hospitalario.

He de decir aquí que Fernando posee una inteligencia extrema, comprende todo lo que le quieras explicar y lo que es más importante, él te contesta de una forma amigable, con un tono de voz suave y sin hacerlo con hechos, te da a comprender que está a gusto con la compañía que le haces, esto que digo aquí, él lo hace de igual modo, cuando estamos de charla en su casa, como cuando vamos por la calle o, cuando te presenta a un conocido suyo, como vecino y amigo, esto me forja como hombre y persona.

Yo lo digo por experiencia; te da mucho caché como persona el ir a todos los sitios acompañado por él, y el trato humano, moral que me da y la forma de hablarme delante de los demás. Yo diría que me quiere dejar su herencia, y la mejor forma de heredar en formándome el lo personal, un carácter muy sociable; quitándome envidias, limando mi actitud, frente al otro que tengo delante, dando a entender delante de todos los demás que yo formo parte de su vida, para que así el resto me conozca como a protegido y ahijado suyo.

Fernando Martínez sabe bien lo que me dice y con el tono de voz que utiliza cuando lo dice, su amistad me hace crecer mucho como persona, creo que si cuando muera me deja sus bienes, en vida ya me ha dado lo que un hombre tiene y puede darte la humanidad la seriedad, la amistad, la comprensión y, el afecto. Además de todo lo que un abuelo puede dar y enseñar a un nieto.

En nuestro caso somos vecinos, pero nuestra relación va mas allá de una simple amistad de vecinos, toca muy profundamente la vena del cariño y afecto.

Mi abuelo carnal, que se llamaba Vicente, al que yo no he conocido, murió antes de que yo naciera, mi abuelo también conocía a Fernando. Creo que ambos se llevaban bien entre ellos y me gusta cuando Fernando habla sobre el caballo y el carro que tenía mi abuelo y cómo él habían veces que iba a sueldo para mi abuelo Vicente.

Fernando ha sabido dar continuidad a través de mí, a la amistad con mí abuelo carnal, él me ha llevado por todos sus huertos y me ha enseñado todas las formas de trabajar el campo. Estando con Fernando, la autoestima me crece, hasta no encontrarme, nunca solo en medio de una depresión, que es una de las miserias del hombre; la soledad y la incomprensión. En cambio el cariño y el afecto incondicional me forjan y me hacen madurar de una forma más fuerte y placentera.

Yo creo Que Fernando no sabe distinguir entre el afecto de un abuelo y su nieto, al afecto y respeto que yo siento por él y que él me devuelve a mí, haciendo de hierro mi espíritu. Yo tengo calidad humana y principios éticos, y morales, y los pongo en práctica cuando estoy con él, y Fernando participa de forma activa en ellos dando su aprobación y consenso.

Yo no lo He dejado sólo y el se ha dado cuenta que con sus posesiones, y mi amistad, él envejece mejor, sabiendo que siempre puede tener un amigo, muy cerca de la casa donde él vive.

Yo que buscaba en Fernando Martínez, desde que era niño, ser su heredero o, que cuando yo fuera mayor, cuando los temas laborales y sociales de una persona se complican, tenerlo a él que vive solo, sin mujer y sin niños a los que cuidar y criar, o tenerlo cerca para que el me ayudara a realizarme, tener un amigo y confidente. De las dos cosas, creo que buscaba las dos.


Sobre esta noticia

Autor:
Pirlo De Félix (64 noticias)
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Tipo:
Opinión
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