¿El horóscopo de Cristo en un cuadro español?..
En estos tiempos de agnosticismo y ateismo muchos de los refranes, citas literarias y versículos, que para ciertas personas doctas tienen un significado especial, para la mayoría pasan desapercibidos porque no saben de que se habla.
Y digo para la mayoría porque ya ni siquiera en casa (a no ser las bisabuelas, y aún) les ofrecen referentes de ese tipo, porque hace muchos años que dejaron de creer en nada que no sea lo económico.
No digo católicos o cristianos no practicantes, con unas nociones de historia y ruituales, que si saben de que se habla, aunque sea de lejos, sino der aquellos/as que ni siquiera conocen ni les interesa lo mas mínimo todo lo referente a la religión, ni hablar de nada al respecto.
Sin embargo, se da el curioso caso de que cuando se editan libros o (en mayor medida) se proyectan películas referentes a dogmas religiosos, leyendas relacionadas con, o enigmas que tienen que ver con el tema (Código da Vinci, El nombre de la rosa, etc) tanto los unos como las otras tienen una masiva aceptación.
¿En que quedamos?. Hay que decidirse, hombre. O se abomina de todo lo que se relacione con la iglesia católica o no. Pero no a medias tintas: cuando nos conviene le hacemos caso, porque nos divierte, y cuando no, echamos pestes sobre ello. Eso demuestra muy poco criterio, aparte de una egoista relación "de conveniencia" tan en boga entre algunos católicos de otros tiempos, que solo lo eran cuando les interesaba obtener favores de la Iglesia, que en aquel entonces era una organización " de peso" en nuestro país, que tanto conseguía "enchufes"(empleos a dedo), como favores económicos o cargos políticos a quienes aparentaban estar de su lado.
No es esta una crítica al agnosticismo, que cada cual es muy dueño de hacer de su capa un sayo, o al revés. Es mas bien una llamada de atención acerca de nuestra sociedad que se esta convirtiendo en la de las "medias tintas": si me conviene, vale, y si no, no. Asi no llegaremos a n ningún lado. O, al menos, a una solución valida que nos conduzca hacia nosotros mismos, y por añadidura, a la felicidad, que tanto ansiamos todos.
También aquí tenemos enigmas histórico-religiosos escondidos entre pinturas.
¿Que pensabais, que tan solo el Vaticano tiene los secretos mejor guardados?. Pues, como podréis comprobar a continuación no es así.
Un cuadro de "el Divino", apodo que daban a Luís de Morales, pintor manierista del siglo XIV, guardado como oro en paño en la Hispanic Society de NY, esconde entre sus trazos el que parece ser el horóscopo de Cristo, que, de ser así, aportaría una nueva visión sobre la figura del Mesías, dando nuevos cauces para el estudio de su vida y el porque de sus enseñanzas, así como otras relaciones astrológico-religiosas acerca de su figura y sus actos.
..."El encargo habría tenido lugar en torno a 1562, cuando la Iglesia de Roma todavía no había dictado prohibiciones específicas sobre ciertas prácticas astrológicas"..
Otra de las explicaciones mas coherentes sería que el pintor quiso dar a entender algo más de lo que se puede plasmar en un cuadro y añadió el detalle. O, también que pudiera ser como una especie de firma de autor( como Velázquez hizo en Las Meninas pintando un reflejo de su cara en un espejo) con su aquiescencia a Gerolamo Cardano, quien había publicado, nueve años antes, una figura exacta a la que aparece en el cuadro, en un libro ( que, años mas tarde fue condenado por la Iglesia) en el que aparece un horóscopo idéntico al del cuadro en cuestión.
Son detalles que salen a la superficie, y que tal vez no tengan mayor importancia, pero que ahí están para llamar la atención de los investigadores, que seran quienes finalmente nos den la explicación pertinente, como así ha hecho, en un principio, el historiador de arte J.F. Esteban Lorente. Mientras, todo queda en la cueva del misterio.
En 1563, un pintor español –el manierista Luis de Morales, el Divino– llevó acabo un encargo de una pintura que, a simple vista, parece una representación convencional de una Sagrada Familia. Sin embargo el lienzo, hoy en los fondos de la Hispanic Society de Nueva York, esconde un singular y cautivador detalle.
Sagrada Familia, obra de Luis de Morales el Divino.
En primer término aparece representada la Virgen María con el niño Jesús dormido entre sus brazos. A su izquierda (desde el punto de vista del espectador) se encuentra san José y, a la derecha, una muchacha que sostiene una cesta con varios huevos. En el fondo, Morales pintó un paisaje con colinas, donde se aprecia una torre con la inscripción latina Turris Ader (Torre de Ader), iluminada por una potente luz celestial. Hay, además, un rebaño de ganado. La escena completa parece estar recordando, por tanto, el nacimiento de Jesús. Sin embargo, un último elemento, en la esquina superior derecha, sobresale por sus extrañas características: se trata de una figura cuadrangular repleta de símbolos y líneas aparentemente incomprensibles, acompañadas por una larga frase en latín. Esta curiosa figura pasa desapercibida para la mayor parte de los espectadores, pero se trata, ni más ni menos, que de una carta astrológica. La pregunta es, ¿qué hace representada en una pintura de temática religiosa?
Aunque la presencia del insólito horóscopo ha llamado la atención de no pocos estudiosos, ha sido el historiador del arte español Juan Francisco Esteban Lorente quien más a fondo ha analizado el origen y significado del mismo. En el año 1554, apenas nueve años antes de la fecha de creación que se adjudica a la pintura, el científico y matemático italiano Gerolamo Cardano había publicado un libro comentando el Quadripartitus de Ptolomeo , y en el aparece, precisamente, un horóscopo idéntico al representado en la pintura de Luis de Morales. Dicho horóscopo, tal y como explica Esteban Lorente es, por extraño que parezca, la carta astral del nacimiento de Cristo.
En su libro, Cardano había tomado como referencia la fecha tradicional del nacimiento de Cristo (las 0 horas del 25 de diciembre del año 0), y con ella creó el horóscopo correspondiente. La identificación del cuadro astrológico representando en la pintura con el trazado por el matemático italiano queda fuera de toda duda por otro elemento, la inscripción latina que aparece en el cuadro, y que resulta sospechosamente similar a la recogida en la obra de Cardano: “Ésta es la situación de los cielos bajo la que Cristo Jesús apareció en el mundo hecho hombre, en el día seis y doce horas antes del principio del año astrológico, que es el inicio astral del año eclesiástico. En la latitud de 32 grados norte”.
Extraño símbolo aparce en un cuadro de la Sagrada familia de un pintyor español. Dicen que es el horóscopo de Cristo:
Curiosamente, todo parece indicar –aunque no hay pruebas definitivas– que la pintura realizada por Morales había sido un encargo de Juan de Ribera , obispo de Badajoz y más tarde arzobispo de Valencia, cuya afición por las cuestiones astrológicas era más que notable, a juzgar por la nutrida colección de títulos sobre la cuestión que formaban su biblioteca. El encargo del obispo Ribera habría tenido lugar en torno a 1562, cuando la Iglesia de Roma todavía no había dictado prohibiciones específicas sobre ciertas prácticas astrológicas –y en especial sobre horóscopos relacionados con Cristo–, y por lo tanto la representación astrológica de la naturaleza humana de Jesús aún no se veía como sospechosa de herejía. De haberse producido tan sólo unos años más tarde, es posible que la pintura nunca se hubiese realizado.
Quién sí sufrió la condena eclesiástica fue Cardano pues, aunque había tenido la precaución de incluir un significativo texto en su análisis del horóscopo de Cristo (“Y no pienses que yo quiero decir que la divinidad de Cristo, o sus milagros, su santidad de vida o la promulgación de la ley dependen de los astros…”) fue detenido por la Inquisición en 1570, y el fragmento de su obra relativo a esta cuestión fue suprimido por orden del papa Sixto V en 1586.





Detalle del horóscopo de Cristo, camuflado en la pintura de Morales.
Comparación del detalle de la pintura y el horóscopo diseñado por Cardano.




