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Impacto súbito

22/09/2009 17:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Análisis de uno de los films de Harry Callahan dirigido por el propio Clint Eastwood

Hubo un tiempo en que la crítica dividió la filmografía de Clint Eastwood en obras personales y obras más comerciales, juzgando con ello que éstas últimas servían para financiar los films más arriesgados del director norteamericano. Así, frente a películas como Impacto Súbito se contraponían cintas como Bird o Cazador blanco, corazón negro, que parecían más acordes con una visión íntima de Eastwood y que tendrían su clímax final en Sin perdón, que obtuvo el reconocimiento de la crítica y el público, y que hicieron olvidar esa diferenciación sesgada de su obra como realizador. Al hablar de Impacto súbito podríamos mantener esa dualidad crítica, o bien considerar el film como parte integrante de la cosmogonía de Eastwood, más allá de sus aciertos o sus concesiones. Y lo primero con lo que nos encontramos es una película que forma parte de lo que ahora se ha dado en llamar una franquicia, y que retoma los pasos del inspector Harry Callahan con Eastwood haciendo al tiempo de actor protagonista, productor y director, y buscando con ello dotar al personaje de una cierta complejidad que, sin embargo, tiende en ocasiones a ser un referente coyuntural. Si en algo hay que valorar el primer film de la serie, Harry el Sucio, es que trascendió cierta coyuntura concreta, la de los primeros 70, cuando se disipaba el experimento hippy y entraba en juego su lado más oscuro con la entrada de la heroína en el mercado y el aumento de la inseguridad ciudadana; y si trascendió ese personaje concreto fue porque dio alas al outsider, al poder del individuo por encima de concesiones a lo políticamente correcto, identificando a ese individuo con los deseos de gran parte de lo que Nixon vino a llamar “la mayoría silenciosa”.

Pero ahora Harry Callahan es un hombre maduro, con parámetros de actuación bien definidos con los que Eastwood director puede hacer dos cosas: o bien dotarlo de cierta empatía emocional, o bien potenciar aquello que trasciende del personaje, con el riesgo de caricaturizarlo. Y lo que hace Eastwood es jugar a dos bandas, manteniendo ambas posturas, que concuerdan con las dos historias en paralelo con las que el guión pretende redondearse con una pirueta final. Si bien en las secuencias donde aparece Callahan se mantiene cierta estética pretérita, lo cierto es que las partes donde aparece la mujer vengadora notamos cierto interés hitchcockiano en la transición de las escenas, potenciado todo ello con una partitura de Lalo Schiffrin que recuerda al San Francisco de Vértigo. Si el contenido es la forma, esa forma es la que permite añorar antiguos logros del film original de Don Siegel, fundamentado en una sencillez expositiva que Eastwood explota sacando petróleo de antiguos maestros. Y si nos ponemos sociológicos (que al fin y al cabo, cualquier cinta se presta a ello), hay que dar cuenta de los antagonistas de la función, representantes fidedignos de la white trash tan despreciada por los acólitos de Reagan y perversión estereotipada del universo masculino, la misma perversión que en cierto sentido representa Harry, como cuando hace prácticas de tiro junto a su compañero, y ambos hablan de sus armas como si ésta fuera un elemento fálico imprescindible. Es ahí donde el personaje empieza a dar síntomas de complejidad (y también, por qué no decirlo, de cansancio), porque es esa masculinidad perversa la impulsora del drama, el origen de la violación y de la venganza y el alambre emocional con el que Eastwood consigue sustentar el mcguffin que toda película de género necesita.

Si el contenido es la forma, esa forma es la que permite añorar antiguos logros del film original de Don Siegel

En todo caso, Impacto súbito podría considerarse un primer intento de su realizador por controlar los resortes argumentales, pero sobre todo por dotar a las imágenes filmadas de un poder que trascienda lo puramente narrativo, aunque para ello se apoye en los parámetros fijados por otros. Sea eso una visión personal o no es otra historia, sin embargo existe en el film un respeto genérico que en cierto sentido lo dignifica, como si Eastwood supiera en todo momento que debe jugar con tres o cuatro referentes, con una introducción y una conclusión (ambas en planos aéreos) y con un nudo dramático que al fin y al cabo convierte al cine en lo que es: un hermoso y en ocasiones complejo entretenimiento de feria; y es en esa feria, en ese tiovivo endiablado, donde concluye el drama y donde Harry encuentra la media naranja a la que proteger y quizás a amar.


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Detective Salvaje (61 noticias)
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