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¿Por qué son importantes las fibras en la dieta de mi perro?

15/03/2017 21:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Admitámoslo: al hablar sobre cómo debe ser la ingesta adecuada de nuestro perro, lo que se nos viene a la mente principalmente es el tipo de proteínas que tenga y su cantidad. Y aunque eso no esté del todo mal, tomando en cuenta que sus dietas deben estar compuestas en su mayoría por estas, existen otros elementos esenciales para una nutrición balanceada y, por ende, un buen funcionamiento de su organismo. Por ejemplo, las fibras naturales.

En las dietas humanas, las fibras han ganado la atención de los nutricionistas debido a los aportes que ofrece en funciones fisiológicas del organismo, como la estimulación de los movimientos del tracto digestivo, previniendo enfermedades como el estreñimiento o, incluso, cáncer de colon. Mientras que en el caso de las mascotas, a pesar de que se les describía como "alimento de relleno" en los concentrados debido a su escaso "valor nutricional", actualmente también se les está reconociendo la cantidad de beneficios que otorgan.

Razón por lo que las productoras de alimentos de calidad están apostando por incluir las mejores fibras naturales en sus recetas.

Entonces, ya sabiendo que las proteínas no deben ser lo único que acapare nuestra atención al elegir la alimentación de nuestras mascotas, aquí te explicaremos en qué consisten las fibras y por qué son tan importantes en la dieta de tu querido hijo peludo.

Empecemos...

¿Qué son las fibras naturales?

Para definirlas de forma sencilla, se puede decir que las fibras alimentarias son la parte comestible de las plantas, por lo que solo pueden encontrarse en alimentos de origen vegetal poco procesados (cereales, frutas, verduras y legumbres).

La particularidad de estos componentes vegetales es que resisten la digestión y absorción en el intestino delgado de los seres humanos y ciertos animales como los perros y los gatos, debido a que sus aparatos digestivos no tienen las enzimas necesarias para poder hidrolizarlas. Lo que significa que los organismos no pueden degradar su consistencia, pero sí fermentarlas parcialmente, para descomponerlas en compuestos químicos como gases y ácidos grasos.

Las fibras, consideradas un carbohidrato complejo, suelen estar compuestas por polisacáridos, lignina, celulosa, hemicelulosa, almidón resistente, inulina, gomas, mucílagos, entre otros; y se clasifican en dos grupos dependiendo de sus características químicas y cómo estas reaccionan en los organismos.

Tipos de fibra
  1. Fibra soluble: Sus componentes son capaces de absorber grandes cantidades de agua, consiguiendo así formar geles viscosos que se adhieren a las paredes del estómago e intestinos y provocan que estos absorban los nutrientes con mayor lentitud. Por esto, tienen la facultad de poder disminuir y ralentizar la absorción de las grasas y azúcares, ayudando a regular los niveles de la glucosa y el colesterol en la sangre. Los alimentos que contienen esta fibra son algunos cereales como la avena y la cebada, las frutas y legumbres.
  2. Fibra insoluble: Como su nombre lo indica, estas no se disuelven en el agua porque están compuestas por sustancias que casi no retienen líquidos; por lo que pasan, sin mucha modificación, por el tracto digestivo, logrando limpiar las paredes del intestino al desprender los desechos adheridos y darle mayor volumen a las heces. Esta fibra principalmente se consigue en granos enteros, cereales y algunas verduras.

Entonces, ¿por qué son importantes las fibras en el alimento de mi perro?

Principalmente, porque sin ellas tu mascota estaría propensa a graves problemas intestinales y enfermedades. Por eso, te señalamos cinco grandes motivos para que siempre estén presentes en su dieta:

  1. Previene tanto el estreñimiento como la diarrea

Por extraño que parezca que pueda prevenir ambos, las propiedades de las fibras ayudan a regular los movimientos intestinales y la consistencia de las heces, lo que provoca que se "normalicen" las expulsiones de tu mascota y se eviten estos malestares.

En el caso del estreñimiento, porque la fibra soluble, al absorber el agua como una esponja, transporta esta humedad en las heces, lo que facilita un correcto movimiento intestinal. Mientras que evita la diarrea porque, en algunas condiciones, esta puede retener el exceso de agua en el colón.

Por esta contribución en un buen tránsito intestinal, también es adecuada su ingesta para combatir la formación de bolas de pelo, algo que suele afectar a los perros de pelaje largo.

  1. Controla el peso de tu mascota

¿Tu peludo está pasado de kilos y no tienes idea del por qué? Capaz sea porque su alimento no tiene la cantidad y calidad de fibras correcta para él. Al incluir estos componentes vegetales en la dieta, estos se encargan de diluir los contenidos calóricos de esta y, por consiguiente, ayuda a nivelar el peso de la mascota.

Por la misma cualidad de la absorción del agua, esta se expande y provoca que el estómago del can se sacie con una menor ingesta de lo rutinario. Entonces, al comer menos, tu perro consumirá únicamente las calorías que necesita sin excederse.

Más sobre

  1. Impide que las glándulas anales se inflamen

Puede que te parezca muy gracioso que tu perro sentado se arrastre insistentemente contra el suelo, pero esta actitud usualmente es provocada por la inflamación de sus glándulas anales cuando estas se encuentran bloqueadas. Algo que, definitivamente, les genera mucha angustia.

Por fortuna, agregar fibras en su alimentación podría ser el alivio de tu mascota, debido a que este componente logra que las heces se endurezcan y aumente la presión sobre los sacos anales en su expulsión, consiguiendo que se induzca el drenaje natural de estas glándulas.

  1. Reduce el riesgo de cáncer de colón

Aunque las fibras no pueden ser digeridas por el aparato digestivo de tu mascota, el intestino sí puede fermentarlas. Este proceso genera una producción de ácidos grasos de cadena corta que ayudan al mantenimiento y reparación en sí del colón. Lo que previene, en gran medida, el cáncer.

Por otro lado, gracias a que su retención del agua, provoca que las heces tengan una consistencia regular y estas estimulen las contracciones musculares que hacen que el tránsito sea más rápido.

  1. Evita las consecuencias de la diabetes no controlada

Los geles viscosos que generan las fibras solubles en el tracto digestivo logran retardar la absorción de los nutrientes; es por esto que la ingesta de fibra es ideal para evitar los cambios bruscos de los niveles de azúcar en la sangre. De hecho, es común que en los perros diabéticos se les recomiende dietas altas en fibras de este tipo.

Ahora que conoces sus beneficios, lo siguiente será saber en qué fijarte al momento de elegir su concentrado.

Elegir fibras de calidad, más que cantidad

Así como buscamos elegir los mejores alimentos para nuestro consumo, lo mismo debemos hacer con el pienso que se elija para nuestra mascota. Y aunque en estos no se pueda elegir cada ingrediente por separado, bien podemos aprender a leer las etiquetas para saber su contenido.

Entonces, para saber cuánto porcentaje de fibra hay en el concentrado, debemos buscar su información nutricional, o análisis garantizado (como se presente). En este, comúnmente aparece: Proteínas mínimas, grasas mínimas, humedad máxima, calcio mínimo, fosforo mínimo y fibra cruda máxima. Lo recomendable para un nivel óptimo de fibra cruda en la ingesta de perros sanos es que este porcentaje esté entre el 2, 5 hasta 4, 5 %. Mientras que en los productos de calorías reducidas puede llegar hasta el 9 o 10 %.

Pero, las fuentes de las fibras varían según la marca del alimento y, asimismo, sus efectos en el perro según su fermentabilidad; es decir, qué tanto pueden ser degradadas en el intestino.

Preferiblemente, estas deben provenir de cascarilla de arroz, salvado de trigo o avena, soja, celulosa, pulpa de manzana, tomate o remolacha, entre otros; con especial énfasis en la última por sus cualidades nutritivas y por ser moderadamente fermentable, lo que disminuye la aparición de efectos negativos como formación excesiva de heces o gases.

La pulpa de remolacha, a diferencia de otros tipos de fibra, ha demostrado que, además de mejorar considerablemente la consistencia de las heces y su correcta producción, nutre las células del intestino y no compromete en gran medida la digestibilidad de los otros nutrientes que componen el concentrado. Es por esto que Eukanuba decidió emplearla como su fuente principal de fibra en sus productos; teniendo opciones para control de peso o según el tamaño de la mascota.

Y, como todo en la vida: los excesos son perjudiciales.

Si bien las dietas sin fibras pueden provocar trastornos intestinales en tu mascota y comprometer su salud, el exceso de estas en su alimentación, más que aumentar sus beneficios, lo que conseguirá es que estas disminuyan la digestibilidad de los otros nutrientes de su concentrado, provocando deficiencias en su absorción y en la nutrición del perro.

Además, esto también puede influir en la velocidad con la que los alimentos son procesados en el tracto digestivo; teniendo como posibles consecuencias un mayor volumen o densidad de heces, producción de heces flojas y flatulencias o gases.

Finalmente, recuerda que una correcta ingesta es primordial para garantizarle una salud óptima a tu mascota y, para estar seguro de que estas suministrándole la mejor alimentación en todo momento, siempre consulta con su veterinario antes de cualquier selección.


Sobre esta noticia

Autor:
Tatansecol (348 noticias)
Fuente:
ciudaddemascotas.com
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Tipo:
Reportaje
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