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De la indignación al cambio de sistema

09/11/2013 20:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Crónica de la intervención de Juan Carlos Monedero en el XV Encuentro Estatal de CCP. Albolote. Noviembre 2013

Este joven profesor cuyas vivencias pueden llenar más de dos vidas y que a sí mismo se define como pesimista esperanzado, nos habló de un cambio social renovador y necesario cuyo epicentro sólo puede encontrarse en el pueblo.

“No necesitamos salvadores”, no necesitamos un líder que nos guíe, necesitamos muchos liderazgos, muchas Adas Colau y muchos Albertos Garzón, gentes anónimas que de repente sean capaces de elevar la voz y decir verdades que la gente rumia por dentro, nos hacen falta multitud de pequeños motores que dinamicen a una sociedad con miedo, gente que nos reduzca la incertidumbre de un mundo complejo.

         Para Monedero, la victoria del neoliberalismo y su permanencia radica en que se sustenta en tres pilares básicos: La mercantilización de nuestra vida, la precariedad laboral que nos envuelve y la fragmentación social.

         Todo tiene un precio, todo se puede comprar o vender con lo cual es el propio mercado el que acaba valorando que está bien o mal, que es óptimo o mediocre. El mercado asume el papel que antaño atribuíamos a la fe en Dios o en las ideologías. Los valores ya no los marca la ética, los marca el mercado.” No hemos vivido por encima de nuestras posibilidades pero si tal vez hemos vivido por encima de nuestras necesidades”.

         La precariedad laboral hace que el hombre se sienta desnudo pues tras años de identificar que nuestra propia existencia se dignificaba con el trabajo, al faltar éste ¿en donde podemos encontrar sentido a nuestra vida ahora?

         La fragmentación social y el individualismo por otro lado, hacen que nos sintamos islas en un mundo que parece que tiene que girar solamente en una dirección porque sencillamente así debe ser. Nos da miedo decir en voz alta lo que pensamos porque cada uno en su isla presiente que los demás están en otros mundos.

         Parece que la solución es fácil y si son estos tres pilares sobre los que se apoya el neoliberalismo y tenemos claro que aunque no sepamos bien lo que queremos, si sabemos lo que no queremos, se supone que nuestro trabajo debería ir encaminado a romper estos muros.

         Nada antiguo va a vestir al hombre nuevo, con lo cual las fórmulas del pasado no pueden adaptarse a nuestro mundo actual. La solución no es fácil y todo aquel que nos diga que tiene la fórmula mágica, seguramente solo se esté apoyando en fórmulas del pasado.

         Frente a la mercantilización de nuestro mundo tal vez tengamos que reconsiderar las cosas que tienen valor pero no tienen precio y tal dejemos de adorar al Dios Mercado cuyo punto de vista siempre será crematístico.

El miedo tiene que cambiar de bando

         Seguramente tengamos que hacer frente a otra forma de ver el trabajo, no como fin sino como medio y su reparto equitativo no como una traba sino como una oportunidad.

         Hacer puentes entre islas, puede ser el camino más adecuado para sumar proyectos y oír voces a nuestro lado posiblemente hará que nuestra voz también empiece a no tener miedo a ser oída.

         Para Monedero el periodo de crisis en el que nos encontramos hace que mantengamos estructuras del pasado vacías de contenido acorde a los tiempos que vivimos: instituciones religiosas vacías de fe, partidos políticos huérfanos de ideología, etc.

         Hoy en día un diputado del PP tiene mucho más en común con un diputado del PSOE que con cualquier votante de su propio partido.

         Los partidos políticos y las instituciones sociales tienen que reinventarse.

         La losa del 15 M es ahora lo mismo que fue su auge. El 15 M triunfó por no tener liderazgo, no tener programa y no tener estructura. Muchos querríamos que de este 15 M surgiera un nuevo partido.

         Urge un cambio social y el motor solo puede ser el pueblo, un cambio promovido por gente corriente pero ¿Cómo quitar el miedo y sembrar esperanza? El miedo tiene que cambiar de bando. El miedo se quita dialogando y rompiendo el discurso de los que dicen que las cosas deben ser como son y que lo demás no vale. Hay que contarle a la gente que no se está loco por sospechar que lo que tenemos ahora no es válido.

         Pedimos pistas a Juan Carlos Monedero y él riendo nos dice que quien pide pistas, claramente está despistado y acaba su charla con una frase de Saint- Exupery:

                      

"Si quieres navegar, no empieces por buscar madera, cortar tablas o trenzar velas. Si quieres navegar, tienes que sembrar en los hombres y mujeres... anhelo del mar"


Sobre esta noticia

Autor:
Lola Duque (130 noticias)
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Tipo:
Opinión
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