Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Paco Bono escriba una noticia?

Inocencia y progreso

25/11/2009 08:33 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Aquel niño no olvida. No puede. Quedará marcado por siempre bajo la lacra de tu silencio. Porque las heridas de la infancia son las heridas del alma

Unos ojos discrepan bajo su frente sin saberlo. Observa sus ojos y sus lágrimas incoloras. Sus rodillas corren por la arena. Los pies aún no hacen falta. Fíjate bien. Aquel niño no olvida. No puede. Quedará marcado por siempre bajo la lacra de tu silencio. Porque las heridas de la infancia son las heridas del alma. Fíjate en aquel niño de mueca retorcida. No sonríe. Lo hace por ti. Aquel niño esgrime poemas entre ciruelos. Aquel niño se esconde entre los plataneros y guía a las piedras por senderos imaginarios rastrillados por sus dedos. ¿Quién eres para no darte cuenta?

Dicen que estás aquí. Pero qué te han hecho. Han deformado tu máscara de cartón. Ahora tu corazón es de piedra. ¡Qué te han hecho! Dímelo a mí que te sigo viendo igual que ayer. Te sigo. No somos los mismos, porque rehicimos nuestras vidas al margen de aquellos niños que imploraban consuelo en la oscuridad. Individualismo. Familias sin sol, sin ser.

Me han roto en dos, pero he llegado y quiero verte sonreír. Las caricias se diagnostican ahora como cuidados paliativos. Porque al otro lado, allí afuera, te infundieron tanto daño... ¿Y si lo superas? Dime que sí. Dime que has llorado lo suficiente. Dime que no te cambiaron tanto como para no reconocerte. ¿Y si te reinventas? ¿Has dejado de soñar? ¿Has dejado de crecer? ¿Acaso sufres porque te han dicho que ya no eres un niño? Te llaman viejo, y tú sin darte cuenta... Suele ser así.

Atrapado en este bosque insolidario, empecé a dar vueltas como una fiera. ¿No me ves? ¿Acaso tú eres libre? ¿Por qué consientes que les roben la inocencia? ¿Hemos de aceptar un mundo así? Yo no olvidaré a aquella loca que se balanceaba sobre su silla de esparto. La pobre mujer pasaba las horas sobre la pared de su casa como quien cuida la acera. No se trata de una estatua, no. Piedra hecha piel, mirada hecha semilla. ¡Qué loca más cuerda guardaba en su silencio! Pequeña, pequeña... ¿Qué te hicieron?

¿Por qué consientes que les roben la inocencia? ¿Hemos de aceptar un mundo así?

Y el pobre moribundo se inyecta un sucedáneo de cariño a las puertas de la estación. Igual que aquel miserable que paseaba cabizbajo entre la muchedumbre somnolienta. La calle no es hogar para nadie, al menos hoy. La calle duele como el grito que te azota en la niñez. No me abraces, por favor. Así no, así no.

Cálmate y ven conmigo. Mi inspiración se apaga como un cirio en la vigilia. Quizá hoy no sea el momento de crear, en plena cura. Desollaron tu piel y ahora duermes sobre las aceras. Nadie te reconoce. Pero bajo los cartones tu aliento dibuja pompas, que son estrellas... Déjame, déjame. ¡Maldito cursi!

Un desgraciado hombre de negocios vivía la escena encerrado en las paredes de su coche. Un suspiro, vaho, silencio. ¡Canta, Michael, canta! Hazlo por mí. Por favor, calma mi espíritu. ¡No cierres la puerta! Tengo miedo. Temo verme así, tan solo, en esta noche.

Hemos llegado tarde. O nos han robado el tiempo. La excusa, son cosas del progreso. Resulta terrible tener que aceptarlo. Imposible, al menos para mí.

Paco Bono

http://www.democraciatotal.com


Sobre esta noticia

Autor:
Paco Bono (52 noticias)
Visitas:
189
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.