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Intolerancia.6

23/01/2010 18:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Comienza el segundo capítulo

Buenos Aires, Argentina diciembre de 1983.

Esa mañana salieron las tres juntas de la casa de Natasha. Habían estado estudiando como de costumbre toda la noche y ahora se disponían a rendir el último examen.

Con la materia de Obstetricia las tres se recibirían de médicas.

Estaban muy nerviosas. Ninguna de las tres había fallado nunca en ninguna materia, pero todas pensaban lo mismo. Fallar en la última, cuando toda la familia está esperando para festejar, sería catastrófico. No es que dudaran de cómo habían preparado la materia. Tal vez lo habían hecho con más esmero que nunca pensando en esta eventualidad, pero siempre podía fallar la memoria. Y ninguna quería pensar si una de ellas fallaba, como se sentiría ante el triunfo de las otras dos.

El trayecto hasta la facultad se les hizo interminable.

Mientras estaban sentadas esperando a ser llamadas para intentar distenderse un poco, empezaron a rememorar cosas vividas en el secundario y en la facultad.

-Recuerdas el día que te pusieron por primera y única vez amonestaciones en el colegio? -le dijo Ruth a Gladys.

-Cómo para olvidarlo! Creo que nunca me había sentido tan avergonzada frente a mis compañeras y no quería ni pensar en como me enfrentaría a mis padres. Y todo por una tontería. Tú!- le dijo señalándola a ella, -fuiste la culpable y no fuiste capaz de defenderme-.

-Lo se, lo recuerdo como si fuera hoy, nunca fui buena con los acentos y ese día no podía acordarme como se llamaba un acento cuando no era ortográfico.- le contestó Ruth – y tú sólo dijiste en voz baja “prosódico” y la “profe”, te vio y te amonestó. Fue bastante ilógica su reacción, pero era una profesora que no se tenía mucha autoestima y no sabía desenvolverse muy bien frente a una clase.-

-Y yo pagué las consecuencias.- dijo Gladys con cierta melancolía, como si todavía le doliesen esas amonestaciones.

-Te he pedido mil veces perdón desde entonces- le replicó Ruth.

-Y yo te las he aceptado esas mismas mil veces. No se si recordarás que fuiste tú quien trajo a colación esta anécdota!, le respondió Gladys con cierto aire de reproche.

-Si, lo recuerdo, pero de nuevo vuelvo a ver tu rostro entristeciéndose ante ese recuerdo y siempre pienso que algún día no lo veré más. Pero me equivoco. Que importancia pueden tener en tu vida actual? – dijo Ruth.

-No tiene ninguna importancia actual, pero al recordarlo siento la vergüenza que sentí entonces -dijo Gladys ruborizándose sin poder evitarlo.

-Dime en que momento tuvo implicaciones negativas en tu vida? Si ni siquiera tiene importancia el puntaje que hemos obtenido en los 5 años de estudio, qué importancia pueden tener esas amonestaciones?-

-Lo se. Se perfectamente que no afectaron en nada a mi vida, excepto cuando tuvieron que ir al colegio mis padres para notificarse.- dijo Gladys mientras continuaba sintiendo el rubor en su cara.

-Pero, si hasta ellos comprendieron que había sido por una buena causa!. Quisiste ayudarme y te expusiste. La que tendría que sentir vergüenza cada vez que lo recordamos debería ser yo y no tú. Y ya ves que no la siento- le replicó Ruth, sin demostrar en su gesto que estaba arrepentida.

-Lo se.- le contestó Gladys- Jamás la sentiste-.

-Es que no creo haber cometido un delito. Perdón, no creo no. Estoy segura que no cometí ningún delito- le dijo Ruth con altivez.- Todos nos copiamos y soplamos en el secundario. El que diga que nunca lo ha hecho es un mentiroso total. Vuelvo a repetirte que la que estuvo fuera de lugar fue la “profe”. Bastaba con haberte retirado el examen-.

-Y lo hizo., dijo Gladys con enojo.- Recuerdas que no había tenido tiempo de contestar muchas preguntas y que mi nota fue un miserable cuatro?-.

-Y que? Le dije aún con mayor altivez Ruth -Te fuiste a diciembre por eso? No, verdad. Tu promedio descendió en cuanto? En 0, 00….. y eso que acabamos de recordar que además tampoco el promedio general ha incidido en alguna forma sobre nuestras vidas.-Estamos a punto de ser médicas y no puedes olvidar un estúpido 4 en un examen del secundario, que no te hizo perder la materia y en unas más estúpidas aún, amonestaciones? Vamos, creo que es tiempo de hacer borrón y cuenta nueva. Me gustaría que la próxima vez que saquemos a colación este tema, no vea como te sonrojas. Y te lo estoy diciendo muy, pero muy seriamente.

-Tiene razón Ruth. Creo que es hora de pasarle una goma a ese recuerdo como algo desagradable y que empiece a tomar el tinte de algo cómico que les pasó a ambas, aunque por la actitud que se dibuja en tu cara –dijo Natasha señalando con su dedo a Gladys, …..- será mejor que cambiemos de tema. Se están comportando como dos nenas de salita rosa. Realmente no puedo creer que tenga a mi lado dos personas adultas!

En ese momento oyeron una voz que decía: Balsky Natasha.

Las tres se quedaron en silencio, como si de pronto alguien las hubiera hipnotizado y las hubiese dejado en suspenso. Un segundo mas tarde Natasha se levantó como un resorte de la butaca y haciendo un gesto con el dedo pulgar hacia arriba, se dispuso a pasar a dar su examen.

Natasha salió de la habitación con una sonrisa nerviosa que no dejaba entrever con claridad cómo le había ido en el examen.

Las dos se levantaron ansiosas de sus sillas gritando casi al unísono .-Cómo te ha ido?-

Supongo que bien, pero no lo se, - dijo con mucha nerviosidad Natasha- Hubo algunas preguntas que dudé en contestarlas, pero al final creo que lo hice correctamente- No se, estoy tan nerviosa que no recuerdo lo que pasó ahí adentro. Todavía siento las palpitaciones de mi corazón. Mi frecuencia está por encima de cien latidos por minuto.-

-Siempre te pones muy nerviosa en los exámenes. Eres la peor de las tres, - le dijo Ruth burlona.

-Ah, si, claro, respondió Natasha un poco ofendida-. Porque vosotras dos vais super tranquilas-

No, - le respondió Ruth – yo no dije eso. Creo que muy pocas personas van tranquilas a dar un examen

Siempre, por mucho que hayas estudiado, existe el miedo de no recordar o que te hagan una de esas preguntas que saben que ningún estudiante sabe la respuesta, ya sea porque se trate de un “chimento” o porque sea algo que se descubrió recientemente y que no ha llegado al conocimiento del alumno-.

Enfrascadas como estaban en la conversación, casi no oyen que la secretaria estaba llamando por segunda vez, esta última en tono impetuoso -Carelli Gladys.-

-Dios mío!-- Dijo Gladys en un suspiro. -Es mi turno. Por favor deséenme suerte chicas.-

-Sabes muy bien que no necesitamos deseártela en voz alta porque lo sentimos desde lo más profundo de nuestro corazón, - le contestó Ruth, -pero, ya que la deseas SUERTE!-

-SUERTE!- repitió en voz bastante alta Natasha, como para que la secretaria la oyera y le hiciera un guiño.- Ve ya y aplástalos con tu conocimiento.-

Gladys salió a los 25 minutos con la cabeza gacha y mirando fijamente el piso.

Ruth y Natasha se taparon la boca con las manos en un gesto de horror y dijeron casi al unísono- Dios mío, le ha ido mal! No puedo creerlo.- Corrieron a abrazarla en un gesto de consuelo y cuando estuvieron a punto de hacerlo, Gladys estalló en una carcajada.

-Las engañé! Las engañé!- dijo mientras aplaudía con sus manos. –Cayeron las dos con mi actuación, verdad?-

-Si que no le veo la gracia a lo que has hecho! - dijo sumamente enojada Ruth. –Me diste un susto de novela.-

-Nos diste un susto de novela- acotó Natasha. –No son chistes para hacer en situaciones como ésta-

-Perdónenme, no creí que lo iban a tomar a mal. Muchas personas hacen este chiste con amigos y familiares. Vosotras estáis exagerando una barbaridad- dijo Gladys compungida.

-Exagerando!- dijo Ruth sumamente enojada, - hemos estado temiendo esto cada minuto de los últimos días. Cuántas veces nos hemos planteado en una conversación esta situación? Y tienes la desfachatez de decirnos que estamos exagerando? Todas hemos pensado que haríamos si a alguna nos iba mal y sales tú lo más campante haciendo una actuación para burlarte de nosotras!

-Realmente chicas, dijo avergonzada Gladys, -Nunca pensé que lo iban a tomar tan mal. Perdónenme. No lo hice con ninguna intención de asustarlas. Simplemente quería reírme un poco al ver sus caras-

-Muy graciosa- dijo Natasha con aire de ofendida- Y te divertiste mucho con nuestras “caras”?.-

-No, no me dieron ninguna oportunidad, replicó Gladys- puesto que me atacaron como si se estuvieran defendiéndose de un tiburón-.

-Está bien- Te perdonamos. Cómo fue el examen? Dijeron casi a dúo Natasha y Ruth

.Sólo no he podido contestar a dos preguntas que me hicieron y te garantizo que fue largo el

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Edelweys (185 noticias)
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