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Intolerancia.7

23/01/2010 18:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Continamos con el segundo capítulo

.Sólo no he podido contestar a dos preguntas que me hicieron y te garantizo que fue largo el interrogatorio- les respondió Gladys, al tiempo que hacía un gesto con las manos para completar sus palabras.

-O sea, que muy bien- dijo Ruth ansiosa, pensando que ella era la siguiente.

-Eso creo- dijo con seguridad Gladys –Creo que me fue muy bien-.

Pasaron más de quince interminables minutos desde el final de esta conversación. Todas se habían quedado calladas, como si se hubieran puesto de acuerdo para que no les pasara lo mismo que cuando la llamaron a Gladys, que ninguna había oído el primer llamado.

Cuando la secretaria llamó desde la puerta: Kurosky Ruth, no tuvo que esperar ni un segundo para que ella estuviera a su lado, preparándose para entrar.

Cuando salió su rostro no dejaba dudas que el examen había sido aprobado. Las dos corrieron a abrazarla y felicitarla.

-No nos adelantemos a los hechos- Yo también fallé en dos preguntas, pero el resto las he contestado ampliamente y sin dudar- Supongo que no puede haberme ido mal, pero hasta que no nos den las notas no festejemos-

Las tres se volvieron a sentar como cuando estaban esperando a que las llamaran, a la espera de los resultados. Las tres estaban seguras que habían dado un buen examen, pero no por eso, podían calmar su excitación.

Pasaron dos horas hasta que terminaron de rendir todos los alumnos y otra media hora más, hasta que la secretaria salió con la lista y las notas correspondientes.

Al oír la nota de cada una saltaban las tres de alegría. Como si se hubiesen podido poner de acuerdo, las tres sacaron un ocho. Cuando la secretaria hubo terminado, empezaron a saludar al resto de sus compañeros. Sólo dos de ellos no habían aprobado y por suerte para ninguno era la última materia, así que sus tristezas no fueron tan profundas.

Apenas unos segundos después, apareció corriendo Isaac, el marido de Ruth. Estaba agitado y nervioso.

-Como ha ido todo?. Perdona mi retraso, -le dijo mientras besaba tiernamente en los labios a Ruth, - es que tuve una intervención de último momento que me hizo llegar tarde. Por sus caras- dijo riéndose, - no necesito que me digan como les ha ido. Ya son colegas las tres, verdad?-

-Si, las tres hemos obtenido un ocho- respondió orgullosa Ruth.

-Un ocho?- dijo con cara de asombro Isaac- Las felicito. No es que no han tenido notas como esta, las han tenido mejores aún, pero con los nervios que significa rendir la última materia, este ocho tiene el doble de valor. Busquemos un teléfono para avisar los resultados a vuestros respectivos padres. Ellos estarán tan ansiosos como lo estuvisteis vosotras y después vayamos a tomar algo todos juntos para festejar.-

Fueron al bar del mismo hospital donde casi todos estaban festejando lo mismo, aunque por supuesto, también se encontraban otros profesionales y pacientes, como era habitual.

Pidieron una botella de champagne, pese a que todos estaban sin comer. Isaac sirvió las cuatro copas y todos las levantaron para brindar.

-Felicidades Dra. Gladys Carelli- les dijeron los tres juntos.

-Gracias, contestó Glayds con una hermosa sonrisa, que dejó al descubierto sus blancos dientes perfectos.

Felicidades Dra. Ruth Kurosky- volvieron a repetir, mientras hacían sonar las copas.

-Gracias también, - dijo con la misma alegría que había mostrado Gladys, y volvieron a hacer sonar las copas.

Felicidades Dra. Natasha Balsky.- Perdona, pero alguien tenía que ser la última en recibir las felicitaciones y te ha tocado a ti-, le dijo burlonamente Gladys.

-No tiene la menor importancia el orden con que hemos brindado, lo único realmente importante es que pudimos brindar por las tres y transformar este día en un día completo de felicidad- respondió Natasha. Así que gracias nuevamente y felicidades para todos. Hoy es el primer día de una vida diferente para cada una de nosotras.

-No te apresures, - dijo Ruth con cierto aire de preocupación- todavía tenemos que seguir estudiando si queremos aprobar el examen para ingresar a la residencia. Después de eso, si, será el primer día de una vida diferente para cada una, puesto que al dedicarnos a especialidades tan diferentes ya no sólo no nos reuniremos para estudiar o actualizar un tema, sino ni siquiera para discutirlo.

-Parece que no han oído hablar de las inter consultas y del trabajo en equipo, -acotó Isaac.

-Es verdad, siguió diciendo Ruth, -pero dudamos que trabajemos en el mismo hospital. Eso va a depender de cómo nos vaya en el examen de ingreso, en las entrevistas y en las vacantes que existan para cada especialidad-.

Estuvieron un rato riendo y charlando y volvió a salir el tema conflictivo de las amonestaciones, pero esta vez por fin, todos rieron, y Gladys por primera vez desde aquel acontecimiento, no sintió subir el rubor a su rostro

-Bueno, dijo Isaac. Creo que deberíamos irnos. Sus padres estarán ansiosos por verlas y festejar. Las llevo a sus casas en mi coche.-

Los cuatros subieron alegremente al coche de Isaac que era pequeño, muy pequeño, pero les permitía ir a los cuatro como lo habían hecho en muchas oportunidades anteriores, con relativa comodidad.

Cuando llegaron a la casa de Natasha, los padres y el hermano estaban esperándola afuera. Natasha estaba sentada en el asiento delantero porque el auto era de dos puertas y ella iba a ser la primera en bajarse. Al verla salieron corriendo. Todos querían abrazarla y besarla. Todos se peleaban por hacerlo primero y empujaban al que lo estaba haciendo, para hacerse lugar.

El hermano de Natasha que hacia cinco años que se había recibido de abogado, seguía abrazándola, mientras le decía: -no te olvides hermana lo que te vengo diciendo desde hace mucho. Yo mismo te haré condenar si cometes un error por negligencia u omisión. Recuerda que has elegido una carrera que te compromete para el resto de tu vida. Podrás cometer y de hecho los cometerás, muchísimos errores en tu profesión. Todos conocemos la frase que dice, que “si hay 10 médicos reunidos alrededor de un paciente seguro que habrá 11 diagnósticos diferentes”. La medicina es un arte, no una ciencia y por lo tanto los errores pueden ocurrir, pese a lo mucho que te dediques a ella y te preocupes por seguir estudiando permanentemente. Esos errores son todos perdonables, pero no aquellos que ya te mencioné. Y por supuesto tus amigas correrán la misma suerte. Nunca dudes de estas palabras.-

-Lo se hermano, - dijo Natasha mientras hacía un gesto indicándole que ya tenía grabada en su mente, sus palabras-. Me lo has dicho unas cien veces en estos últimos años. Lo tengo grabado a fuego. Prometo que haré todo lo que este a mi alcance para no defraudarte.

-No puedes- dijo enfáticamente su hermano.- Recuérdalo!-.

Después, junto a sus padres, se acercó al coche para felicitar a Ruth y a Gladys, que no habían querido bajar, porque era bastante incómodo descender del coche cuando estaban ubicadas en el asiento posterior.

-Las felicito a todas.- les dijo cariñosamente el hermano.- Las tres se merecían este final. Se han esforzado durante años por conseguirlo, pero al fin, ya es de ustedes.

-Ya sabemos, tanto Ruth como yo, -dijo con cierto aire burlón Gladys al hermano de Natasha, mientras asomaba un poco su cabeza por la ventanilla delantera- que no podemos cometer ese error. Que tu mismo te encargarlas de mandarnos a la cárcel-.

-Me alegro mucho por ustedes que lo tengan presente-, dijo muy seriamente el hermano.

-Como para no tenerlo, con las veces que nos has amenazado, acotó Ruth- pero ninguna vamos a darte ese gusto. No vas a conseguir un trabajo a costa nuestro, eso lo garantizamos con énfasis.

-No es mi intención conseguir un trabajo extra, mi intención es hacerles entender que vosotras, fueron las que libremente eligieron esa profesión y que tienen un compromiso que cumplir-.

-Y lo haremos, siguió diciendo Ruth, -no lo dudes. Nosotras tenemos muy presentes la magnitud de las responsabilidades que hemos adquirido-.

-Muchas felicidades para todas ustedes: doctoras, - dijo la mamá de Natasha, acercándose a la ventanilla del coche, a la vez que alejaba a su hijo de la misma, tratando de poner punto final al tema que cargosamente mantenía.


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Edelweys (185 noticias)
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