Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Edelweys escriba una noticia?

Intolerancia.8

23/01/2010 18:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Continuamos con el segundo capítulo

-Gracias, señora-, le respondió Gladys mientras Ruth le sonreía agradeciéndole, - Ya no va a tener que aguantarnos por días y días enteros. Perdone- dijo con un gesto de recapacitación, - estoy mintiendo. Todavía tendremos que seguir reuniéndonos para el examen de ingreso.

-Que carrera terrible habéis elegido, - dijo el padre de Natasha-. No terminan nunca de estudiar-.

-Ha dicho una gran verdad., respondió Ruth, - Jamás dejaremos de estudiar mientras estemos ejerciendo, porque todos los días hay cambios en medicina. Los tratamientos que en una época eran los mejores, son desplazados por la nueva medicación descubierta y también están augurando muchos adelantos en la manera de estudiar a los pacientes, por lo tanto, como usted acaba de decirlo, jamás, jamás dejaremos de estudiar-.

-Bueno, los dejamos.- siguió hablando la madre de Natasha - Supongo que sus padres estarán ansiosos por encontrarse con ambas.-

-Yo no garantizaría eso con respecto a Ruth, -acotó Isaac.- La madre de Ruth es una persona muy peculiar.-

-Por muy peculiar que sea, -dijo la madre de Natasha dándole un acento de seguridad a sus palabras-, no creo que no se sienta orgullosa de los logros de su hija-.

-Por lo menos no se lo demuestra mucho.- le contestó Isaac.- Jamás la oí felicitarla-

-Pero aunque sea por esta única vez tiene que ser distinto, su hija acaba de recibirse de médica, no puede ser que no esté orgullosa de eso. Ya verás que te equivocas, hijo.- le dijo con total convencimiento la mamá.

-Ojala sea como usted dice. Ruth se entristece mucho con el desamor que recibe de su madre, cada vez que le comenta algún logro, -le contestó Isaac con cierto tono de tristeza en la voz.

-Hasta la vista- dijeron alegremente los tres, mientras empezaban a cerrar las ventanillas del auto. Era un día de diciembre muy ventoso.

-Hasta la vista – respondieron los cuatro a la vez.

Se quedaron saludando unos instantes, hasta que el coche desapareció de la vista de todos.

Cuando llegaron a la casa de Gladys, los padres, el hermano, dos tías y algunos primos, estaban esperándola en la puerta. Cuando vieron llegar el auto salieron corriendo a la vereda y al igual que sucedió con Natasha, todos querían abrazarla, besarla y felicitarla, primero que nadie.

Gladys bajó del coche después de Ruth, dándose aires de importancia. Se había ido de la casa la tarde anterior siendo una estudiante y volvía hoy, siendo una profesional, aunque para eso faltara todavía tener que pasar por la ceremonia de jura del título. Pero la ceremonia de jura no significaba ningún esfuerzo, todo lo contrario, según todos los comentarios que había escuchado, era muy emocionante no sólo para el que recibía el título, sino para todos los familiares que concurrían a verla.

Todos se abalanzaron sobre ella y ella repartió besos y abrazos con alegría y emoción.

Esta vez Ruth había bajado del auto, porque el trayecto hasta su casa lo haría en el asiento delantero, al lado de su marido. También todos se acercaban a ella para felicitarla y besarla.

-No es necesario que te diga la alegría que tengo por las tres, verdad? -le dijo la mamá de Gladys

-Por supuesto que no señora- respondió con alegría, al tiempo que la abrazaba con fuerzas, -Sabemos cuánto nos quiere y cómo ha disfrutado siempre nuestros logros.-

-Para mi realmente lo es, -dijo la madre de Gladys llevándose una mano al pecho, -casi podría decirte que tanto tu como Natasha, sois como dos hijas más. Hemos compartido tantas cosas durante tantos años!-

-Es verdad.- dijo Ruth con cierto aire de nostalgia.

-Y como te sientes tu, Isaac.- le preguntó la mamá de Gladys - Que magnífica esposa has encontrado!-

-Nunca he dudado de eso.-dijo Isaac vanagloriándose claramente - Y por supuesto que estoy muy orgulloso. -

Mientras se sucedían estas escenas, el hermano de Gladys había entrado en la casa en busca de vasos y champagne y salía con ellos para festejar en la calle. Muchos de los vecinos que estaban enterados del acontecimiento, se asomaron a la ventana al sentir la algarabía, y todos, familiares y vecinos, excepto Isaac que ya había tomado una copa en el bar y no quiso otra, puesto que tenia que manejar, brindaron en la calle con el delicioso licor.

-También de aquí, tenemos que marcharnos.- dijo Isaac con cierta tristeza, porque no quería perderse la bulliciosa recepción que se había creado frente a la casa de Gladys.- Mis padres también nos están esperando y todavía tenemos que pasar por la casa de la mamá de Ruth.-

-Por supuesto, perdónanos, dijo acompañando sus palabras con un gesto de disculpa, - es que estamos todos tan excitados, que no pensamos en nada más que en este momento que estamos viviendo. Hemos estado tan ansiosos, que ahora sólo tenemos muchísimos deseos de festejar y festejar. En mi caso, es la primera persona de la familia que termina una carrera universitaria, así que, imaginaos que el acontecimiento es mayor y ha generado por lo tanto, mayor expectación.-

Felicitaron todos a Isaac y Ruth y después de saludar y brindar por ultima vez con algunos vecinos rezagados, entraron todos a la casa para continuara con el festejo.

Cuando llegaron a la casa de la madre de Ruth, tuvieron que tocar el timbre. Nadie la estaba esperando en la puerta. Tanto ella como el hermano, acudieron a atender el llamado.

La madre se acercó a Ruth y apoyando las manos en sus hombros, le dio un tímido beso en la mejilla, tan superficial que, más que un beso, pareció un suspiro y simplemente se limitó a decirle:- me alegro por ti. Hiciste lo que tenías que hacer-. Con esto dio media vuelta y entró en la casa. El hermano salió inmediatamente a besarla y abrazarla.

-No te preocupes hermanita.- le dijo su hermano, mientras la mantenía abrazando.- No le hagas caso. Ella es así, ya la conoces, no tiene sentido que te amargues estropeando un día tan hermoso como éste.-

Si, -le dijo ella compungida, - pero cuando tú te recibiste, ella fue a buscarte a la facultad y te esperaba con un almuerzo suculento para festejar, a que hoy no ha preparado nada?-

-No, le contestó el hermano, -pero no se debe a que no lo hiciera por mala voluntad o porque no le interesas, es que Isaac nos avisó que sus padres estaban preparándote un festejo-

-Y no crees –le dijo con bastante tristeza- que debería haberles dicho que le correspondía a ella hacerlo?.-

-Lo se, - le dijo el hermano tratando de borrarle ese gesto de tristeza que se mantenía en su rostro, - siempre ha sido así y no va a cambiar jamás. Es bastante habitual, lo que no lo transforma en normal para nada, que las madres tengan preferencia por los hijos varones. Eso no tiene que amargarte. No deja de quererte por eso. Lo que tal vez, tendrías que tomarlo como ejemplo y no hacer lo mismo con tus hijos. Ambos sexos deberían ser iguales, pero por siglos no ha sido así, y en algunas culturas es aún mucho peor. Vuelvo a repetirte, que no por eso deja de quererte.-

-Está bien, -dijo secamente Isaac.- Nos vamos a casa de mis padres. Ellos nos están esperando para festejar Si queréis podéis venir los dos, ella también puede, -dijo haciendo un gesto hacia el interior de la casa, - aunque no se lo merezca.-

Cuando la madre oyó que ella también podía ir a la casa de los padres de Isaac, se volvió hacia la puerta y se unió rápidamente a la comitiva:- Como voy a perderme el festejo de mi hija.-dijo demostrando un interés absoluto, - Uno también tiene su corazoncito, no?-

Isaac la miró con un gesto indiferente con leve rictus de desprecio. No quería arruinar este día contestándole como se hubiera merecido. De todas maneras, hacía mucho que la conocía y ella siempre se comportaba así, y tal como había dicho su cuñado hacía unos instantes, no iba a cambiar. No valía la pena decir nada.

-Vamos entonces los cuatro en mi auto - dijo animadamente Isaac olvidando la actitud de la madre de su esposa, -les parece?-

Si claro, - respondieron a dúo. -Nos cambiamos de ropa y en unos momentos estamos con vosotros-.

Cuando llegaron a la casa de los padres, ellos no estaban en la puerta esperándolos, pero apenas sonó el timbre todos salieron corriendo a abrir la puerta y abrazar a la recién egresada.

Ruth recibió de parte de sus suegros y cuñado, todo el afecto que le faltó de su madre y aunque esto no llenaba el vacío de su corazón, la alegraba bastante.

-Felicitaciones, hija. No sabes cuanto nos alegramos, le dijo al tiempo que la abrazaba y la besaba la madre de Isaac -No es que hubiéramos dudado que no lo conseguirías. Jamás pusimos en duda eso, con ninguna de las tres, pero todos teníamos miedo que los nervios las traicionaran y que a alguna de vosotras les fuera mal y eso hubiera empañado muchísimo este festejo. -

-Por supuesto, le contestó Ruth, -ese miedo lo teníamos las tres. Pero ya pasó. Volveremos a tenerlo


Sobre esta noticia

Autor:
Edelweys (185 noticias)
Visitas:
382
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.