22:06 (28-05-2012)

El juicio de Michael Jackson: ¿un "thriller" o una pantomima?

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La lucha entre el fiscal Walgren y los abogados defensores del Dr. Murray, médico de Michael Jackson con el abigarrado jurado de por medio parece más bien un capítulo un culebrón

El Rey del Pop murió el 25 de junio de 2009 a los 50 años debido a un paro cardíaco. Según los médicos forenses, el detonante fue una dosis demasiado elevada de tranquilizantes y somníferos que tomó para combatir su insomnio.

En los días anteriores a su muerte -que causó una conmoción mundial entre sus fans, la estrella vivía bajo gran presión porque preparaba su vuelta a los escenarios tras una época en la que había estado alejado de ellos. En gran medida tras quedar su imagen devastada por el juicio por pederastia que vivió en 2005, proceso del que fue absuelto.

Su debut en Londres con el concierto This Is It concentraba todas sus energías y los abogados de la defensa argumentaron que la tensión ante los 50 conciertos pactados en el contrato le llevó a inyectarse la droga para poder descansar. "Creemos que estaba desesperado en el momento en que hizo lo que hizo", dijo antes de iniciarse la vista preliminar Ed Chernoff, abogado tejano de Murray, un total desconocido en casos de gran importancia y los vericuetos de Hollywood pero el único que la menguada economía del doctor se ha podido permitir.

La noche previa a la muerte de la estrella, el médico le habría dado un Valium y, en las horas siguientes, Lorazepam y Midazolam, dos ansiolíticos. Por la mañana, ante la insistencia de Jackson, Murray le habría administrado finalmente 25 miligramos de Propofol.

El proceso judicial está presidido por el magistrado Michael Pastor y trata de determinar si Murray, de 58 años, cometió homicidio involuntario al administrar un cóctel de medicamentos al “rey del pop”.

Concluida la selección del jurado, el juicio contra el médico Conrad Murray por la muerte de Michael Jackson entró por estos días en su fase decisiva con la presentación de las alegaciones iniciales en la Corte Superior del condado de Los Ángeles (EE.UU.).

El juicio no se sabe si es un acto judicial o un circo

A la entrada del juzgado se reunieron también muchos curiosos, periodistas y fans de Jackson. Algunos de ellos portaban pancartas en las que podía leerse: "Justicia para Michael". Otros, directamente, le gritaron "asesino" a Murray cuando lo vieron entrar.

Las sesiones producen gran expectación mediática que aumenta con la presencia entre el público de miembros de la familia Jackson, que ya han acudido a vistas anteriores sobre el caso.

El jurado llamado a dirimir y presentar el veredicto final sobre lo ocurrido quedó compuesto por doce personas -siete hombres y cinco mujeres-, entre los que hay un cartero, un contable en paro, un conductor de autobús y un director de programas de televisión.

La mitad de los integrantes del jurado son de origen caucásico, cinco tienen raíces hispanas y uno es afroamericano. Todos declararon estar al tanto de las noticias sobre la muerte de Jackson y siete de ellos admitieron ser admiradores de su música.

El juicio es una batalla casi personal entre el fiscal Murray y los abogados de la defensa. Lo hechos los conoce hasta el último fan del rey de pop

"La evidencia mostrará que... Michael Jackson literalmente puso su vida en manos de Conrad Murray", proclamó el fiscal David Walgren, en la acusación a la apertura del juicio. "Esa confianza fuera de lugar... le costó su vida", agregó.

En su presentación del caso, que duró una hora, Walgren dijo al jurado que los 150.000 dólares al mes que Jackson le pagaba le hicieron ignorar los procedimientos médicos estándar a la hora de suministrarle tranquilizantes y acusó a Murray de no tener la experiencia necesaria, el equipo o la localización adecuada para administrar los fármacos que le provocaron la muerte al cantante.

Como muestra de la negligencia del doctor Conrad Murray, la fiscalía presentó en el inicio del juicio lo que consideró pruebas concluyentes de la culpabilidad del médico. Junto a una foto tomada el 24 de junio de 2009 en la que se veía al Rey del Pop ensayando uno de los números de baile de su espectáculo, vital y entregado, la acusación mostró al jurado una instantánea inédita del día siguiente en la que se veía a Michael Jackson, ya cadáver, yaciente sobre una camilla.

"Entre un día y otro [el 24 y el 25] obraron las acciones" de Murray, aseguró el fiscal, reforzando con potentes imágenes la acusación que puede llevar a Murray a la cárcel por cuatro años por homicidio involuntario. El fiscal reprodujo también en la vista una grabación de mayo de 2009, de una voz debilitada, atribuida a Michael Jackson, en la que se oye: "Tenemos que ser excelentes. Cuando la gente se marche de este espectáculo, quiero que digan que nunca han visto algo así. Id a verlo, id a verlo. Nunca he visto nada semejante".

Para el fiscal, Murray no alertó a los equipos de emergencia con la rapidez necesaria cuando vio que Jackson no respiraba y tampoco informó al personal o a los médicos que había tomado esa droga. También, le acusó de dejarlo solo.

Según el fiscal, David Walgren, desde primeras horas de la madrugada del día 25, el doctor Murray comenzó a inyectar sedantes en el cuerpo de Jackson. Pero no le hacían efecto, como dijo el fiscal, "Jackson tenía una total incapacidad para lograr dormir". Pasadas las siete y media de la mañana, Jackson suplicó que se le inyectara su "leche", como el artista denominaba a la anestesia que acabaría con su vida, una prueba más para la fiscalía de lo común que eran esos pinchazos en el cantante por parte del doctor.

El fiscal no cejó en su acoso y derribo al médico de origen caribeño al declarar que el hecho de que el artista no esté hoy en este mundo se debe a que puso su vida y su confianza en manos del hombre equivocado. "No existía una relación doctor-paciente", explicó Walgren. Más bien se trataba de un intercambio interesado, en el que Murray actuaba como un mercenario a cambio de dinero por sus servicios. "Era una relación de empleado y empleador", dijo el fiscal, que informó de los 150.000 dólares al mes que cobraba el doctor por nominalmente ocuparse de la salud del astro. "Era un empleado y como tal actuó, no utilizó los criterios médicos adecuados".

"Se produjo una extrema desviación de los deberes del cuidado médico que suponen una enorme negligencia", dijo al jurado. "Figurativa y literalmente abandonó a Michael Jackson y dejó a ese hombre vulnerable a su suerte".

El abogado de Murray no tardó en responder y aseguró que el cantante tomó drogas hasta quitarse la vida. "Hizo algo sin el conocimiento de su doctor, sin el permiso del doctor, contra sus órdenes, realizó una acción que causó su propia muerte", aseguró Ed Chernoff al comenzar su defensa.

El Doctor Murray, en libertad bajo fianza de 75.000 dólares, siguió la argumentación de la fiscalía con gesto grave, en algún momento mostró cierta irritación y se giró para hablar con su abogado. Está previsto que el juicio dure algo más de un mes. En el primer día de sesión ya hicieron acto de presencia en la sala, en calidad de testigos, los padres del artista y algunos de sus hermanos. Sólo existe la duda de si finalmente testificará Paris Jackson, la hija de 13 años del cantante y la única de sus tres vástagos que se encontraba en la casa en el momento de la tragedia.

Frente a las acusaciones de negligencia y violación de todos los principios de la profesión médica, la defensa argumenta que la estrella fue víctima de sus propias angustias y miedos y el único responsable de su muerte.

Según la versión del abogado, Michael Jackson ingirió ocho pastillas de 2 mg de Lorazepam, lo que elevó la concentración de este ansiolítico en su sangre a 0, 169 microgramos por mililitro, una cantidad que podría poner a dormir a seis personas. Todo esto, en momentos en que "Murray no estaba cerca".

Y agregó: "Creemos que la evidencia científica les mostrará que cuando Murray salió de la habitación, Jackson aprovechó para ingerir él mismo una dosis del anestésico conocido como propofol con el fin último de lograr dormir. "Hizo algo sin el conocimiento de su doctor, sin el permiso del doctor, contra sus órdenes, realizó una acción que causó su propia muerte", dijo Ed Chernoff en su alegato de apertura en el Tribunal Superior de Los Ángeles, en la misma sala diminuta donde se llevó a cabo el proceso de O.J. Simpson en la década de los noventa.

"Cuando el doctor Murray volvió a la habitación no había doctor o paramédico que pudiera haberlo salvado", dijo Chernoff. "Murió tan rápido que ni siquiera tuvo tiempo de cerrar los ojos".

Tras las alegaciones iniciales de la Fiscalía y la Defensa, vienen las declaraciones de los primeros testigos.

Los padres del cantante, Joe y Katherine, así como sus hermanas LaToya y Janet, y sus hermanos Jermaine, Randy y Tito, estuvieron presentes en la sala de juicios en la apertura del proceso. La Toya llevaba un girasol, la flor favorita de Michael.

La defensa de Conrad Murray, facultativo del artista, asegura que el cantante estaba desesperado. La acusación considera que la estrella murió por haber confiado en el médico.

Murray reconoció que la jornada en que falleció Jackson le inyectó al "rey del pop" sedantes para ayudarle a combatir el insomnio, entre ellos el calmante de uso hospitalario propofol que, según ha publicado la prensa en EE.UU., el artista consumía de forma habitual. En la defensa del Dr. Murray y del fiscal David Walgren se ven grandes contradicciones y una de ellas es si el cantante tomó motu propio el propofol o le fue inyectado por el médico a instancias casi histéricas del paciente. La presentación de las fotos casi impresentables por parte del fiscal del cuerpo sin vida de Michael Jackson se considera algo desagradable por parte de la acusación.

Y así transcurren los procesos con jurado en EE.UU y uno no sabe al final si está viendo una película de ficción en la televisión o si está presenciando en la realidad un juicio de un rey sin vida.

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Comentarios de El juicio de Michael Jackson: ¿un "thriller" o una pantomima?

Victor Virgós (28-09-2011 16:49)

Como muy bien apunta el artículo, esto parece un circo en torno a la célebre figura de uno de los artistas más emblemáticos, carismáticos y sublimes de todos los tiempos. Nada mejor que imprimirle un aura de misterio insondable a un mito para engrandecer su nombre superlativo. Elvis tiene sus misterios, Marilyn, James Dean... sólo faltaba Michael Jackson.

Victor Virgós (28-09-2011 16:51)

De esta historia de culebrón están sacando réditos ahora todos sus allegados y advenedizos varios. No me interesa lo más mínimo este circo mediático de juicios y conjuras, aunque como artista me encantaba, era inigualable. Me encantan sus discos, que los tengo casi todos.
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Autor: Diasporaweb (469 noticias)

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