La globalización en construcción
Mientras los países desarrollados luchan por salir de la crisis económica, sus más perspicaces empresarios consiguen moverse a lugares en crecimiento donde mantener sus ganancias.
Algunos de estos son los países de Europa del este, Asia e Hispanoamérica. Por citar las regiones donde es factible que la expansión de sus empresas tenga éxito, porque aunque algunos se empeñen en invertir en Guinea Ecuatorial o Kazajistán, lo cierto es que es necesaria una estabilidad política y económica a futuro para que cualquier inversión eche raíces y de frutos.
Pongamos como ejemplo el país que más ha crecido en los últimos 3 años, se trata de Perú, el año 2010 creció en 9 % superando a China. Poco a poco los gobiernos posteriores a Fujimori quien creó la carretera panamericana y derrotó con mano dura al terrorismo de Sendero Luminoso, han dado la estabilidad política y económica necesaria para hacerlo fiable y grandes multinacionales de comunicaciones, energéticas, mineras y de alimentación se han instalado en un mercado sin explotar en muchos aspectos en el que los supermercados y los centros comerciales son todavía novedad y lugar de reunión, los sueldos han subido y los sucesivos gobiernos han cedido terreno a millones de dólares de inversión extranjera.

Pero es que el potencial de Perú es enorme en todos los aspectos, es uno de los países del mundo con mayor diversidad cultural, actualmente y en la antigüedad, con una costa desértica en el occidente que ofrece un clima inmejorable para el desarrollo de la energía solar y los cultivos, unas montañas en el centro que proveen de agua a todo su extenso desierto y una selva en su oriente con una diversidad biológica todavía desconocida.
Todas estas características hacen que este país pueda mantener unas posibilidades de crecimiento altas durante décadas, podría ser junto a Chile el primer producto hispano de energía solar, de hecho, podría abastecer solo con ella a toda la población costera. Su riqueza arqueológica, dejando a parte Machu Pichu, es comparable a la de toda la costa del Mar Mediterráneo, su variedad lingüística no tiene nada que envidiar a la de Afganistán y Turquía y el potencial de negocio si creciera la clase media tampoco es desdeñable.
Sin embargo hay algo que no cambia en el país, y es la idea que sus habitantes y gobernantes tienen de él, en el fondo no quieren que su nivel de vida mejore porque están acostumbrados a ser pobres y de esto se aprovechan sus gobiernos.
No quieren que su nivel de vida mejore porque están acostumbrados a ser pobres y de esto se aprovechan sus gobiernos
Es cierto que la economía ha crecido, al mismo ritmo que el precio de sus viviendas que experimentan una burbuja inmobiliaria a la americana, es decir, a lo bestia. En los últimos cuatro años el precio de las casas se ha triplicado, la construcción también ha aumentado proporcionalmente a la disminución del tamaño de las viviendas. Pero para hacernos a la idea de lo ridícula que es la situación y sin llegar a hacer comparaciones con otros países tenemos que saber que al mismo tiempo que se da este fenómeno sigue sin haber o al menos sin aplicarse leyes urbanísticas que doten de zonas verdes, polideportivos, colegios o centros médicos a cada cierto número de habitantes, algunas calles no tienen acera por lo que se hace necesario el uso del automóvil, no hay más policía ni comisarías ni bomberos, además de ser prácticamente voluntarios y estar mal pagados y sin medios, la inseguridad ciudadana aumenta y se extorsiona hasta al dueño del kiosco o al conductor de autobús, que por cierto hasta hace un año no hubo y sólo en la capital, Lima, una empresa pública de transporte, la legislación de tráfico, semáforos, cruces y pasos de cebra no se respetan y un sin fin de irregularidades más que sacarían de quicio a cualquier europeo o norteamericano.
Esto sucede en el ámbito del día a día, haciendo muy difícil la instalación de nuevos negocios a pequeña escala (autónomos). Sin embargo a nivel nacional la situación no es mejor, como expuse antes, la seguridad es un problema de tal calibre que frena en seco el afán de numerosos emprendedores: las leyes no se aplican y a la policía no se la respeta, el comercio informal sigue siendo el mayoritario: no se recaudan impuestos para infraestructuras nacionales, la corrupción mina la confianza del posible contribuyente, quien va a pagar impuestos a un gobierno que después no lo revierte en infraestructuras, las comunicaciones interprovinciales por carretera se remontan a la citada carretera panamericana que se hizo en el gobierno de Fujimori, que no es más que una carretera de doble sentido con un carril por cada uno donde en cualquier momento unos asaltantes pueden cruzar un coche al paso de un autobús de pasajeros o un camión sin miedo a que aparezca la policía en horas, aunque esta situación mejora cerca de las grandes ciudades, en la montaña solo hay caminos de piedra y barro por donde se matan miles de viajeros cada año y en zonas de selva las vías principales siguen siendo los ríos. La educación pública es de muy baja calidad, la usada normalmente es privada y cara, lo que hace que educar a un hijo cueste muchísimo dinero, un 20 % del sueldo medio y aun así, tampoco es buena. La sanidad pública tiene unas colas interminables y las equivocaciones quirúrgicas son conocidas por todos. Todavía entre los mismos peruanos se ven comportamiento racistas por el tono de piel, acentos y profesión, a pesar de que la mayoría son mestizos y por lo tanto su aspecto es muy parecido, se desprecian los trabajos manuales y técnicos y su remuneración es baja, por lo que la cantidad de universitarios entre los que pueden estudiar es muy alta y la cualificación entre los técnicos muy baja. La pobreza es un mal invisible a pesar de las muchas ocasiones en las que puede observarse gente pobre de verdad, pocos peruanos son conscientes de ello como un problema social que afecta a todos y del que el gobierno tiene que su parte de culpa. Las tierras en zonas rurales se asignan a empresas extranjeras sin la consulta a sus pobladores a los que se trata como ciudadanos de segunda.

Pero lo peor es que muchos de los que vienen de otros países a disfrutar de las vacaciones con su familia cometen infracciones y se comportan igual que antes de salir sólo porque nadie les dirá nada, por ejemplo al sobornar a un agente de la ley o al saltarse un cruce con semáforo.
Con una situación así no es de extrañar que las elecciones las gane alguien que hace de la igualdad de oportunidades y el reparto de riqueza su bandera, sin embargo estos lemas ya se han proclamado más veces ocasionando una recesión de la que costó años salir, sería una pena que la confianza que tiene en el mundo Perú se pierda por unas actuaciones populistas y mal estructuradas en las que sin variar, salga perdiendo siempre el mismo.
Añade tu comentario
Comentarios de La globalización en construcción
Usuario anónimo (08-08-2011 13:47)
Javier (09-08-2011 02:34)
Renzo (10-08-2011 11:43)
Usuario anónimo (26-08-2011 19:20)
María (15-09-2011 16:37)
Alfredo (21-09-2011 17:00)
cuycuy (27-09-2011 20:55)
Sobre esta noticia
Autor: Álvar Núñez Cabeza De Vaca (113 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 4284
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita
- 1La teoría de las estructuras sociales de acumulación
- 2Por qué (casi) nadie quiere investigar Bankia
- 3Técnicas Reunidas se adjudica un contrato en Australia por más de 476 millones de euros
- 4El Ibex abre en positivo y conquista los 6.600 enteros, con la prima de riesgo en los 495 puntos
- 5Michael Spence: ¿Por qué dejan de crecer las economías?
-
1El Gobierno no cree que haga falta ningún rescate europeo a la banca
-
2Indra lidera el proyecto I+D+i 'Ciudad 2020' con un presupuesto de 16,3 millones
-
3Chelverton invierte 34 millones en el parque comercial 'Camino Real' en San Fernando de Henares (Madrid)
-
4La administración pública española paga ya a 160 días frente a los 65 de media europea
-
5Economía descarta que Bankia vaya a pedir más dinero del anunciado y ve "lógico" que su acción se desplome
-
6Tenemos el deber de explicar las cosas y calmar los ánimos












