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La huelga del metal en Vigo

14/06/2009 13:12 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La prolongación de la huelga, puede conducir a una situación muy critica, para la ciudad

Cuando la legítima huelga de cualquier sector, para reivindicar mayores cuotas de salario o condiciones laborales, degenera en batalla campal, destrozos de mobiliario público, autobuses incendiados, y enfrentamiento con las fuerzas de orden público, muchos nos preguntamos quién está detrás de estos hechos reprobables e incívicos… ¿Son realmente trabajadores, los autores de estos desmanes? ¡Lo hemos dudado siempre y seguimos dudándolo!

Vigo, la mayor ciudad industrial de Galicia, sabe mucho de estas huelgas –especialmente virulentas en los astilleros de la Ría–. Una pregunta, que tras casi dos semanas de huelga y de serios enfrentamientos con las Fuerzas de Orden Público muchos ciudadanos se hacen es: ¿Es necesario llegar a semejantes extremos de vandalismo? ¿Qué hacen los sindicatos, responsables de la convocatoria, para «aislar» a ciertos elementos «infiltrados», ajenos a los trabajadores, pero siempre dispuestos a sembrar la anarquía por doquier, mancillando el nombre de la clase trabajadora a la que dicen apoyar?

La quema de mobiliario urbano, autobuses o cualquier tipo de destrozos, son pagados, no sólo por los impuestos de los huelguistas; sino por todos los demás habitantes de la ciudad. Todos apoyamos las demandas de los trabajadores –lo somos o lo hemos sido la mayoría–, cuando son razonables y basadas en el ejercicio de la huelga, dentro de los límites que respetan la libertad de los demás ciudadanos. En estos momentos de crisis, cuando una gran cantidad de puestos de trabajo está en peligro, las peticiones salariales que se esgrimen son exageradas. Una de las centrales sindicales, quizá deseando captar un mayor número de afiliados, exige un aumento salarial que, a todas luces, resulta fuera de la realidad. Pensamos que tiempo habrá, cuando salgamos del profundo bache en que ahora nos encontramos, para volver a la mesa de negociación. Hoy por hoy, son muchos los puestos de trabajo que peligran, no ya sólo por esta prolongada huelga; sino por la «encubierta» amenaza de ciertas empresas –ciertamente claves en la economía de esta zona, como son las del automóvil y sus industrias auxiliares–, de estar pensando en otros lugares, más baratos y sin conflictividad laboral, para establecerse.

Alguna de las centrales convocantes, como también la patronal, sostienen posturas radicales en la negociación

Ante la disyuntiva, los sindicatos convocantes, y también la patronal, deberían poner de manifiesto su sensatez y visión de futuro, para llegar a un acuerdo que sea digno para ambas partes. En estos momentos, a pesar de solidarizarnos con los trabajadores, pensamos que debe primar el sentido común por ambos lados. El futuro de la industria del metal en Vigo, motor económico de Galicia, está ciertamente en peligro… ¡Pensemos todos en el mañana, más que en el hoy!

¡Una «guerra» como la que se plantea en este conflicto, solamente dejaría muchas victimas y, desde luego, la mayoría de ellas estaría en las filas de los trabajadores! ¡Tiempo habrá para «batallas», cuando la situación sea más favorable, para ambas partes en conflicto!


Sobre esta noticia

Autor:
Fernando J. M.domínguez (7 noticias)
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188
Tipo:
Opinión
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Distribución gratuita
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