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Victor Virgós
Publicada el 19-08-2010 08:24 7 2

La montaña de las fruslerías

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Mi montaña de fruslerías está habitada por cegatos y mentecatos que lloriquean por las esquinas por causas superfluas y naderías, mientras contemplan como se derrumba el mundo desde sus palacios y mansiones desde la cumbre de una montaña de fruslerías inexpugnable

TELÉFONOS MÓVILES, PARADIGMA DEL OBJETO SUPERFLUO.

Según iba escribiendo las palabras del enunciado de mi artículo matinal, mi mente, proclive a columpiarse en las lianas de mi hiperactiva imaginación, inventaba una historia pueril y un tanto ñoña acerca de una montaña de ambrosías y golosinas.

Había unos niños muy golosos y tragaldabas que recortaban la cumbre, del color de la frambuesa y la vainilla, de tanto libar y roer. Las laderas de caramelo estaban muy erosionadas a causa de tanto lengüetazo y lametón.

Es una historia fútil que inducirá al escarnio y el tedio a unos, y a la ilusión infantil más primigenia a otros.

Mi montaña de fruslerías es tan real como el mismísimo Moncayo o el Pico Aneto, pero su cima y sus laderas no están conformadas por toneladas de rocas y suelo firme, hollado por senderistas y montañeros.

Mi montaña de fruslerías se halla en un período de insaciable voracidad, y se alimenta de las naderías y bobadas más triviales de la vida cotidiana.

Bagatelas, zarandajas, nonadas, son sinónimos del menú predilecto de los comensales que asisten a una bacanal de banalidad y atribulaciones superfluas.

Medio mundo vive agitado por problemas intrascendentes mientras la otra mitad se muere de hambre o es víctima de las injusticias sociales

Así, mi montaña de someras preocupaciones insustanciales va creciendo y creciendo, acariciando las nubes con sus manos enfundadas con guantes de seda y de tul.

Pero mi montaña de fruslerías, un homenaje a la vacuidad y el hedonismo, se convierte en promontorio o en otero cuando vislumbro en la lontananza una inconmensurable atalaya inexpugnable, cuyos cimientos son los auténticos dramas humanos: la hambruna, guerras interminables, enfermedades incurables, suicidios, hijos toxicómanos, mujeres desoladas por el aciago recuerdo de una aberrante violación o niños y bebés raptados que dan pábulo a las mórbidas obsesiones de proxenetas y pedófilos.

Mi montaña de fruslerías se desmorona como un castillo de naipes cuando comparo mis gimoteos y quejas irrelevantes con los clamores estruendosos del tormento y el calvario que afecta a otras personas menos afortunadas que yo.

Mi montaña de fruslerías está habitada por cegatos y mentecatos que lloriquean por las esquinas por causas superfluas y naderías, mientras contemplan como se derrumba el mundo desde sus palacios y mansiones desde la cumbre de una montaña de fruslerías inexpugnable.

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Comentarios de La montaña de las fruslerías

Nashe (19-08-2010 11:35)

Cuanta razon llevas, y aunque lo sabemos; que dificil es estar alejado de los pseudoproblemas estos que tenemos; de la voragine del comprar, ...

Nashe (19-08-2010 11:37)

Por mucho que invertamos en nosotros mismos, compartamos y invertimos en amistades; el elemento este de la compra, necesario, siempre aparece.. y todos picamos con cosas que no necesitamos . Una persona feliz consume menos, eso es cierto y de esto ya saben los publicistas, pero tambien consume chorradas. Yo tambien me incluyo , por supuesto.

Maria B. (19-08-2010 13:11)

Nashe tiene mucha razón y también tú con tu brillante artículo. La redacción está genial. Cuanto más tienes más quieres. Vivimos en un mundo de banalidad, es verdad, y no agradecemos lo suficiente lo que tenemos cuando hay otra parte del mundo que no tiene ni lo básico. Genial el artículo

Victor Virgós (19-08-2010 13:20)

Gracias por tu comentario María. No damos gracias de lo que tenemos. Es un milagro nacer en un país donde las necesidades básicas están cubiertas. Si ahora nos quedásemos de repente sin nada, como los pobres negritos de Senegal, más de uno se tiraba por el puente.

Nashe (19-08-2010 23:42)

Victor, unos bañadores con los mobiles esos, si se quita bien la bateria; quedaria muy ecologico.. el mobilkini, ecologico.. He escrito un articulo sobre un periodista de la bbc que dice que clinton y obama, y todos.. son lagartos, vamos como la serie V. Un periodista y no un cualquiera,eh.. Si son lagartos, seguro que son mas humanos , y cuando cojan el poder nos obligaran a mirar al tercer mundo..je,je..

Victor Virgós (29-08-2010 19:27)

Bueno Pedro, el consumismo nos rodea como una marea, ¡Qué cierto es! Poderoso Caballero es Don dinero, como bien dices. Yo crecí en un ambiente de cierta precariedad y siempre aprendí a valorar lo poco que tenía. Ahora que tengo mi vida cómoda relatívamente solucionada y me considero una persona feliz y con una vida plena veo lo poco que necesito para ser feliz.

Vinaches (15-09-2010 11:58)

Cuan difícil es, a pesar de tener pensamientos como los que tu expones en tu genial artículo, deshacerse del lastre consumista de esta sociedad. Que tristeza da pensar que la construcción de una sociedad justa, siempre será una utopía. El ser humano es egoísta por naturaleza, y hasta el que pasó penurias de niño, puede transformarse en la peor de las alimañas.

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Autor: Victor Virgós (505 noticias)

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Tipo: Opinión

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