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La némesis de Z.P

03/04/2011 01:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"Vae victis" debía haber dicho Zapatero, cuando dijo que la Guerra de Libia no era como la de Irak. Supongo que cuando ha visto en las encuestas de DYM que los españoles no opinamos lo mismo, al menos el 41%, debería retirarse de la política basura a la que nos tiene ya casi acostumbrados diciendo "Vae Victis" que es una expresión en latín que significa «¡Ay de los vencidos!». Fue pronunciada por el jefe galo Breno que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma. Según la tradición, en 390 a. C., tras su victoria, Breno accedió a negociar su retirada de la ciudad mediante un rescate convenido por ambos lados combatientes. Dicho rescate consistiría en un botín de mil libras romanas en oro (unos 327 kg). Cuando los romanos percibieron que los galos habían amañado la balanza en que se pesaba el oro, protestaron ante su jefe Breno, quien se limitó a arrojar su espada para añadirla al peso de la balanza mientras decía «Vae victis!» Es decir ¡jorobaos porque habéis perdido la guerra!.

Eso es lo que le está pasando en su propio partido, donde los candidatos a las municipales y las autonómicas le huyen como de la peste, mientras este Don Tancredo sigue haciendo el indio, bailando al son que le tocan desde fuera, poniendo dinero si se lo piden, dictando resoluciones que le obligan, mientras la mayoría pensamos en que estamos metidos en un barco sin timonel ni capitán.

Ni siquiera hoy, reuniendo a lo más granado de nuestro empresariado en la Moncloa es capaz de generar la mas mínima confianza. Ha dicho tantas veces! que viene el lobo! Que la inseguridad jurídica que ha creado, paraliza la economía y la motivación de todos los españoles que nos debatimos entre la depresión y la desesperación.

Pero bueno, ¿se va a ir de rositas este tío? como lo intenta hacer el juez Garzón, el del faisán, Rubalcaba, o el etarra Otegui pues la sentencia hecha pública este martes por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España a pagarle 20.000 euros por daños morales y los 3.000 euros que cuestan las costas del procedimiento, ¿tan malos son nuestros abogados?, ¡el colmo! y que también esto puede llegar a ocurrir o nuestros jueces a quienes se les escapa el Rafita, asesino de Sandra Palo o el Cuco de Marta del Castillo.

Este tío nos ha metido en el fregado de Afganistán, de Bosnia y ahora de Libia y todo eso son guerras ¡amigo mío! con las que podemos o no estar de acuerdo los españoles, pregúntesenos, ha arruinado el país desde el punto de vista financiero, ha creado seis millones de parados reales, ha colocado a nuestros jóvenes en lugar 22 del Informe Pisa como analfabetos funcionales, se ha cargado al poder judicial y al legislativo y nos hace casi perder la fe en la política y en la Democracia.

Estas y otras muchas más cosas las tiene que pagar y por más que pueda alegar que no hay leyes criminales para la mentira y el desorden y la incapacidad presidencial, espero que encuentre su Nemesís, cuyos efectos, ya está empezando a notar, aunque todavía sean suaves, pues es difícil encontrar un dirigente en España a lo largo de los siglos, salvo el Rey Felón Fernando VII, a quien pueda compararse, pues ha sido y es el peor de todos ellos.

Némesis, en la mitología griega, (llamada Ramnusia, la 'diosa de Ramnonte' en su santuario de esta ciudad) es la diosa de la justicia retributiva, la venganza y la fortuna. Castigaba a los que no obedecían a aquellas personas que tenían derecho a mandarlas y, sobre todo, a los hijos desobedientes a sus padres. Recibía los votos y juramentos secretos de su amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o infidelidad de su amante.

Su equivalente romana, casi en todo, era Envidia, lo que es sorprendente en su acepción castellana pues el único que podía tenérsela era el sobredicho Fernando VII. Pero la verdad es que su verdadero castigo sería mandarlo a Némesis, la estrella enana en hipótesis astronómica que sustenta la posibilidad de que nuestro Sol forme parte de un sistema binario. En este sistema, la estrella compañera del Sol —aún no descubierta— se llamaría Némesis nuestra diosa griega, por los efectos catastróficos que produce al perturbar periódicamente la Nube de Oort.

Esta estrella, apagada, una enana marrón, o un pequeño agujero negro, orbitaría a entre 1 y 3 años luz de su pareja. Cada 26 a 34 millones de años, Némesis pasaría cerca o entraría en la nube de Oort, desestabilizándola y lanzando lluvias de grandes cometas en dirección al Sol, lo que explicaría la aparente periodicidad de los grandes impactos y las extinciones asociadas (confirmada por el registro fósil y los estratos geológicos de iridio), un metal extraterrestre. ¡Imaginaos a Z.P exiliado a Némesis! ¡Me produce delirios!

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Dejando, la metáfora maravillosa de que le llegue su Némesis, hoy Juan-José Lopez Burniol escribía en la Vanguardia sobre el Retorno del mal y es que además es malo, en el sentido en que lo plantea partiendo del libro Sobre el olvidado siglo XX del historiador Tony Judt donde se pregunta: "¿Verdaderamente podemos estar seguros de que este remanso de paz, democracia y libre mercado va a permanecer durante mucho tiempo?". Supongo que se refería a la época previa a Zapatero o quizá a Occidente hace ahora 3 años, pues lo que es ahora el mal ya ha retornado, trastocando el remanso.

"Hemos olvidado –nos dice– cuatro cosas básicas: 1. El significado terrible de la guerra: los nacidos entre 1930 y 1945 somos la primera generación europea que, después de siglos, no ha tenido que ir al frente. 2. Las dificultades enormes que costó construir el Estado social de derecho, hoy en entredicho, como marco de convivencia en la justicia. 3. Lo absurdo y contraproducente que resulta someter las políticas públicas a las solas exigencias de un economicismo estrecho, pretendidamente científico y –precisamente por ello– dogmático. 4. La necesidad de un constante debate de ideas, hoy difícil por la escasez de intelectuales independientes, es decir, ajenos a subvenciones y sinecuras. Así, no es extraño –concluye– que, al olvidar el siglo XX, hayamos olvidado también sus lecciones y, por ello, "en nuestro nuevo culto del sector privado y del mercado, ¿no habremos simplemente invertido la fe de una generación anterior en la propiedad pública y el Estado o la planificación? Después de todo, nada es más ideológico que la proposición de que todos los asuntos y políticas, públicos y privados, deben inclinarse ante la globalización económica, sus leyes inevitables y sus insaciables demandas.

Creían que nunca más habría guerras, olvidando que hoy estamos más cerca que nunca de la III Guerra mundial, atómica, por supuesto, en la que desaparecerán buen número de los 7.000 millones de habitantes de la Tierra porque somos una plaga que todo lo devora, cincuenta millones de coches más cada año, la desbordante demografía infantil de África y Asia, especialmente de los países árabes, causa real de sus actuales revoluciones ante el no futuro, el acceso a la riqueza y el consumo de de miles de millones de chinos y de indios que devoran las materias primas antes reservadas, injustamente para Occidente en un frágil equilibrio ecológico.

¿Es que alguien puede imaginar a los 7.000 millones de personas con un nivel similar de consumo y de ocupación de espacio a los U.S.A?.Es evidente que no cabríamos, y nuestras provisiones durarían escasos meses. Es triste y ominoso decirlo: pero unos habitantes de la Tierra vivimos bien porque otros viven mal, porque es un imposible metafísico que puedan coexistir 7.000 millones de coches .de apartamentos o casas, AVES o Autopistas y ciudadanos con un nivel de consumo similar.

Somos una plaga para el planeta, esa nave espacial que nos lleva a Némesis y con ello a la III guerra Mundial, pues nadie imaginará que Chinos e Indios que han trabajado para nosotros como esclavos los últimos 20 años, se van a conformar con que no les paguemos la deuda que hemos adquirido en Occidente al consumir y no trabajar. El dólar y el euro son mero papel mojado, dinero virtual, en el que mientras se tenga fe en él, valdrá lo que valdrá y luego ¿qué?.

Continua Lopez-Burniol: ‘ Por eso Thomas Mann advertía pocos años después –como recuerda Rob Riemen– del riesgo de que las democracias occidentales, después de tolerar por puro interés económico el surgimiento del fascismo y el nazismo como mejor arma contra el bolchevismo, sucumben a la tentación de usar la propia idea de democracia como justificación de la primacía concedida a los mismos valores económicos inmediatos, con olvido de que la verdadera democracia no consiste en igualar por abajo, con la inevitable vulgarización que ello comporta, sino en "la tendencia a elevar a las capas más bajas hacia la cultura convirtiendo el nivel de los mejores en opción dominante y reconocida’ .

El augurio de Mann se ha convertido, por desgracia, en una realidad lacerante, al generarse una sociedad con un nivel de desigualdad desmedido y con una clase dirigente global cada vez más rica y poderosa por concentrar en sus manos mayores cuotas de poder sin contrapeso suficiente. Esta es la realidad que ha propiciado el retorno del mal en forma de enfrentamiento social, si no se hace en los próximos tiempos lo que se sabe de sobra que hay que hacer y se elude por la resistencia de "los mandarinatos", es decir, de los instalados. Pero, para que esto sea posible, es preciso abandonar nuestro conformismo político y aunque hoy no esté de moda y parezca extraño retomar un debate público que supere el marco estrictamente económico y pondere debidamente el valor ético por antonomasia, que es la supremacía del interés colectivo, democráticamente expresado, sobre los intereses particulares y sectoriales."

Por ello nuestro Mandarinato, alias Partitocracia cleptocrática, debería reflexionar seriamente y suicidarse como lo hicieron las Cortes Franquistas, una vez eliminado el principal elemento perturbador de la situación, el ya descontado Presidente Zapatero, hasta hoy jefe del Mal(Gobierno) y acometer las reformas de fondo que precisa España, Educación, Economía, Meritocracia, Democracia, Cultura ..............o eso o todos a Némesis, la enana marrón, el agujero negro que nos tragará a toda la Nación, la de 1812, la de los ciudadanos libres e iguales, hoy en franca desbandada.

Bernardo Rabassa Asenjo

Presidente de Honor del Club Liberal Español

Criterio Liberal. Diario de opinión Libre.

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